Ciberagentes del Equipo @ de la Guardia Civil de Fuerteventura han llevado a cabo una operación conocida como Falwork por la que, finalmente, se ha procedido a la investigación de siete personas e identificado a otras diez, por delitos de estafa y de blanqueo de capitales.
La víctima, bajo engaño, transfirió a un entramado de estafadores la cantidad de más de 30.000 euros, que los presuntos autores recibieron en cuentas bancarias de las que eran titulares. La investigación, activada tras la denuncia presentada en las dependencias de la Guardia Civil de Corralejo, se ha resuelto gracias a la cooperación entre distintas unidades del Cuerpo, lo que ha permitido proceder a la investigación de los autores.
Según explicó la denunciante en su comparecencia, conoció una supuesta oferta de empleo a través de la red social Telegram, presentada por personas que se hacían pasar por representantes de una empresa dedicada a la promoción digital. La propuesta, en apariencia legítima, consistía en realizar tareas sencillas, como dar “me gusta”, comentar publicaciones o tomar capturas de pantalla en distintas redes sociales.
Estas acciones, aparentemente inofensivas, generaron un clima de confianza que llevó a la víctima a pensar que estaba colaborando con una organización real y formalmente constituida. Con el tiempo, y una vez ganada su confianza, los presuntos autores ampliaron las funciones asignadas, solicitándole que realizara transferencias bancarias desde su propia cuenta a terceras personas, bajo la promesa de recibir de vuelta el dinero invertido junto a una comisión.
Detrás de esta fachada se encontraba una red de estafadores que operaba desde distintas localidades del país, tanto del archipiélago como de la península, entre ellas Las Palmas de Gran Canaria, Barcelona, Ceuta, Ourense, Gijón y Madrid, y que utilizaba la identidad de una falsa empresa para captar víctimas y mover fondos de origen ilícito.
Finalmente, y como resultado de las gestiones realizadas por el Equipo @ de Fuerteventura, especializado en este tipo de amenazas digitales, se logró identificar a los titulares de las cuentas bancarias donde la víctima, mediante engaño, efectuó las transferencias, causando un perjuicio patrimonial cercano a los 31.000 euros.
Este trabajo de investigación permitió esclarecer el modus operandi del grupo y avanzar en la identificación de todos sus miembros Las diligencias policiales, han sido puestas a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de la localidad de Puerto del Rosario.
Este caso recuerda la importancia de actuar con prudencia ante ofertas laborales en internet que prometen beneficios rápidos, y de comprobar siempre la autenticidad de las empresas antes de compartir datos personales o realizar transferencias.