El conflicto bélico de Estados Unidos e Israel contra Irán está impactando con fuerza en los mercados energéticos lo que se está trasladando al sector aéreo, generando incertidumbre sobre el suministro de queroseno, cancelaciones y un encarecimiento progresivo de los billetes.
Según AirHelp, compañía tecnológica especializada en derechos de los pasajeros aéreos, el aumento del precio del combustible está llevando a algunas aerolíneas a introducir recargos en los billetes, una práctica que, si bien es legal cuando se comunica correctamente en el momento de la compra, no puede aplicarse de forma retroactiva a reservas ya confirmadas.
En este contexto, los viajeros están experimentando un incremento generalizado de precios, especialmente en rutas de larga distancia, así como una menor disponibilidad de tarifas económicas.
Desde el punto de vista normativo, el marco europeo establece garantías claras. Hay un Reglamento que protege a los pasajeros en caso de interrupciones significativas, mientras que hay otro Reglamento que obliga a las aerolíneas a garantizar total transparencia en los precios, incluyendo cualquier recargo o suplemento desde el inicio del proceso de reserva.
Reembolso completo, reubicación, comida, bebida y alojamiento
Ante posibles cambios en las condiciones del billete o cancelaciones de vuelos relacionadas con problemas de suministro, AirHelp recuerda que los derechos de los pasajeros siguen vigentes.
“La existencia de una crisis de combustible no exime automáticamente a las aerolíneas de sus obligaciones. Cada caso debe evaluarse individualmente para determinar si la situación era verdaderamente inevitable o si forma parte de la responsabilidad operativa de la compañía”, señala Rosa García, experta legal de AirHelp.
En cualquier caso, los pasajeros tienen derecho a elegir entre el reembolso completo del billete en un plazo de siete días o la reubicación en un vuelo alternativo hasta su destino final lo antes posible.
Además, las aerolíneas deben cumplir con el denominado “derecho de atención”, proporcionando comida, bebida y alojamiento en caso de que sea necesario.
En escenarios más complejos, como cancelaciones que dejan a pasajeros varados durante escalas o viajes de regreso, las obligaciones de asistencia por parte de la aerolínea se mantienen.
Compensaciones económicas
En cuanto a la compensación económica —que puede alcanzar hasta 600 euros—, dependerá del origen de la incidencia.
Si la escasez de combustible responde a una mala planificación o a problemas internos de la aerolínea, el pasajero podría tener derecho a dicha compensación. Sin embargo, si se trata de una circunstancia extraordinaria externa, como un fallo general en el suministro en el aeropuerto, la aerolínea podría quedar exenta de abonarla, aunque no de prestar asistencia.
“En momentos de incertidumbre, conocer los derechos como pasajero es clave para poder reclamar y evitar situaciones de desprotección”. Para facilitar las gestiones a los pasajeros y poder darles tranquilidad en un momento de tensión como puede ser la interrupción de un vuelo, AirHelp dispone de una aplicación móvil gratuita que ofrece seguimiento de vuelos en tiempo real, alertas de cambios, asistencia en reclamaciones y opciones para una protección adicional.