Dice el proverbio chino que “a veces un vecino cercano puede ser mejor que un pariente lejano.” Y no le falta razón a la filosofía popular oriental, pues de ella se desprende la milenaria idea de que a veces el auxilio proviene de alguien ajeno a ti y a tus circunstancias, y que sin embargo, se te deniega de aquellos que están más cerca de ti, y que son más conscientes de tus problemas.
Digo esto con orgullo y agradecimiento, pues Yaiza, ha recibido la ilustre visita del presidente del Gobierno de Canarias, y lo escribo con mayúscula el Presidente Fernando Clavijo, que ha demostrado una empatía y una cercanía a los problemas de Yaiza como hacía tiempo no recordaba por esta humilde tierra.
Fernando, recibió mi invitación para hablar de varios temas que nos preocupan en Yaiza que son competencia de la Comunidad Autónoma. Fue, como él mismo lo quiso puntualizar ante los medios de comunicación, una visita política y técnica “planificada” para tratar, entre otros asuntos, el proyecto pendiente de ejecución de 136 viviendas en el solar que cedimos en Montaña Roja destinadas al mercado de alquiler asequible y una nueva inversión en la compra de 76 casas ya construidas en el residencial Los Ajaches, también en Playa Blanca, para paliar la apremiante demanda de alquiler.
La ampliación del Centro de Salud de Playa Blanca fue otro de los asuntos de debate y acordamos dirimir cuanto antes la disparidad de criterios en cuanto a la cesión de suelo a través de una comisión técnica. El Consultorio de Yaiza asimismo necesita una ampliación y pusimos sobre la mesa una alternativa para hacerlo trasladando el tanatorio a otro emplazamiento.
También lo invitamos a ayudar a fortalecer nuestro tejido comercial y turístico con los servicios necesarios que demanda el nuevo Puerto de Playa Blanca ante la inminente llegada de cruceros. Las ampliaciones del CEIP y el CEO Montaña Roja de Playa Blanca, así como la ampliación del CEIP Uga, formaron parte de nuestra agenda de trabajo junto a técnicos de la Consejería. Por supuesto, abordamos la ampliación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Playa Blanca, cuya licitación debe salir a concurso público antes de finalizar el año con una inversión plurianual de 11 millones de euros.
La salida al proyecto de soterramiento de la línea eléctrica para desaparecer las torretas de Femés, que depende primero de un convenio entre el Cabildo y Red Eléctrica, y el arreglo del socavón de El Golfo, se trataron en la reunión. Para estos dos proyectos pedimos auxilio económico, sin olvidar la necesidad de emprender, de verdad, el proyecto de desdoblamiento de la carretera que une Yaiza y Playa Blanca, y hacerlo de forma coordinada con el Cabildo de Lanzarote, la primera institución llamada a atender, o al menos escuchar, las demandas de los municipios.
Lo más sorprendente y lo que más destaco de esa reunión es que en ninguno de estos temas, que son en gran medida de competencia regional, el presidente rehuyó, es más, no solo no rehuyó, sino que trajo consigo a directores generales y técnicos de esas áreas para aclarar, ayudar y avanzar conjuntamente en la solución de dichos temas.
Tal vez Fernando, al haber sido monje antes que fraile, alcalde antes que presidente de Canarias, comprende y entiende la soledad de las administraciones locales ante problemas que se escapan de la capacidad resolutiva, competencial y logística de un ayuntamiento. Comprende que a veces una simple visita ayuda, entiende que coger el teléfono calma, y que trabajar codo con codo va en beneficio de la gente. Yo defiendo esa forma de hacer política, la de remar, de sumar, de pelear juntos por resolver problemas y la de tender la mano en beneficio de los ciudadanos. La reunión fue entre responsables de administraciones y no entre rivales políticos, así se respeta a los ciudadanos y ciudadanas.
Soy muy consciente de que por su enorme responsabilidad no puede y no llega a todo y tampoco puede hacerle seguimiento a todo, y que para eso tiene sus propios consejeros de Gobierno, en los que en algunos casos sí hemos encontrado colaboración y buena predisposición.
Pero no logro entender cómo esa forma “idónea” de hacer política no ha creado escuela, no ha logrado impregnar a políticos más cercanos a Lanzarote, más cercanos a esta administración que tengo el honor de presidir. No comprendo cómo son incapaces de ver cuál es el modelo más fácil para resolver problemas y dignificar el ejercicio de la actividad política: servir al pueblo.
No veo reflejado el comportamiento del presidente del Gobierno de Canarias en cargos insulares, en cargos que deberían ser más sencillos y más llanos que el propio Fernando, y que, con la experiencia que han atesorado en cargos como el mío, deberían saber la soledad a la que muchas veces se enfrentan. Es una reflexión y no un lamento, pues aún así, soy un hombre afortunado de poder dedicarme a mi pueblo de Yaiza con honradez y humildad, aunque a veces tener al pariente lejano más cerca que el vecino cercano también ayuda, y mucho, sobre todo cuando tu “pariente” te ha prometido el oro y el moro en gestión del agua, torretas, socavón y obras varias. En fin.