El acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Cataluña y el partido de los Comuns para aprobar una reforma urgente de la Ley de Urbanismo, limitará directamente la compra de vivienda en zonas tensionadas.
La futura norma restringirá la adquisición de inmuebles exclusivamente a residencia habitual o a alquiler a precio regulado, obligará a justificar su uso ante notario y fijará un máximo de cuatro viviendas por persona para los pequeños propietarios.
En concreto, la prohibición hará que los grandes tenedores, que en Cataluña son los que tienen cinco o más viviendas, no puedan comprar más viviendas a no ser que vaya a ser “su domicilio o edificios enteros si se dedican al alquiler respetando el límite de rentas previsto en las zonas de mercado residencial tensionado y los contratos de arrendamiento en vigor”.
Los pequeños propietarios podrán comprar vivienda siempre que sea para uso propio o para alquilarla de forma permanente, también dentro de los topes fijados por el Ejecutivo catalán.
El objetivo del ejecutivo autonómico es “limitar la compra especulativa de vivienda en Cataluña, con el objetivo de que se pueda aplicar "antes de verano".
La medida se aplicará según lo decidan los ayuntamientos en las zonas de mercado alquiler tensionado, que incluyen 271 municipios de la región donde además se concentra más del 90% de la población.
Para Iñaki Unsain, experto inmobiliario en Barcelona, esta medida supone “una intervención inédita que altera la base del mercado”.
Según explica, “por primera vez en España se establece cuántas viviendas puede comprar un ciudadano, y eso introduce un nivel de incertidumbre que muchos propietarios no están dispuestos a asumir”.
El elemento más transformador de la reforma, según Unsain, es que limita la capacidad de compra y condiciona el uso del activo incluso antes de adquirirlo.
Para el Gobierno catalán la reforma es un instrumento para frenar la actividad de los grandes tenedores, pero Unsain opina que “los principales afectados no serán los fondos, sino las familias que compran una vivienda adicional como forma de ahorro o como apoyo futuro para sus hijos”.