El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha afirmado este martes que el sector turístico del archipiélago empieza a mostrar “síntomas de madurez y enfriamiento” tras varios años de crecimiento continuado, y ha subrayado que el reto ahora es adaptar a los nuevos tiempos el modelo turístico.
Durante el debate sobre el estado de la nacionalidad en el Parlamento de Canarias, Clavijo ha recordado que el archipiélago cerró 2025 con cifras récord, con 18,5 millones de turistas y un volumen de facturación de 24.431 millones de euros, pero ha advertido de que “es imposible crecer sin límites”.
Ante esta situación, el presidente ha defendido la gestión de su Gobierno, con el impulso de varias reformas normativas para adaptar el sector a los nuevos desafíos, como la regulación del alquiler vacacional, una modalidad turística que debe estar presente, ha dicho, "pero que necesitaba un marco de seguridad jurídica".
Clavijo ha reconocido que la elaboración de esta norma ha sido compleja y ha generado debate, pero ha insistido en que Canarias, como destino turístico líder, debe ordenar esta actividad para compatibilizarla con el resto del modelo turístico y con la convivencia en las ciudades.
El jefe del Ejecutivo también ha subrayado la importancia de que la riqueza generada por el turismo llegue a las familias canarias y ha celebrado la firma de los convenios colectivos del sector en ambas provincias, "con subidas salariales de dos dígitos" fruto del diálogo social entre patronal y sindicatos "con mediación del Gobierno pero no intervención".
Además, Clavijo ha apuntado que el Gobierno trabaja en una nueva ley turística que sustituirá a la actual normativa, vigente desde mediados de los años noventa, con el objetivo de adaptar el sector a los retos actuales y futuros.
La futura regulación, cuyo proceso de elaboración comenzó en 2025 con una consulta pública previa, pretende actualizar el marco jurídico del turismo en el archipiélago desde una perspectiva sostenible y participativa, para lo que se ha iniciado un proceso de diálogo cabildos, ayuntamientos y agentes sociales, así como con las universidades públicas canarias.
En esa ley se abordará, ha añadido, la calidad del empleo turístico, la ordenación de la oferta alojativa, el control de la actividad turística, la planificación territorial o la sostenibilidad del modelo.