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"Una perturbación grave" y pérdidas de más del 55%: el informe que avala el secuestro del agua en Lanzarote

Un documento del gerente del Consorcio constata fallos estructurales en todas las fases del ciclo integral y señala que el tratamiento de aguas fecales es "habitualmente insuficiente" y que ha obligado a abrir "varios expedientes" a Canal Gestión

ADT

Canal Gestión, Lanzarote. Foto: Juan Mateos.

Un informe técnico-administrativo, elaborado por el director gerente del Consorcio del Agua de Lanzarote, plantea intervenir (o secuestrar) el servicio integral del agua que, hasta el momento, está en manos de la empresa Canal Gestión Lanzarote, la filial de Canal Isabel II de Madrid. El documento al que ha tenido acceso La Voz, constata una "perturbación grave" y "estructural" del servicio por la existencia de "interrupciones frecuentes" del suministro, pero también por la situación de "máxima precariedad" de las principales desaladoras de la isla.

El citado documento concluye que los incumplimientos del contrato por parte de Canal Gestión Lanzarote son "recurrentes" y "generalizados". Además, señala que "causan lesiones graves", tanto para los intereses de los usuarios como del Consorcio del Agua, y acusa a la empresa de desobedecer el mandato de conservar las instalaciones y, por tanto, de poner en peligro la prestación del servicio. 

Con datos de 2025, el informe advierte de los "cortes estructurales" del suministro y expone que la red de abastecimiento de agua soporta pérdidas del 55,4% del agua que se desala. Desde la privatización del servicio en 2013, cuando Canal Gestión asumió el ciclo integral del agua en la isla, las pérdidas se han encontrado entre el 50 y el 60%. El año con mayor porcentajes de pérdidas fue 2021, cuando se superó el 60% del agua perdida en red, y advierte que la concesionaria "no ha sabido reducir" las pérdidas.

El documento señala que este modelo "perverso" se está produciendo al tiempo en que el consumo del agua en la isla ha alcanzado su máximo histórico. En los últimos diez años, el consumo de agua en Lanzarote se ha incrementado un 40%. En 2025, la demanda de agua alcanzó los catorce millones de metros cúbicos anuales, mientras que la producción superó los 32 millones de metros cúbicos, también la más alta hasta la fecha.

 

Producción al límite y cortes estructurales

El informe elaborado por el director gerente del Consorcio del Agua expone que los dos complejos de desalación de la isla, EDAM Janubio y EDAM Díaz Rijo, tienen "problemas de operación continuados" y sufren "una situación de máxima precariedad". Así pues, señala que esta situación hace que problemas menores se conviertan en "sucesos de alto impacto". 

Janubio opera al 66% de su capacidad desde principios de año debido a una avería en un grupo de impulsión aún sin reparar tras tres meses. Mientras tanto, en Díaz Rijo se han acumulado más de 1.200 horas de interrupciones en apenas un trimestre.

Según recoge el documento, “los cortes de suministro se han consolidado como parte del servicio en una normalidad estructural que no parece evolucionar hacia su resolución".

La situación más delicada se localiza en la desaladora Lanzarote IV, que es la de mayor capacidad del complejo de Diaz Rijo, donde el acceso permanece restringido desde hace meses por riesgos laborales asociados a la falta de mantenimiento en equipos a presión, lo que impide realizar labores preventivas.

 

Depuración insuficiente y efectos en el sector primario

El citado documento señala que las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR), las encargadas de tratar las aguas fecales que se producen en la isla, están al "límite" y su tratamiento es "habitualmente insuficiente". El Consorcio del Agua ha señalado que las deficiencias en la depuración del agua le han obligado a abrir "varios expedientes" a Canal Gestión por "incumplimientos en las condiciones de vertido" o incluso le ha llevado a sancionar a la empresa.  

El informe señala que las principales estaciones depuradoras operan de forma “ineficiente”, incumpliendo de manera reiterada los parámetros ambientales por problemas de mantenimiento. 

Por ejemplo, en Playa Blanca, vecinos y Ayuntamiento han denunciado ante el Ayuntamiento los malos olores vinculados a la falta de oxigenación y "la mala gestión de los fangos". Al tiempo, en que los equipos presentes "han ido perdiendo disponibilidad" por las averías.

Mientras tanto, en la depuradora de Arrecife, la empresa pública ACUAES ha advertido en varias ocasiones del uso inadecuado de instalaciones de pretratamiento de aguas residuales que le entregó a Canal Gestión y ha presentado un informe quejándose de la mala utilización de la instalación.

En la EDAR de Tías, ha constatado "problemas recurrentes" en la continuidad del tratamiento de aguas residuales por "causas de bajo mantenimiento" y ha señalado que equipos esenciales han permanecido hasta seis meses fuera de servicio por falta de mantenimiento.

En este sentido, la mayor parte de las EDAR presentan "problemas de continuidad en la depuración" e incluso el Consorcio del Agua expone que ha tenido que abrir expedientes sancionadores por alguna de ellas. 

Estos problemas de depuración se traducen en una disminución del volumen de agua tratada disponible para ser reutilizada. 

 

Déficit de personal y aumento de bajas

El Consorcio vincula el deterioro del servicio a la reducción de la plantilla operativa. El equipo destinado al control de fugas se ha reducido en un 50%, con solo dos operarios para toda la isla. A ello se suma una percepción “muy negativa” en la plantilla y un incremento de las bajas laborales, lo que limita la capacidad de respuesta ante incidencias.

 

Intervención temporal y plan de choque

Ante la “incapacidad de respuesta” de la concesionaria, el informe propone intervenir el servicio durante un periodo inicial de seis meses, prorrogable hasta un máximo de dos años.

La medida contempla la designación de interventores públicos que asuman la dirección, la toma de control de la explotación y la activación de un plan de choque valorado en más de 500.000 euros para corregir las deficiencias más urgentes.

El coste estimado para el primer semestre, que incluye auditorías técnicas y refuerzo operativo, asciende a -548.375 euros. Una inversión que el Consorcio considera necesaria para evitar el colapso del sistema hidráulico insular y restablecer un suministro continuo y de calidad en Lanzarote y La Graciosa.