Los tribunales de Gran Canaria y Tenerife han fallado en contra de las peticiones de suspensión de los traslados formuladas por el Govern y han ordenado a Baleares a acoger a cuatro menores inmigrantes no acompañados que llegaron a Canarias.
El portavoz del Ejecutivo autonómico, Antoni Costa, ha confirmado este viernes tras el Consell de Govern que las medidas cautelares de paralización de traslados solicitadas por la Abogacía de la Comunidad han sido desestimadas.
Por ello, los traslados han sido llevados a cabo "por imperativo legal", ha manifestado Costa, que ha remarcado que los procesos judiciales planteados ante tribunales canarios se mantienen.
El rechazo de las medidas cautelares, ha detallado, se basa en que los traslados de menores a los que se oponía el Govern balear por la saturación de su red de acogida "no tienen efectos irreversibles".
En un comunicado, el Ejecutivo autonómico detalla que actualmente los consells insulars, competentes en materia de protección de menores, acogen a 688 niños y adolescentes extranjeros no acompañados, "lo que supone una sobreocupación en torno al 1.000 % de las plazas ordinarias previstas y 282 más que la propia capacidad de acogida fijada por el Gobierno de España".