El documental 'La hora robada. Turismo, capital y desarraigo en Canarias' se estrena este jueves en Las Palmas de Gran Canaria para mostrar la realidad del impacto del turismo en la comunidad y con una frase repetida por las personas protagonistas: "Nos sentimos extranjeros en nuestra tierra".
La Asociación Gallega de Comunicación para el Cambio Social (Agareso) realiza, desde hace quince años, formaciones dirigidas a periodistas para hablar de los discursos de odio y de cómo hacer periodismo para el cambio, un trabajo que ha llevado a los participantes a pasar por puntos como Marruecos o Senegal, hasta llegar a Gran Canaria el año pasado.
Allí, según explica a EFE el coordinador del proyecto, Pablo Santiago, la idea era "trabajar las rutas migratorias a Canarias", pero una vez en el punto vieron "que había mucha movilización social en torno a la vivienda y a diferentes extractivismos".
Notaron que el impacto del turismo era importante y que se imponía "una visión extractivista y colonial", por lo que se informaron y hablaron con varias asociaciones "ya movilizadas y muy bien movilizadas" que confirmaron esa primera impresión.
"Hay mucho hartazgo hacia los abusos del turismo y existen muchas injusticias desde distintos puntos de vista, como el ambiental", resume.
En la zona vieron "proyectos con gran envergadura que la gente no acaba de entender", a su juicio, como una iniciativa para "desalar agua y subirla a 900 metros" (el Salto de Chira).
"Hay una idea que se repitió a lo largo de todo el documental. Nos dicen: no queremos ser extranjeros en nuestro propio territorio, pero nos sentimos así; nos sentimos turistas en nuestra tierra", continúa.
Lo que observaron, sobre todo, es que "hay mucha gente que trabaja para el turismo y a la vez es pobre", en "una de las comunidades con más pobreza severa" en la que muchas personas "no pueden pagar el alquiler".
"Dicen que el turismo da riqueza, pero no se siente así"
Todo esto está en todos los puntos de la isla, también en las zonas rurales, y lo positivo es que "la gente está muy bien organizada".
"Nos encontramos con gente que se preguntaba sobre si el turismo viene a dar riqueza, por qué no se siente como eso. Por qué cada vez cuesta más el alquiler, cada vez más viviendas turísticas que no se pueden alquilar y seguimos cobrando tan poco", agrega.
Para el documental han contado con participación de afectados por el proyecto de la central hidroeléctrica Chira-Soria, con camareras de piso y hotel, con vecinos del barrio e Guanarteme, en Las Palmas de Gran Canaria, muy afectado por la especulación, y con residentes en una aldea que no cuenta con agua ni recursos básicos, pero tiene un proyecto de hotel de 1.500 camas.
Con todo esto, Agareso ha preparado un documental que "más que un producto cultural, es un producto político para hacer incidencia política" y que se estrena este jueves en la Casa de la Cultura del barrio de Tamaraceite, en Las Palmas de Gran Canaria.
"Varias entidades están organizando diferentes proyecciones con coloquios. Debe servir para que hablen, que organicen las luchas que ya tienen y que puedan concienciar a la gente que todavía no está concienciada", remata.
Agareso ya trabaja este año en un nuevo curso, que ha empezado y termina el 31 de marzo: "Es probable que hagamos una temática similar a la de Gran Canaria, pero traerla a Galicia. Seguramente hablaremos sobre vivienda y extractivismos, que son un problema global", concluye.