Tribunales

Prisión provisional para el padre del bebé de 20 días que falleció en Lanzarote

En la reconstrucción de los hechos, el Juzgado expone que el padre presuntamente descargó sus impulsos violentos sobre el recién nacido para que dejara de llorar, que lo vio ponerse morado y no lo llevó inmediatamente a urgencias

Furgón de la Guardia Civil entrando en los Juzgados de Arrecife Fotos: Juan Mateos.

La plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Arrecife ha decretado el ingreso en prisión preventiva para el padre investigado por la muerte violenta de su bebé recién nacido de Tinajo que falleció por un traumatismo craneoencefálico el pasado abril. 

El Tribunal ha decidido su ingreso en prisión este mismo viernes 8 de mayo, tras tomar declaración al investigado y accediendo a lo solicitado por el Ministerio Fiscal, que cambió su criterio inicial. Durante su declaración, el investigado reconoció haber zarandeado al menor y no negó haberle golpeado la cabeza, pero no dió "una explicación plena y consciente" del golpe traumático que acabó con la vida del bebé. 

Además, el Juzgado ha basado su decisión en la necesidad de evitar la posible desaparición de pruebas y "vestigios" que puedan hallarse, dado que la investigación aún está en un momento "incipiente", ya que comenzó el pasado 17 de abril. Además de por el riesgo de que pueda cometer nuevos delitos. A lo que ha añadido que el investigado tiene antecedentes policiales por violencia de género sobre la madre del menor.

El juzgado ha decretado el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza de este vecino de Lanzarote, de nacionalidad española, como presunto autor de un delito de homicidio doloso en grado consumado y otro de conducción sin permiso. Por el momento, el proceso continúa en un juzgado ordinario y la causa aún no se ha inhibido a un Juzgado de Violencia sobre la Mujer porque no se ha podido determinar, por ahora, que se trate de un caso de violencia vicaria, un tipo de violencia machista donde el maltratador usa a sus hijos para hacer daño a su madre.

De este modo, concluye que se cumplen los requisitos establecidos, dado que la imputación más grave puede constituir un delito de homicilio doloso consumado, con penas de entre diez y quince años. 

Esta decisión llega después de que la plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Arrecife decretara su puesta en libertad provisional el pasado miércoles 6 de mayo.

 

Reconstrucción de los hechos

Según la reconstrucción de los hechos, el 12 de abril, el investigado se encontraba en un Peugeot 207, con su hijo sentado en el asiento del copiloto sobre una maxi-cosi. Cuando el menor comenzó a llorar, tras unos pocos minutos de marcha, presuntamente su padre agitó con fuerza la maxi-cosi, sin negar que pudiera haberle dado un golpe en la cabeza.

El Juzgado expone que todo ello presuntamente se hizo "con conocimiento que sus impulsos violentos sobre el cuerpo de su hijo podrían acabar con su vida". A lo que ha añadido que, "hasta tal punto, que segundos después [...] notó como el bebé comenzó a ponerse morado y a dejar de respirar". 

Además, ha añadido que el progenitor presuntamente no se dirigió con urgencia a buscar un centro sanitario, sino que circuló durante diez minutos más con su vehículo, entonces paró el coche, tomó al bebé con fuerza y volvió a agitarlo. En ese momento, el juzgado afirma que el investigado reconoce que "el cuerpo ya no tenía vida". 

El Tribunal ha indicado que el hombre volvió a su casa y no informó a la madre de lo sucedido, como tampoco lo hizo ante los agentes de la Policía Local de Tinajo que comenzaron a practicarle una reanimación cardiopulmonar, ni ante los sanitarios del Servicio de Urgencias de Canarias que continuaron el masaje cardiaco. 

La decisión judicial que avala su ingreso en prisión ha expuesto que tras 24 minutos desde su salida, le dijo luego a la madre que el bebé estaba "raro" y decidieron buscar asistencia sanitaria.

El Juzgado ha indicado que los indicios permiten descartar que se trate de un delito "accidental o imprudente", ya que tras presuntamente agitarlo y golpearlo, no solicitó asistencia sanitaria sino que volvió a su casa.

 

Reanimado por la Policía Local y el personal sanitario

El bebé de 20 días sufrió una parada cardiorrespiratoria el pasado 12 de abril. En un primer momento, los padres del menor se dirigieron al Centro de Salud de Tinajo, pero estaba cerrado porque era domingo, así que acudieron luego a la comisaría de la Policía Local, donde los agentes comenzaron a realizarse la reanimación cardiopulmonar.

Tras diez minutos, llegó al lugar una ambulancia del Servicio de Urgencias de Canarias y los sanitarios lograron reanimar el bebé, después de veinte minutos más prácticándole el masaje cardiaco. El menor fue trasladado de urgencia al Hospital José Molina Orosa y desde ahí fue derivado en helicóptero al Hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria, donde terminó falleciendo a los pocos días

Al tomar declaración a los padres, los investigadores comenzaron a sospechar del progenitor, que habría cambiado de versión, argumentando inicialmente que el bebé había sufrido un atragantamiento y luego que había sufrido un accidente de tráfico con el niño, aunque no tenía carné.

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