Economía

España se desmarca de una Europa dependiente del gas y sus renovables siguen bajando el precio de la electricidad

Se prevé que España tenga en marzo el segundo precio más bajo para la electricidad desde 2010, gracias a la enorme producción hidráulica, solar y eólica del invierno

EKN

Placas de energía fotovoltaica en Lanzarote

España se desmarcará de una Europa actualmente dependiente del gas extranjero –Estados Unidos exporta hasta el 60% del gas natural licuado que llega al Viejo Continente—y podría apuntar a un precio de la luz de 20 euros el megavatio hora para el próximo mes de marzo, que se convertiría en el segundo más barato desde el año 2010.

Una energía hidráulica potenciada por las recientes lluvias, una solar instalada casi equivalente al pico de demanda nacional (40.889 megavatios por hora) y una eólica fuerte en términos generales, posicionan a España como la potencial excepción competitiva del continente en la primavera de 2026.

Según ha explicado el CEO de la consultora energética Tempos Energía, Antonio Aceituno, “Europa se encuentra en un momento alarmante con respecto a sus reservas gasísticas, situadas en torno al 40%, el nivel estacional más bajo desde 2022, pero España no vive la misma tensión”.

“En nuestro país, las lluvias han hundido los precios a corto plazo, los últimos futuros de febrero se han situado en mínimos de ocho meses con 50,75 euros el megavatio hora y el mercado empieza a anticipar una primavera histórica a la baja”. 

Con 10,1 gigavatios renovables conectados en 2025, España ha constatado su transición a la independencia de los ciclos combinados. De hecho, la demanda energética durante este primer tramo de 2026 no se ha desplomado; al contrario, ha subido ligeramente desde los 29.016 megavatios hora en diciembre hasta los 29.422 megavatios hora en enero (+1,4%).

“El pool no cae porque el país consuma menos, sino porque el mix ha cambiado radicalmente, dando resultado a una factura que ya no depende solo de cuánto se consume, sino de cuál es la energía generadora en cada hora crítica”, ha apuntado Aceituno.

Con respecto al panorama internacional, Estados Unidos se ha convertido en el nuevo epicentro del riesgo. Su demanda interna ha alcanzado los 156.000 millones de pies cúbicos al día (unos 4,4 millares de metros cúbicos diarios) y el mercado ya descuenta que, ante posibles episodios de frío extremo, el país norteamericano podría recortar exportaciones justo cuando Europa más las necesita. 

Por ello, el director de Tempos Energía ha incidido en que “el verdadero problema europeo no es el frío invernal, sino el gran desafío estructural para este año: reponer el colchón de reservas gasísticas antes del próximo invierno, compitiendo por cada cargamento de gas natural licuado”.

Ante esta situación, el escenario más probable marca una estabilidad tensa, con un indicador ‘TTF’ situado entre los 38 y 41 euros el megavatio hora (un 83% más frente a 2024), que a su vez consolidaría una prima estructural con el CO2 contenido entre los 82 y 87 euros por tonelada, reforzando el suelo térmico.