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Pilar del Río: "El 'no a la guerra' es general. En España estamos a la cabeza de la dignidad"

La periodista, traductora y presidenta de la Fundación José Saramago de Lisboa reflexiona sobre los movimientos reaccionarios, los riesgos a los que se enfrenta la democracia y la importancia del feminismo para combatir el odio

La periodista y traductora española Pilar del Río. Foto: Juan Mateos.

Veinticuatro horas bastaron para que la periodista y traductora española Pilar del Río (Granada, 1950) y el escritor portugués José Saramago (Portugal, 1922 - Tías, 2010) se enamoraran de Lanzarote. En un viaje exprés a la isla para hacer una visita a María del Río, la hermana de Pilar, y a su cuñado, ambos se plantearon establecer una residencia vacacional en la isla, pero aquel lugar que iba a ser un romance temporal acabó por convertirse en su hogar permanente.

Saramago y del Río acabaron mudándose a Lanzarote en los años noventa, después de que el gobierno luso censurara la presentación del libro El evangelio según Jesucristo (1991) que había hecho revolverse a parte de la Iglesia católica. Aquel exilio hizo que la isla de los volcanes se convirtiera en el hogar de José Saramago y de Pilar del Río y que la isla atravesara irremediablemente la forma del portugués de hacer literatura. "Estar en Lanzarote, en la secura de Lanzarote", transformó la obra del reconocido escritor, "su estilo se hizo más denso", asevera del Río en una conversación con La Voz. Saramago murió en Tías hace dieciséis años y A Casa José Saramago, que el autor definía como "una casa hecha de libros", ha mantenido su legado literario en la isla. 

La traductora atiende a este medio con motivo de su visita a la isla por el quince aniversario de la A Casa José Saramago de Tías, dirigida por su hermana María del Río y un equipo de personas "estupendas y admirables". 

 

A la cabeza de la dignidad

"Entre la gente, entre quien a mí me representa no hay conflicto. Decimos 'no a la guerra', en un idioma, en otro y en otro", reflexiona Pilar del Río. Recién llegada de un viaje a México, defiende que la población de a pie tiene claro su rechazo a la guerra, a pesar de las posturas de algunos países o formaciones políticas.

No es la primera vez que el mundo se ve envuelto en la oscuridad de la guerra ni la primera vez que la población se revuelve ante esa posibilidad. "Hace falta ser más antiguo que Viriato para defender la guerra", se muestra contundente del Río. Para argumentarlo cita grandes hitos sociales como la Declaración Universal de Derechos Humanos, de 1948, "de todos los seres humanos, no es un derecho de aquí o allá, o de uno u otro" y aboga por el principio de Naciones Unidas: "Si hay conflicto, se negocia, se resuelve", aunque crea "estúpido" tener que discutir fronteras. 

"A veces los telediarios y la información nos dirigen por un solo camino, pero la sociedad es mucho más grande", resalta la también presidenta de la Fundación José Saramago en Lisboa. "El 'no a la guerra' es general, independientemente de las estrategias de algunos partidos o de algunos países", continúa, "afortunadamente en España estamos a la cabeza de la dignidad".

En su defensa por resolver los conflictos por la vía pacífica, en 2015 la Fundación José Saramago, que tiene su sede en Portugal, y la Universidad Autónoma de México redactaron una propuesta de Carta Universal de Deberes y Obligaciones de los Seres, que luego fue remitida a Naciones Unidas, entre las que se recogía el deber de todas las personas de resolver los conflictos de forma pacífica

Del Río expone que instituciones como la Unión Europea o la Organización de Naciones Unidas se crearon para resolver los conflictos a través de la negociación. "Y ahora, otra vez, quieren que nos enfrentemos por la ambición desmedida de seres sin luces", acusa. 

Pilar del Río junto a la fotografía de José Saramago en A Casa de José Saramago en Tías. Foto: Juan Mateos.

 

 

Pilar del Río: "Los antifeministas compran el discurso porque han comprado ser sumisos, obedientes, miedosos y no salirse del carril, quieren ser ovejas"

 

El auge de la ultraderecha y los movimientos reaccionarios

Para Pilar del Río el poder de la población y las elecciones que ejercen en las urnas son fundamentales para combatir las guerras. "No nos deciden la vida, la muerte, las guerras, somos nosotros los que votamos y lo hacemos de una determinada manera", mantiene. La presidenta de la Fundación José Saramago resalta que las guerras suceden porque "hay personas que tienen valor de apropiarse o la necesidad de poder universal y nos convocan y nos declaran guerras".

En esta etapa social convulsa, la sociedad española ha vivido décadas de grandes movilizaciones sociales como el 15M, donde las plazas se llenaron reclamando democracia real, o el movimiento de liberación sexual de las mujeres que marcó reivindicaciones históricas como el #MeToo para denunciar la normalización de la violencia sexual. 

"El feminismo es el gran movimiento de liberación de los seres humanos: hombres y mujeres", continúa la española afincada en Lisboa, que resalta que quienes creen que el feminismo les va a hacer daño, en lugar de hacerlos más libres, tienen un problema: "Que no tienen personalidad". "El feminismo es un movimiento de liberación y si hay antifeminismo es porque han comprado, sin pensar, un mensaje que solamente beneficia a quien quiere seres sumisos, amedrentados, miedosos o simplemente conformados, es decir, gente sin capacidad de reacción". Sobre los reaccionarios en contra del feminismo añade: "Ellos compran el discurso porque han comprado ser sumisos, ser obedientes, ser miedosos y no salirse del carril, quieren ser ovejas". 

Pilar del Río en la Casa-Museo José Saramago de Tías. Foto: Juan Mateos.

 

 

La debilitación de las democracias

La también traductora Pilar del Río reflexiona sobre los peligros a los que se enfrentan las democracias actuales con el auge de los movimientos reaccionarios y señala que aunque formalmente las democracias sigan existiendo porque se puede acudir a las urnas, hay líderes políticos que están provocando "el vasallaje", al tener atemorizada a la población que gobiernan. "Formalmente se está votando, pero si estás votando a quien quiere ser tu amo y te considera innecesario porque eres pobre, entonces [las democracias] están en peligro", cuestiona.

En este sentido, Del Río añade que el concepto democracia, que en griego significa el poder del pueblo, está cambiando de significado. "No se está gobernando democráticamente porque no se está gobernando por el pueblo, para el pueblo y por el pueblo", reflexiona, "parece que está superado, que democracia significa ahora otra cosa". 

Frente al colectivismo de movimientos como el feminismo, la periodista advierte de que hay fuerzas que proponen el individualismo. "Que tú seas el centro y fuera los emigrantes, los gitanos, los pobres, los mendigos y los no sé cuánto", resalta, "no se esta diciendo vivamos y que tengan una vida feliz".

Para combatir el odio, la guerra y los movimientos reaccionarios, del Río alaba la fuerza de movimientos como el feminismo y la labor de la A Casa José Saramago. "Aquí todos los días se leen mensajes de entendimiento, de favorecer la paz sobre la guerra. Están unidos los libros de los distintos países, de distintos idiomas, de distintas culturas. Simbólicamente ya es mucho; quien entra aquí sabe que entra en un universo", concluye. 

 

Pilar del Río en uno de los eventos organizados por A Casa José Saramago por su aniversario. Foto: Juan Mateos.