A pesar de que es una medida positiva para fomentar la corresponsabilidad en los ciudados, la ampliación del permiso de paternidad de dos a doce semanas no ha modificado el número total de nacimientos en España. Así se desprende de la investigación realizada por investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que están adscritos al Grupo de Investigación de Economía de la Salud y de Políticas Públicas.
La universidad pública concluye que la ampliación del permiso de paternidad por sí sola no supone un crecimiento de los nacimientos, sino que necesita de otras medidas de apoyo a las familias. Entre ellas, propone los subsidios para el cuidado infantil o mayor flexibilidad en el ámbito laboral.
El estudio partió de la necesidad de evaluar la efectividad de las políticas de conciliación familiar, y dentro de éstas, más concretamente, las de paternidad, como herramienta de políticas públicas cuyo fin es promover una mayor fecundidad, es decir, incentivar a la población a tener más hijos.
Mediante el uso de registros nacionales de nacimientos y técnicas estadísticas, con las que simular qué hubiera ocurrido de no haberse extendido la baja, los autores hallaron, por un lado, que no había un impacto significativo en el número de nacimientos, y por otro, que ciertos grupos sí sintieron efectos relevantes a partir de esta medida: los nacimientos del tercer hijo, que subieron un 8’4%, y los nacimientos de madres trabajadoras, que se duplicaron. Según explican, estos efectos se mantuvieron al menos dos años después del primer cambio del permiso, si bien las ampliaciones posteriores no generaron cambios adicionales en la fecundidad. El estudio abarcó datos desde 2006 a 2022.
Medidas públicas para implementar el permiso de paternidad
Por ello, los autores entienden que la ampliación del permiso de paternidad, por sí sola, no es suficiente, y que deben implementarse medidas y políticas públicas orientadas a apoyar a las familias para que las mujeres entre los 25 y 44 años que no han tenido su primer hijo se decidan a tenerlo. Cabe recordar que España tiene una tasa de fecundidad de las más bajas del mundo, con un 1’12 hijos por mujer en 2023.
En cualquier caso, los autores también advierten de que estos resultados deben interpretarse con cautela, dada la limitación de datos disponibles o la dificultad de generalizar los hallazgos dada la heterogeneidad de contextos y situaciones.
La revista Applied Economic Analysis publica los resultados de este trabajo, que lleva la firma de la doctoranda Camila Regueiro Ons, y de los profesores del Departamento de Métodos Cuantitativos en Economía y Gestión, Jaime Pinilla y Beatriz González López Valcárcel.