Pepa Ortega es licenciada en derecho y administración y dirección de empresas, cursó parte de la carrera en Nueva York y en Munich, y una vez terminada, se fue a trabajar a Dubái durante tres años, en el sector comercial.
Poco después de regresar a su Gran Canaria natal, la contactaron para ser gerente de uno de los principales centros comerciales de Lanzarote, donde trabajó durante ocho años hasta que se decidió a emprender.
Acaba de lanzar Magic Chapel, un proyecto para parejas que quieran celebrar su amor, entre las que destaca “ceremonias para renovar votos y bodas LGTBI, de forma íntima y especial, pero sin grandes desembolsos económicos. En un mismo espacio se hace la ceremonia y la celebración”.
“Cuando era niña, en mi familia éramos muchos primos y teníamos dos bodas por año. Eran unos fiestones increíbles, así que ese tipo de eventos siempre han estado dentro de mi”, comparte Ortega.
Se inspiró en una iniciativa que descubrió a través de redes en Australia: “Me dije, guau, esto puede funcionar fuera de Las Vegas” y al mismo tiempo descubre la ermita de Marina Rubicón, que se concibió como parte de una reproducción ideal de un pueblo marinero de Canarias, “así que nunca estuvo consagrada, antiguamente era una galería de arte”.
Ceremonias para todos los bolsillos: entre 2.000 y 25.000 euros
Ortega, que ha contratado con Marina Rubicón la exclusividad de la ermita para los próximos cinco años, se adapta a cada cliente y en función del número de invitados, la comida, si incluye o no la barra libre, y otros elementos, las celebraciones pueden oscilar entre los 2.000 y los 25.000 euros.
La emprendedora grancanaria ha diseñado cuatro packs orientativos ‘Burning love’, Cada oveja con su pareja, La Fiesta del Amor y El Gran Sí.
El primero incluye “la ceremonia, el maestro de ceremonias y el certificado conmemorativo con hasta 90 invitados”, mientras que el segundo, incluye “una barra libre de perritos calientes y cerveza hasta 30 personas y entre tres y cuatro horas de duración”.
‘La Fiesta del Amor’ provee “un catering de Primario Gastrobar, nuestro proveedor oficial, que está al lado de la ermita, con fingerfood (canapés), seis horas, barra libre y dj” y ‘El Gran Sí’ es con “banquete, sentados, hasta un máximo de cincuenta personas y un máximo de ocho horas”.
Ortega aclara que las ceremonias en Magic Chapel son celebraciones simbólicas donde se festeja el amor, pero si los contrayentes quieren oficializar el matrimonio tienen que hacer el registro oficial.
Elvis, Rappel, vestido para mascotas, coche customizado y tarta vintage
Además hay cinco extras muy especiales. Dos de ellos tienen que ver con el maestro de ceremonias: “El extra Elvis Presley es con un imitador que canta algunos temas y te casa”, comparte Ortega.
El extra de Rappel “es con el Rappel auténtico, contacté con él y fue una maravilla, le propuse que hiciera un ritual del amor y él encantado”.
El tercero de los extras que ha diseñado Pepa Ortega tiene que ver con las mascotas. “Te podemos vestir a tu perro que también es parte de la familia”.
“Otro extra muy americano también es personalizar el coche, donde vienen los novios y poner recién casados, con latas y lacitos”. También se puede pedir “una tarta retro, que gestionaríamos nosotros a través del obrador de Sol Vega, que es la mejor”.
Celebrar a las personas en su despedida
La emprendedora canaria organiza además funerales, de los que también aprendió mucho en su infancia, en colaboración con Arroyo servicios funerarios.
“Cuando murió mi abuela, la velamos en su casa, contando anécdotas, con todos los niños corriendo por la casa, una despedida en condiciones, pararon el tráfico en Santa Brígida y mis primos y tías llevaron a mi abuela en procesión hasta el cementerio”.
“Cuando crezco, las despedidas son en tanatorios grises e impersonales, lo que también fue una motivación para crear un espacio íntimo y especial en Magic Chapel”, comparte Ortega, quien ejemplifica: “Puedes contratar un cortador de jamón, una parranda, un gospel, etc”.
“La idea es eso que la gente pueda despedirse, recordando a esa persona y brindando por esa persona porque como dicen algunas espiritualidades orientales, cuando una persona muere, el alma está cerca durante tres días y dicen que si tú lloras a esa persona, estás atrapando esa alma en la tierra, así que lo ideal es celebrarla para que se vaya a la siguiente dimensión, me encanta esa teoría”.
Una estética cuidada en cada detalle
Ortega ha cuidado con mimo cada detalle estético en la ermita. La construcción, es decir, “las estructuras, la pintura, el cisne y demás, son del escenógrafo Ángel Marvera”.
El proyecto de interiorismo es de Adrián Suárez, ganador en 2024, del premio Lola Gaos como mejor director de arte por la película ‘Valenciana’.
“El mural, que es un fresco de nubes con un sol y un ángel, es obra de Edward Scott Winser y la elección del mobiliario, de Pablo Baldi”, completa Ortega.