Canarias

Áreas marinas protegidas de Canarias: solo una de cada diez tiene una gestión activa

Un estudio en el que participa la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria plantea que las islas cumplan en 2030 con la exigencia de la Unión Europea de tener protegido al menos el 30% de sus espacios marinos

EFE

Corales en el Archipiélago Chinijo. Foto: Doctor Óscar Ocaña

El 21,7% del mar que circunda Canarias tiene alguna figura de protección legalmente vinculante, pero solo uno de cada diez áreas marinas protegidas (el 11%) cuenta con instrumentos de gestión activa, revela un estudio en el que participa la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Este informe, realizado por el proyecto MPAs Canary Islands siguiendo la metodología de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), plantea una hoja de ruta a seguir para que las islas cumplan en 2030 con la exigencia de la Unión Europea de tener protegido al menos el 30% de sus espacios marinos.

En un comunicado, sus autores resaltan que, en este momento, el 21,7% de la Demarcación Marina de Canarias se encuentra bajo alguna figura de protección legalmente vinculante.

Esas zonas están incluidas en la Red Natura 2000, instrumento de la Unión Europea para la conservación de hábitats y especies que los científicos del proyecto MPA Canary Islands consideran que constituye "el pilar fundamental de la protección marina en las islas".

La Red Natura 2000 es complementada en Canarias con otras figuras de protección, como las Reservas Marinas de Interés Pesquero ubicadas en La Palma, El Hierro y La Graciosa e Islotes del Norte de Lanzarote.

Sin embargo, añaden los investigadores, se calcula que sólo el 11% de las áreas marinas protegidas en las islas cuenta con un sistema de gestión activa y que únicamente el 1% dispone de protección estricta.

"Ampliar la superficie de áreas marinas protegidas no es suficiente por sí solo. Su verdadero valor depende de una gestión eficaz, del seguimiento continuo y de la evaluación periódica de las medidas, para garantizar que generen resultados reales de conservación y puedan mejorarse con el tiempo”, resalta Eva Meyers, líder del estudio e investigadora del Instituto Leibniz para el Análisis de los Cambios en la Biodiversidad.

Actualmente, existen diversas propuestas de nuevos espacios marinos protegidos que, de materializarse, permitirían ampliar de forma significativa la cobertura en la Demarcación Marina de Canarias, apunta el proyecto MPA Canary Islands.

Entre ellas destaca la propuesta del Parque Nacional Marino del Mar de Las Calmas, en El Hierro, y el nuevo Parque Nacional de Guguy que se promueve en Gran Canaria.

Hábitats y especies en las aguas de Canarias, apunta este estudio, se enfrentan a presiones crecientes derivadas de la urbanización costera, la contaminación, la sobrepesca, la introducción de especies exóticas y el turismo intensivo.

El archipiélago canario es uno de los principales puntos calientes de biodiversidad marina del Atlántico nororiental, recuerdan los autores.

Su origen volcánico, la influencia de la Corriente de Canarias y el afloramiento sahariano generan una extraordinaria biodiversidad en torno a las islas, donde viven, al menos, 30 especies de cetáceos y se han detectado cinco de las ocho especies mundiales de tortugas marinas.

Además, Canarias alberga el principal refugio global del angelote, tiburón catalogado en peligro crítico. Y, por otra parte, se han registrado 76 especies marinas exóticas, la cifra más alta de la región.

El estudio sobre el Estado de las Áreas Marinas Protegidas de Canarias ha sido elaborado por Eva Meyers (Instituto Leibniz para el Análisis de los Cambios en Biodiversidad y Angel Shark Project), Héctor Toledo y Carolina Bousquet (Angel Shark Project).

Han participado como revisores Ricardo Haroun, Yaiza Fernández y Ayoze Castro (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria); y Octavio Llinás (MPAs Canary Islands).