La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas ha investigado a una persona tras el aviso de un ciudadano sobre la posible existencia de animales mantenidos en condiciones contrarias a la normativa, habiendo varios perros en estado de abandono y un cuidado deficiente.
Durante la inspección, los agentes comprobaron que la finca no contaba con vallado perimetral ni otras barreras que limitaran el acceso al recinto, una situación que podría representar un riesgo adicional para la seguridad y el bienestar de los animales.
Al acceder al lugar, se observa un amplio número de casetas instaladas de forma improvisada. Todas construidas con pallets, maderas y restos de mobiliario, materiales que no garantizaban estabilidad ni aislamiento, con la presencia de numerosos elementos peligrosos y punzantes como clavos, maderas astilladas y residuos varios, con riesgo directo de lesiones. Estas estructuras carecían de las condiciones mínimas de protección frente al viento, la lluvia o el intenso sol de la zona.
Ninguno de los animales se encontraba en libertad, todos permanecían encadenados con correas de muy poca longitud, lo que limitaba gravemente su movilidad y comportamiento natural. El espacio que los rodeaba estaba cubierto de excrementos acumulados de varios días, viéndose los perros obligados a convivir con sus propios desechos, generando la presencia masiva de insectos en el entorno, sin posibilidad de mantener un espacio limpio o saludable.
Los bebederos y comederos de los animales presentaban una cantidad muy elevada de sedimento de tierra y materia orgánica. El sedimento presentaba una capa brillante y con aspecto de gel característica de los biofilms producidos por las bacterias presentes en materias en descomposición, con lo cual el agua era insalubre no apta para el consumo.
Todos los canes tenían heridas visibles, observándose la presencia de moscas sobre las mismas, sin que constara atención veterinaria alguna, dando un aspecto descuidado con signos compatibles con una desatención prolongada en el tiempo, incluso se observaba a uno de los canes comer sus propias eses.
Para salvaguardar la vida de los animales y como medida cautelar, fueron incautados los 29 perros existentes en la finca, contabilizando las seis crías, que en colaboración con el Ayuntamiento de La Aldea de San Nicolás, concretamente con el Área de Bienestar Animal fueron depositados en instalaciones municipales, garantizando por esa administración la vida de los animales, quedando a disposición de la Autoridad Judicial.
Se instruyó diligencias penales por entender que existen indicios de un presunto ilícito penal de maltrato animal por omisión de cuidados debidos.