La profesora e investigadora del Área de Génetica de la Universidad de La Laguna, Rosa Fregel, es una de las responsables de analizar genéticamente los cadáveres hallados en el yacimiento arqueológico de San Marcial de Rubicón, la primera ciudad fundada por los colonizadores europeos en Lanzarote y en Canarias hace 620 años.
La Doctora en Biología está estudiando genéticamente los restos biológicos hallados por un grupo de investigadores durante las excavaciones arqueológicas de San Marcial. En concreto, su labor se basa en obtener el ADN de estas personas para poder descubrir datos como su sexo molecular, más complicado de obtener en neonatos o infantes, su origen geográfico o incluso su relación de parentesco al tratarse de un cementerio pequeño.
En 2023, un grupo de investigadores hallaron en el primer asentamiento colono en Lanzarote un total de diez cadáveres. Ese mismo año pudieron comprobar que se trataba de una zona de enterramientos, una necrópolis. Durante los últimos años, encontraron los restos de diecisiete personas. De los cuerpos analizados ya se han detectado cuatro niños.
Fregel expone que como en el yacimiento de San Marcial de Rubicón comienzan a confluir los mahos, indígenas lanzaroteños, con los colonos europeos y con aborígenes que eran transportados como esclavos.
"Las poblaciones aborígenes de Canarias presentan similitudes con poblaciones del norte de África", muestra la investigadora. Fregel informa de que al "comparar a los aborígenes de Canarias con poblaciones antiguas de diversas partes del mundo, a quien más se parecen es a poblaciones antiguas del norte de África" y que lo mismo ocurre cuando se compara genéticamente los aborígenes con poblaciones actuales, que a quienes más se parecen son a poblaciones del noroeste de África.
Los huesos ayudan a definir su profesión
La genetista Rosa Fregel expone que tras excavar los huesos en la necrópolis de San Marcial de Rubicón, los restos humanos han sido analizados por un grupo de especialistas en Arqueología. "Determinan el sexo de los individuos, si tenían alguna enfermedad o las marcas en sus huesos que puedan hablar de la profesión que tenían o las actividades que realizaban", señala la experta.
Una vez que los restos biológicos han sido analizados desde otras disciplinas, los arqueólogos escogen los restos que están en mejor estado de conservación y permitan obtener su ADN y se lo entregan a los genetistas. "Los análisis que hacemos nosotros son destructivos, es decir, el trozo de hueso o el diente que nos entregan para hacer estudios de ADN va a ser destruido en el proceso de extracción", continúa.
Los huesos en los que hay una mejor calidad genética son "las piezas dentales o huesos que sean extremadamente densos, como la porción petrosa, una parte del cráneo que está en la zona del oído interno o bien las falanges distales, que es la última falange de los dedos de los pies y de las manos, huesos muy pequeños y compactos que conservan muy bien el ADN".
Problemas en la conservación genética
Al encontrarse en una fase inicial, en su laboratorio se encargan de corroborar a través de técnicas moleculares el sexo asignado por los arqueólogos. Por el momento, ya se han analizado muestras de diez individuos y tienen en el laboratorio los retos de otros tres.
"El problema en San Marcial de Rubicón es el mismo que tenemos en casi todos los yacimientos históricos: la mala conservación del material arqueológico", indica la doctora en Biología. Mientras ya han podido confirmar el sexo genético de algunos individuos, otros necesitan de más material genético.
Fregel expone que el proyecto necesita también más tiempo para poder obtener la información genética suficiente y establecer lazos de parentesco. "Una vez tengamos la información de cada uno de los individuos, podremos determinar cuál es su origen geográfico más probable", añade.
"A través del ADN, podremos decidir si se parecen más a las poblaciones aborígenes de Canarias, de la península ibérica, del norte de África o del África subsahariana", expone la genetista. El laboratorio ya cuenta con información suficiente de la población aborigen del archipiélago, que podrá compararse con las secuencias de ADN de los individuos analizados.
Con respecto a la actualidad, la genetista muestra que la población actual es una población mezcla, que combina los componentes de la población aborigen, con el de la población colona y otro asociado al tráfico de esclavos en Canarias.
¿Son fiables los estudios genéticos por internet?
Sobre los estudios genéticos que se han puesto de moda en las redes sociales, Fregel explica que son "precisos" a nivel continental, pero que se vuelven "cada vez más imprecisos" en espacios más regionales. "Diferenciar qué porcentaje del origen de alguien está asociado con España o está asociado con Portugal "es muy complicado porque son poblaciones muy cercanas", puntualiza.
La doctora aconseja no tomar los valores numéricos obtenidos por esos estudios como "una verdad absoluta", ya que a menor escala el error suele ser mayor. "Es algo interesante para hacerlo y comentarlo con la familia, pero tampoco es algo que se deba usar como algún tipo de mecanismo identitario", añade.
Migrar: una cualidad humana
"Las poblaciones humanas han sido poblaciones migrantes siempre. Cuando uno estudia las poblaciones actuales y antiguas de todas las regiones del mundo lo que vemos son procesos migratorios", señala la investigadora. "Es una cualidad que tenemos las poblaciones humanas, que siempre queremos una vida mejor y a veces una vida mejor pasa por migrar, por buscar un nuevo horizonte", concluye.