David Shaikh Urbina es ingeniero informático y tras acumular veinte años de experiencia desarrollando productos innovadores en grandes empresas tecnológicas, se decidió a emprender.
Llegó a Lanzarote en 2020 con su mujer embarazada de su segundo hijo. “Teníamos que cambiar de casa en Madrid y temíamos que nos volvieran a encerrar por COVID. Habíamos comprado billetes para unas vacaciones en Lanzarote y de repente decidimos mirar casas en la isla para quedarnos”.
“Todo salió muy bien, los caseros, en El Islote, nos trataron como si fuéramos hijos adoptivos. La idea era venir un año, pero estábamos tan bien que ya llevamos cinco y no tiene pinta de que nos vayamos a ir”. (Risas).
Hace unos años fundó la empresa Sherwood Science, centrada en desarrollar software para la salud. “Básicamente el software que se usa en un hospital para gestionar la clínica diaria, facturación, pacientes hospitalizados, un poco todo lo que ocurre en la empresa”.
Hoy día ese software se utiliza en hospitales no solo de Senegal, sino también de Nigeria, Kenia, Sudáfrica y Mali.
“Como dijo Saramago, Lanzarote no es mi tierra, pero es tierra mía. Quiero traer industria de software a Lanzarote"
Gracias a esa experiencia redactó junto a su esposa Carla Rodríguez Cuesta, ingeniera de Montes, un proyecto para crear una app, SkincAIr, que con inteligencia artificial pueda detectar hasta doce enfermedades de la piel.
Lo presentaron al programa de Investigación de la Comisión Europea Horizonte Europa, que había lanzado una convocatoria sobre soluciones innovadoras en la salud para África subsahariana. En junio supieron que habían obtenido cinco millones de euros para desarrollarla.
Actualmente lideran desde Lanzarote un equipo con expertos en inteligencia artificial y dermatólogos de un consorcio de doce entidades de investigación, seis africanas y seis europeas como el Kings College de Londres, la Universidad Politécnica de Madrid o la Universidad de Lucerna en Suiza.
Mil millones de personas afectadas en el mundo. ¿Cómo surge el proyecto?
“Uno de nuestros clientes del software de gestión clínica es un hospital de referencia en dermatología de Senegal. Se nos ocurrió la idea de hacer una aplicación que con inteligencia artificial detectara la lepra”, comparte.
“Luego la ampliamos para detectar hasta doce enfermedades de la piel, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) agrupa en ‘enfermedades cutáneas desatendidas’, que se producen por bacterias diferentes, pero tienen en común con la lepra el estigma que producen”, explica Shaikh.
Se calcula que estas enfermedades afectan a mil millones de personas en el mundo, la mayoría en el África subsahariana, “aunque son difíciles de cuantificar porque se intentan ocultar precisamente por el estigma que suponen”.
De hecho, “uno de los grandes retos de este proyecto no está en la inteligencia artificial, sino en llegar a esos pacientes, porque son gente que vive en zonas muy remotas, que no ven un médico normalmente”.
El emprendedor madrileño subraya que la lepra, en realidad, “se puede curar fácilmente con un diagnóstico temprano, pero si esa persona no recibe tratamiento, puede significar que le corten un miembro”.
"El objetivo es que se convierta en la app de la Organización Mundial de la Salud"
“Vamos a recoger datos y a hacer fotos durante tres años a personas con estas enfermedades, que es el reto más grande, porque hay que ir a esas zonas de África rural donde tienen estos casos. Queremos reunir la mayor base de datos de la historia sobre estas enfermedades”.
Son casos escondidos, “que no cualquier dermatólogo puede diagnosticar. Incluso si tú entrenas a un dermatólogo, a los seis meses su conocimiento prácticamente desaparece”, si no está en contacto con pacientes, precisamente por la ocultación de las familias.
Tenemos una carta de interés de la OMS y nuestro objetivo final es que nuestra aplicación se convierta en la app de la OMS para detectar las doce enfermedades de la piel.
Al final del proyecto que debe concluir en 2030, una vez comprobado que efectivamente la app mejora el diagnóstico de los trabajadores de la salud, “la idea es que aparezca en la App Store para que cualquier persona se lo pueda descargar y utilizar”.
“Busco gente en Lanzarote para contratar, me gustaría contribuir a que haya más empresas tecnológicas en la isla”
Sheikh muestra su agradecimiento a la Cámara de Comercio de Lanzarote, que lo puso en contacto con la Red Europea para las Empresas— una red de apoyo de la Unión Europea para ayudar a pymes, startups, universidades y centros de investigación, que lo asesoró acerca de la documentación necesaria para conseguir la financiación del programa de investigación de la Comisión Europea.
El ingeniero informático comparte que está actualmente buscando gente en Lanzarote para contratar. "Me gustaría crear más capacidad en Lanzarote, contribuir a que haya más empresas tecnológicas para que la isla dependa menos del turismo”.
“Me gustaría formarles y que aprendan en un proyecto tan apasionante como es este, serían perfiles técnicos, desarrollo de aplicaciones, inteligencia artificial, etcétera”.
Además de Sherwood Science, la pareja de ingenieros ha creado en Lanzarote la empresa Tamia Innova Lab, para compartir “todo el conocimiento que hemos adquirido en el proyecto de Horizonte Europa y el conocimiento profesional que tenemos de haber trabajado todos estos años”.
Tamia Innova Lab se centra en “desarrollo tecnológico e innovación y también ayudamos a empresas a acceder a Horizonte Europa y otras subvenciones”.
“Como dijo Saramago, Lanzarote no es mi tierra, pero es tierra mía. Quiero traer industria de software a Lanzarote para lo que solo necesitamos talento, internet y luz. Tenemos otro proyecto en Horizonte Europa que ha pasado las dos primeras fases, si se confirma lo llevaremos a cabo en Lanzarote”, concluyen.