Vivienda

Más de 57.000 hogares de Lanzarote tienen indicios de estar en exclusión social

La exclusión no afecta por igual a todos los residentes, ya que es más frecuente entre las personas extranjeras, familias monoparentales o numerosas

Personas caminando por la calle Real de Arrecife. Foto: Juan Mateos.

Un total de 57.057 hogares de Lanzarote muestran indicios de exclusión social a pesar de que el archipiélago ha mejorado su situación tras la crisis sociosanitaria derivada de la pandemia. Así se desprende del Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en Canarias de 2025, elaborado por Foessa a nivel nacional y difundido por Cáritas Canarias. 

Alrededor del 25,5% de la población del archipiélago vive en exlusión social y un 9,3% lo hace en exclusión severa, aunque las cifras se han recuperado con respecto a la pandemia, cuando un 29,2% vivía en exclusión social y un 15,3% en exclusión severa. 

La exclusión no afecta por igual a todos los residentes. El documento resalta que el hecho de haber nacido fuera de las islas o no tener la nacionalidad española es un agravante a la hora de ser empujado a la exclusión. Prueba de ello es en Canarias la tasa de exclusión social entre personas extranjeras duplica a la de aquellos nacidos en el Estado español o que tienen la nacionalidad española.

Entre los mayores afectados por la exclusión social están quienes pertenecen a un hogar encabezado por personas desempleadas, sin ingresos o que dependen de ayudas de protección social, así como los hogares encabezados por personas nacidas fuera de España. También existe más riesgo de exclusión social en familias numerosas, compuestas por cinco personas o más, y en hogares monoparentales.

Del total de encuestados, las situaciones de carencias más frecuentes en Canarias se dan ante las dificultades económicas para comprar medicamentos y seguir tratamientos médicos, los gastos excesivos de vivienda, las situaciones de pobreza severa y los obstáculos derivados de ser extranjero.

El informe señala que la falta de recursos económicos y la dificultad de la población para ejercer derechos sociales como acceder a una vivienda, o la salud se suman a los obstáculos para poder participar en política por no tener la nacionalidad española. 

Al mismo tiempo resalta que se han acrecentado los problemas de "hacinamiento grave en el hogar". Casi la mitad de las personas que pertenecen a un hogar sin ningún tipo de ingresos por actividad están en exclusión social en el archipiélago. 

No siempre la exclusión social se da en personas que sufren pobreza monetaria. El 18,8% de las personas en exclusión social superan los ingresos del umbral de pobreza, mientras que un tercio de las personas que sufren pobreza monetaria están socialmente integradas. Esto quiere decir que en el archipiélago se viven diferentes realidades que no solo se explican a través de los ingresos. 

En las islas la exclusión social se divide en diferentes ejes: el económico (empleo y consumo), el político y de ciudadanía (participación política, educación, vivienda y salud) y el relacional (conflicto social o familiar o falta de lazos y apoyos sociales). 

En el archipiélago, un 53% de la población está afectada por la exclusión política, mientras que un 31% tiene problemas económicos y un 12,5% sufre problemas relacionales. Lo que expone las dificultades para poder ejercer el derecho al voto o poder presentarse a unas elecciones y la capacidad de participación política, restringida en el caso de las personas que no cuentan con la nacionalidad.