El Tribunal Supremo (TS) ha reducido de 37 a 30 años de cárcel la pena impuesta al responsable de la muerte de un agente durante el abordaje de un velero cargado de cocaína que fue incendiado por su tripulación en marzo de 2023.
La rebaja se fundamenta en que los delitos de homicidio, piratería e incendio se cometieron en "concurso ideal" al tener un origen común: un giro brusco del timón para volcar la lancha policial. Por ello, estos cargos se reducen de 27 a veinte años, manteniéndose los otros diez años por un delito contra la salud pública.
El alto tribunal ratifica asimismo la obligación del principal condenado de indemnizar con 300.000 euros a la viuda del agente y con 150.000 euros a su hijo.
Los hechos se remontan a enero de 2023, cuando el velero, con bandera de Malta, partió de Santa Cruz de Tenerife hacia Cabo Verde y el Caribe. A su regreso a España, fue interceptado por una patrullera que activó señales acústicas y luminosas para proceder a su identificación.
En el momento del abordaje, el acusado realizó una maniobra "inesperada y violenta" que provocó el vuelco de la embarcación auxiliar de la Policía, lo que causó que los agentes cayeran al mar y uno de ellos falleciera ahogado.
Una vez que el resto de los policías logró acceder a la nave, observaron fardos de droga y bidones de combustible. Uno de los tripulantes aprovechó un descuido para provocar un incendio con una bengala, lo que destruyó la carga e hizo necesaria la evacuación de urgencia de todos los presentes hacia la popa.
El Supremo también ha confirmado penas de dieciséis años para uno de los tripulantes por narcotráfico e incendio, y diez años para otros dos por un delito de salud pública.
La sentencia subraya que la colisión provocada por el acusado tenía como objetivo evitar el abordaje y ganar tiempo para deshacerse de la cocaína, tras una travesía en la que el velero apagó sus señales de ubicación en zonas identificadas como puntos de transbordo de droga.