La oralidad es uno de los tesoros invisibles que cada cultura tiene y que se presenta en forma de historias, adivinanzas o refranes que pasan de padres a hijos y de abuelos a nietos. El refranero español es conocido por su riqueza y su gran abanico de refranes que definen situaciones, sentimientos o emociones, muchos de ellos conectados y relacionados con elementos de la naturaleza.
Es por ello por lo que la Reserva de Biosfera de Lanzarote trabaja en el proyecto Tapiz de Refranes para conectar todas las reservas de la biosfera a través de la oralidad y de los refranes de cada lugar del mundo, poniendo en valor el respeto por la naturaleza y siendo conscientes del límite que esta tiene.
Aquilino Miguélez, ecólogo y asesor de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote, cuenta en una entrevista con La Voz cómo ha sido el nacimiento de Tapiz de Refranes y qué se pretende con este proyecto. Miguélez observó la sinergia potencial que existe entre la Reserva de la Biosfera y la educación ambiental, por lo que en 2020 decidió mantener una reunión con un profesor de la Universidad de Santiago de Compostela que formaba a educadores ambientales.
"No nos conocíamos y una de las frases que él me dijo y que me rondó dos noches en la mente fue 'la humanidad no quiere entender que existen límites, que somos parte y dependemos de la naturaleza y que somos parte y dependemos del resto de la sociedad humana'", cuenta. Tras escucharla, esta frase se ha convertido en la línea de trabajo que defiende el ecólogo.
Ya en enero de 2021, se redactó y aprobó Tapiz de Vocablos, la antesala al Tapiz de Refranes y con el que el Ministerio no sabía muy bien qué hacer con él. Sin embargo, en 2023 Miguélez volvió a plantear en la reunión anual de las reservas españolas en 2023 este proyecto que derivó en el de paremias, es decir, en refranes.
Presentación del proyecto en China
Tapiz de Refranes se presentó el pasado mes de septiembre en el V Congreso Mundial de las Reservas de la Biosfera, primera vez que este salía del ámbito occidental. Aquí, tres redes mundiales de la reserva de la biosfera de España, de islas, de montaña y la mediterránea.
Miguélez, junto al resto del equipo, participó en la red de islas que, en el caso de España, está formada por Menorca y Lanzarote, las cuales fueron declaradas Reserva de la Biosfera al mismo tiempo y en su totalidad. "Cuando incluyes toda la actividad humana dentro de la reserva es cuando de verdad es un experimento de cómo equilibrar un desarrollo humano con el respeto a la naturaleza", apunta el ecólogo.
La palabra 'tapiz' que lleva incorporado el proyecto pasa por la importancia dentro de la ecología de las relaciones entre los elementos, pero no solo estos, sino que "el cómo fluye la materia en los ecosistemas depende mucho de estos elementos que están conectados entre sí".
Refranes conectados con la naturaleza
Los refranes que este proyecto pone en valor son aquellos que tienen que ver con la naturaleza, como por ejemplo, los siguientes relacionados con el agua:
- Ningún mar en calma hizo experto a un marinero
- La ola vuelve al mar que la hizo
- Cuando bebas agua, recuerda la fuente
- El agua se presta, no se posee
- Del árbol caído nace el brote nuevo
- El que cuida la tierra, nunca pasa hambre
"Estos refranes tenían un significado en la cultura popular y puede que ahora los apliquemos de otro modo, pero tienen un significado lógico y resuenan en la mente humana, cada uno de ellos en su ámbito cultural", señala.
La oralidad es el recurso al que se alude con esta iniciativa y en ella se pone el 3 de noviembre, Día Internacional de las Reservas de la Biosfera, como fecha marcada en el calendario para conservarla. Sin embargo, este día se celebra desde 2021, muy pocos años, por lo que Tapiz de Refranes surge como una manera de conmemorar este día.
Defender la cultura insular originaria
Según cuenta Aquilino Miguélez, Tapiz de Refranes es una manera de "defender la cultura insular originaria porque en el archipiélago sí que había una percepción de los límites y se expresa muy bien que dependemos de la naturaleza".
De este modo, cuando entramos por ejemplo a los Centros Turísticos de Lanzarote, enseguida "detectamos un límite u otro", como el de la temperatura en Timanfaya, el del precipicio en el Mirador del Río y el acuático en el tubo volcánico de Jameos del Agua. "Es algo en lo que tienes que tener cuidado de dónde estás pero te resulta atractivo cuando vas a estos sitios", apunta.
Este proyecto puede servir para que cada colegio, entidad, municipio o Reserva de la Biosfera de Canarias ponga en valor las culturas insulares para que cualquier nacionalidad que se arraigue aquí sepa dónde está.
"Hay un problema civilizatorio, el mundo actual cree que no hay límite y puede seguir creciendo en todo tipo de demandas sobre la naturaleza del planeta, como agua, contaminación y minerales, pero hay un gran riesgo para la humanidad y el resto de seres vivos", asegura Miguélez. Por ello, es posible defender la naturaleza utilizando este tapiz.
El objetivo del equipo de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote es llevar el proyecto al Congreso Estatal de Reservas de la Biosfera que se celebrará este 2026 en España y que otras reservas del país se sumen a esta iniciativa porque "la oralidad es una fuente de información muy valiosa para reequilibrar nuestro papel en el planeta".
"Lanzarote es una botella con un mensaje lanzada al mar porque aquí se reconocieron los límites en 1991 y se ha peleado contra los hoteles ilegales... hay una percepción más cercana a los límites y te sientes perteneciente a la naturaleza", asegura.