Los vecinos y vecinas de Masdache han mostrado de forma pública su "profunda indignación, frustración y sentimiento de abandono" por la puesta en funcionamiento de receptores instalados en la torre de comunicaciones del pueblo. En un comunicado han señalado que lo que fue una preocupación "legítima" en los últimos meses, se ha convertido ya en "una realidad impuesta, sin diálogo, sin transparencia ni respeto".
Así, han señalado que a pesar de haberse reunido, tanto con representantes del Ayuntamiento de Tías como con el presidente del Cabildo de Lanzarote, recibieron "promesas claras", donde se les aseguró que "se estudiarían alternativas, que se abrirían vías de diálogo con Telefónica y que se nos mantendría informados". Sin embargo, han indicado que "nada de eso ha ocurrido".
Este grupo de vecinos ha indicado que "el silencio ha sido la única respuesta". "No ha habido nuevas convocatorias, ni explicaciones, ni el mínimo gesto de respeto hacia quienes vivimos aquí", ha denunciado. En su lugar, ha añadido que han tenido que ver "declaraciones públicas cambiantes, versiones contradictorias y una preocupante falta de coherencia institucional, mientras las obras han seguido adelante".
"No se gobierna pensando en el pueblo"
Con la instalación de las receptoras, estos vecinos han denunciado que "no se gobierna pensando en el pueblo, sino que se gobierna de espaldas a él". "Se priorizan los intereses de una gran multinacional frente al bienestar de los vecinos, frente al valor de nuestro paisaje y frente al derecho a participar en decisiones que afectan directamente a nuestra calidad de vida", han resaltado.
En este sentido, han indicado que es "especialmente doloroso comprobar cómo, pese a habernos sentado a dialogar, ni el Ayuntamiento de Tías ni el Cabildo de Lanzarote han sido capaces siquiera de volver a mirarnos a la cara para reconocer que no han cumplido su palabra". "Ni una llamada, ni una reunión, ni una explicación", han expuesto.
"Un pueblo vivo con identidad"
Estos vecinos se han cuestionado: "¿Dónde queda la responsabilidad política? ¿dónde queda el compromiso con la ciudadanía? ¿dónde está la voluntad real de buscar alternativas menos lesivas, más respetuosas con el entorno y con quienes lo habitamos?".
Para concluir han defendido que "Masdache no es un lugar vacío, un pueblo vivo, con identidad, con historia y con vecinos y vecinas que merecen ser escuchados". Mientras han indicado que "lo que está ocurriendo no es solo una cuestión técnica o administrativa: es una muestra clara de desprecio institucional".
Por todo ello, han exigido "explicaciones inmediatas, transparencia y, sobre todo, respeto". A lo que han advertido que "lo que hoy ocurre en Masdache no puede normalizarse, ni puede aceptarse como el precio inevitable del progreso".