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¿Cómo afectan las lluvias y el frío al campo y la ganadería de Lanzarote?

Las precipitaciones del último mes y medio sí que han sido bien recibidas por todos los agricultores, pero la humedad y el frío provocan problemas de salud en las cabras que pueden ocasionar enfermedades e, incluso, la muerte del animal

Unas cabras en una imagen de archivo. Agricultura y Ganadería.

La lluvia siempre es una bendición caída del cielo, sobre todo en zonas tan áridas como Lanzarote. Sin embargo, el exceso de agua puede causar un efecto contrario en algunas actividades del sector primario como la ganadería. Los efectos negativos afectan, por ejemplo, a las cabras, más acostumbradas a un clima más seco. 

En el caso de Lanzarote y la poca adaptación a las lluvias que existe en lo que respecta a la ganadería, "las instalaciones no están pensadas para un lugar lluvioso como La Palma o Tenerife", señala Omar Viñas, presidente de la Federación de Asociaciones Agropecuarias y Pesqueras (FASAT) y de la Asociación de Queserías Artesanales de Lanzarote (AQUAL). 

Además, las cabras tienen una peculiaridad, y es que es un animal más de secano. La lluvia trae consigo la proliferación de mastitis, una enfermedad bacteriana que hace que las ubres se inflamen, se reduzca la producción de leche y su calidad. Esto hace que se produzcan cambios en la leche, como la formación de grumos.

La neumonía es otra de las afecciones que aparecen con la humedad constante derivadas del frío y las lluvias. "Le pasa como a las personas, piensa que se van mojando día y noche", asegura. Asimismo, Viñas señala que, aunque la gente no lo crea, "las temperaturas mínimas pueden bajar hasta los cinco o seis grados". Esto provoca que algunos de los animales mueran.

Este tiempo invernal también hace que el animal se inmunosuprime, es decir, que su sistema inmunitario disminuye su capacidad y hace que pueda contraer infecciones con mayor facilidad. Una de las consecuencias de ello es que las cabras dejan de comer. "En enero se destetan las hembras comienza a subir la producción de leche, pero este año no ha ocurrido esto, sino que más bien ha descendido porque si la cabra no come porque está lloviendo o hace frío, no da leche", explica.

Aquí radica la paradoja: a pesar de tener pastos verdes en toda la isla, las condiciones meteorológicas provocan que las cabras pierdan el apetito y no los consuman. "Si fuera una vaca o una oveja, estarían encantadas, pero las cabras no quieren nada con agua y nos cuesta un montón porque se produce muchísima menos leche", declara.

"Al final si pones en una balanza todo, te digo que los ganaderos prefieren que haya menos pasto porque, además, ha llovido de una manera muy continuada y no como otros años, donde llueve un poco y para y reverdece todo", prosigue. Y es que, como hace hincapié Omar Viñas, "el animal produce más leche a medida que tenga mayor bienestar".

 

Un campo que necesita calor

Al contrario que al ganado, las constantes lluvias de este último mes y medio han sido muy bien recibidas por los agricultores de Lanzarote, sobre todo por los que cultivan papas, uno de los productos estrella de la isla.

"Para nosotros la lluvia es una garantía para poder cultivar, hay gente que está plantando y sobre todo nos ayuda de cara a la cosecha de verano que se planta en febrero y marzo, por lo que plantar sobre mojado es una alegría", cuenta Noli Peraza, presidente de la Asociación 'Papa de Los Valles'.

Sin embargo, el problema con el que se encuentran ahora los agricultores con las lluvias es que el cultivo no se puede mecanizar, sino que tiene que ser a mano. Esto se debe a que al estar mojada la tierra, los tractores harían que se mezclase la tierra con el rofe.

Asimismo, Peraza señala que las papas sembradas en agosto, septiembre y octubre, que se están recogiendo en estos días, han dado mucha cosecha porque se han visto beneficiadas por las lluvias que han caído desde noviembre. "No hemos tenido que aplicar ningún tratamiento fitosanitario porque, además, la polilla no aparece con tiempos fríos", desvela.

A pesar de las copiosas precipitaciones, el tipo de suelo de Lanzarote hace que los cultivos no se vean afectados por el exceso de agua. "La capa de ceniza volcánica hace que el agua drene, si lloviera muchísimo más sí que habría problemas de pudrición con el exceso de humedad", aclara.

"Hay agricultores de Gran Canaria y Tenerife que normalmente plantan en enero, pero este año se están planteando que se les va a pasar el periodo y no van a poder sembrar porque sigue lloviendo y el terreno tiene que orearse", continúa. 

En cuanto al cultivo de cebollas, Peraza asegura que "esta lluvia les ha venido de escándalo", aunque hay un tipo de cebolla denominado 'ajillo' "al que la humedad sí que le afecta en el sentido de que se hace demasiado grande el bulbo y se estalla".

Aunque el agua es bien recibida, el agricultor manifiesta que "el campo ya necesita calor porque ya la tierra tiene una reserva de agua y humedad".

Papa de los Valles. Agricultura y Ganadería.

 

Los viticultores, los más beneficiados

El último mes y medio de lluvias ha asegurado una buena cosecha de uvas en Lanzarote después de años en los que no llovía tanto. Jorge Rodríguez, presidente del Consejo Regulador del Vino estuvo este pasado lunes en el programa Buenos días, Lanzarote, donde explicó cómo han afectado estas precipitaciones a este cultivo.

Al aumento de la pluviometría se han unido las temperaturas más bajas de lo normal que se están registrando en la isla. "Todo eso ha hecho que, en el caso de la viña, esté en un periodo de reposo ideal para ella, por lo que por ahora todo va bastante bien", comentó.

"Llevábamos muchos años arrastrando una sequía muy grande y esta climatología en el campo se ha recibido con los brazos abiertos porque si no llovía este año, hay zonas de la isla que lo iban a pasar muy mal", aseveró.

En cuanto a la posibilidad de superar el millón de kilos de uva en la recogida, Rodríguez explicó que la cosecha media de Lanzarote está alrededor de los dos millones y medio, por lo que "es factible llegar a esa cifra", pero hay que ver cómo se desarrollan las plagas y cómo viene el verano, si será cálido o no.