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La regulación extraordinaria pactada por el Gobierno favorecería a 700.000 personas migrantes en España

El Movimiento Estatal Regularización Ya celebra el acuerdo alcanzado entre Podemos y el PSOE

Personas caminando por la calle Real de Arrecife. Foto: Juan Mateos.

El Movimiento Estatal Regularización Ya ha celebrado el acuerdo para la aprobación de la Regularización Extraordinaria de personas migrantes mediante Real Decreto, un paso decisivo hacia el reconocimiento de los derechos de miles de personas migrantes en situación administrativa irregular en España. Para lograrlo, el Movimiento Regularización Ya ha mantenido estos últimos meses reuniones y labores de incidencia política para enfatizar la urgencia de una regularización extraordinaria para las más de 700 mil personas en irregularidad administrativa en España.

La regularización, que será aprobada por el Consejo de Ministros a través de la modificación del Reglamento de Extranjería, es fruto del acuerdo alcanzado entre el PSOE y Podemos, en un proceso en el que el Movimiento Regularización Ya ha tenido un papel activo y determinante, incidiendo directamente en las negociaciones y aportando propuestas concretas para garantizar el acceso efectivo a derechos.

Esta decisión se produce en un contexto internacional marcado por el recrudecimiento de las políticas migratorias, el cierre de fronteras y la criminalización de las personas migrantes en buena parte de Europa. Frente a este escenario, el Movimiento destaca que "el Estado español opta por desmarcarse de la deriva reaccionaria y dar un paso en sentido contrario: reconocer administrativamente a quienes ya forman parte de nuestra sociedad".

Desde Regularización Ya han valorado positivamente que el Gobierno haya utilizado una vía normativa que no depende de la aritmética parlamentaria, demostrando que era posible aprobar esta medida "sin dilaciones ni bloqueos políticos". La regularización podía hacerse, y se ha hecho. Este avance demuestra algo fundamental: la regularización no solo era necesaria, sino posible, y ha sido la presión sostenida del movimiento migrante organizado la que ha conseguido romper años de inacción institucional.

"Porque la regularización no es caridad, es justicia social y una decisión de valentía y voluntad política", han concluido.