Algunos lanzaroteños que viven en Dubái están viviendo el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán en primera persona. Es el caso de Marino Orlandi, que ha contado este martes en el programa Buenos días, Lanzarote de Radio Lanzarote - Onda Cero cómo se encuentra y cómo está viviendo esta situación en el país, que ya ha dejado sesenta heridos y dos muertos en la ciudad cercana de Abu Dabi.
Orlandi decidió trasladarse a Dubai en septiembre del año pasado para emprender y se encuentra allí solo con amigos, ya que una parte de su familia se encuentra en Lanzarote y otra en Inglaterra. Hasta ahora, "todo estaba dentro de la normalidad absoluta", pero el sábado comenzaron a avisar las autoridades de la situación de inseguridad. "Lo que nosotros pensamos en un primer momento es que el ataque vino por Estados Unidos, pero la autoría finalmente se la atribuye Israel, que es un poco donde entra Irán a jugar de una manera mucho más fuerte", ha explicado.
"Aquí lo que se están recibiendo son misiles balísticos y drones... estos últimos no son detectables por radar y es un poco lo más peligroso, aunque no ocasionan tanto daño, pero son más difíciles de derribar", ha continuado.
Según su testimonio, el sábado, cuando comenzó el conflicto, el joven se encontraba en otro emirato y de vuelta a Dubái escucharon noticias de ataques a la ciudad emiratí. "Lo que nos dice la Embajada española desde aquí es que las represalias que toma Irán es contra Estados Unidos en función de las bases militares y aéreas, es decir, que en ningún momento iban a hacer ningún tipo de ataque a la población civil", ha asegurado.
"Cuando llegamos a Dubái sobre las 20:30 horas, empezamos a ver cómo Irán atacaba el Hotel Fermont, en la Palmera, y poco después vimos el vídeo de que efectivamente hubo un dron que impactó con la recepción del hotel, con lo que ahí ya nos preocupamos porque acto seguido del ataque al Fermont de la Palmera ya nos llegó directamente toda la información", ha declarado.
En este sentido, ha recordado cómo vivieron las explosiones de los misiles. "Nosotros escuchamos las explosiones y sí es verdad que se escuchan como si cayesen a tierra porque el sonido de un misil y el sonido de la explosión impacta mucho y genera mucho miedo", ha dicho.
En el momento de las explosiones, el joven decidió quedarse en la zona en la que estaba "donde hay muchísimo expatriado, estadounidenses, ingleses o italianos". "Decidimos quedarnos esa noche ahí porque era donde llegábamos desde el emirato en el que estábamos y decidimos por precaución no coger el coche porque mi casa está en un complejo cerrado completamente con seguridad a las afueras de Dubái y estoy un poco más en la zona del desierto", ha apuntado.
Además, ha reconocido que fue la mejor decisión porque el sábado por la noche escuchamos un misil a las 3.30 horas de la mañana que nos despertó porque explotó muy cerquita... el mismo domingo nos levantamos con la alerta en el teléfono por la llegada de misiles y nos decía que buscáramos refugio", ha contado.
A pesar de que Orlandi ha resaltado que la primera noche fue la más terrorífica, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad sobre la situación. "De los 600 misiles y 300 drones aproximadamente que ha interceptado Emiratos Árabes, han conseguido neutralizar en torno al 90 o 95%", ha concretado. En cuanto a los heridos de los misiles que han caído, Orlandi ha señalado que son en torno a sesenta.
Algunos amigos han decidido abandonar el país
Esta situación ha sido inesperada para el país porque "esto nos ha pillado un poco de sopetón, no pensábamos ni muchísimo menos que Irán tendría ningún tipo de represalia contra la población civil aquí en en Emiratos, pero la realidad es que nos ha pillado un poco de por medio". De hecho, algunos de sus amigos han decidido abandonar el país y viajar a Madrid o Casablanca, en Marruecos, "hasta que esto escampe un poco, porque por la noticias que hemos leído parece que como mínimo nos quedan en torno a dos o tres semanas de inestabilidad".
En su caso, ha contado a los micrófonos de Buenos días, Lanzarote que está intentando "tomar la decisión más inteligente". "Si esto acaba escalando cada vez va a ser más difícil salir del país, pero no voy a mentirte, nosotros estamos viviendo una vida relativamente normal porque yo me levanto por la mañana dentro de mi complejo con seguridad 24 horas, voy al gimnasio, salgo a correr por aquí y de vez en cuando pues escuchas los misiles, pero no lo hemos normalizado porque asusta muchísimo, pero tenemos una seguridad dentro de la intranquilidad", ha explicado.
Por ello, su intención es valorar la situación a finales de esta semana y tomar una decisión viendo su habilitan parte o la totalidad del espacio aéreo. Igualmente, ha resaltado que también se puede abandonar el país en coche cruzando la frontera hacia Saudí y tomar allí un vuelo. "Esa es la decisión que tomaremos en última instancia a finales de semana si la cosa se complica más porque lo que sí que nos asustó un poco fue el tema del cierre del estrecho de Ormuz que lo que ocasiona es que aumente el coste del petróleo y demás porque esto es un paso de mercancía y petróleo de un altísimo porcentaje a nivel mundial", ha declarado.
Una lanza a favor de la embajada
Por último, ha resaltado la actuación de la embajada española, quien avisó a los 30.000 españoles en Dubái con antelación. "Voy a romper una lanza a favor de la embajada, aunque es verdad que hay un descontento generalizado porque lo que es la proactividad de la embajada está siendo relativamente baja y lo que está haciendo es intentar comunicarse por redes sociales, pero lo que es una llamada telefónica o un contacto personal con la gente que vivimos aquí, no", ha indicado.
"El primer día, cuando no habíamos escuchado ningún misil, ya nos estaban diciendo que buscáramos refugio y nos asustamos, hasta que a las cuatro horas escuchamos los misiles", ha concluido.