Gente

La historia de Idir Tiguit: de llegar en patera a Lanzarote con 16 años a la superación por labrar su futuro

En una entrevista con 'La Voz', el joven cuenta cómo ha sido su lucha en la isla por conseguir una vida mejor trabajando y aprendiendo español desde cero

Idir Tiguit. Foto: Cedida

Idir Tiguit (Zagora, 2007) llegó en patera a Lanzarote el 14 de octubre de 2023 con tan solo 16 años junto a 54 personas más. Lo hizo en la zona de Las Caletas tras una travesía desde el Sáhara Occidental sin ningún miembro de su familia, estaba solo en un nuevo país sin saber hablar español pero con unas ganas inmensas de cumplir sus sueños y lograr una vida mejor.

En una entrevista con La Voz, Tiguit cuenta que decidió emigrar "para mejorar mi futuro, conseguir cosas que no tengo y seguir hacia adelante". Su sueño siempre ha sido poder fundar su propio negocio de aluminio y reconoce que, en Marruecos, esto era muy difícil. Por este motivo, decidió arriesgarse y venir a España para comenzar de cero.

El joven marroquí cuenta que tenía muy claro su decisión de venir a España porque "cuando alguien quiere algo, lucha para llegar a ello". Desde algún punto de la costa del Sáhara Occidental, zarpó hacia Lanzarote en un trayecto que duró unas ocho horas.

Durante la travesía, Idir Tiguir mantuvo la calma y estuvo tranquilo. Cuando pudo alcanzar la costa, en la zona de Las Caletas, la euforia lo poseyó. "Estaba emocionado por salir del mar porque cuando cruzas el mar en una patera con 55 personas no sabes qué va a pasar", recuerda. "Estaba muy contento por haber llegado al sitio que quiero y empezar de cero", prosigue.

 

Ganas por aprender y formarse

Tras llegar a tierra, al tener 16 años, el joven fue llevado al centro de menores de La Santa, pero un día después fue trasladado al centro de Casa del Mar, en Arrecife, donde estuvo cuatro meses. "Durante mi estancia aquí no estaba tranquilo porque lo que yo quería era estudiar y aprender cosas nuevas con formaciones y cursos", indica.

Más tarde, fue trasladado a otro centro en Argana Baja donde pudo comenzar a estudiar y aprender español, ya que no lo hablaba. "No me costó nada aprenderlo, para mí es fácil, para los demás no sé", dice en un castellano fluido. Primero, Tiguit comenzó estudiando un curso para la prueba de acceso a un grado medio a través de la Cámara de Comercio de Lanzarote, donde comenzó a aprender, se formó y mejoró su español.

Tras ello, realizó un curso de mantenimiento en Playa Honda y, después de cinco meses, consiguió tramitar la documentación para conseguir el permiso de trabajo y regularizar su situación. Luego comenzó a trabajar de camarero en un hotel de Playa Blanca durante diez meses.

Su crecimiento ha sido tal que la semana pasada, Tiguit, junto a la lanzaroteña Melody Armas, viajaron hasta Madrid de la mano de la Cámara de Comercio de Lanzarote y La Graciosa para celebrar el décimo aniversario del programa Talento Joven. Allí, conocieron a la reina Letizia y pudieron conversar con su majestad sobre sus proyectos. Tras su paso por este programa, ejerció como traductor en el curso de español para extranjeros de la propia entidad.  

Sobre su participación en el décimo aniversario del programa, el joven señala que aceptó la invitación de la Cámara, lo que le llevó a grabar un vídeo de presentación para contar su historia de superación y a charlar con doña Letizia "Vio mi vídeo y le gustó, me dijo que siguiera adelante, que soy fuerte y que siguiera luchando para conseguir lo que quisiera", desvela emocionado a La Voz. Además, resalta su buena sintonía con Melody Armas. "Es muy buena gente", asegura.

Idir Tiguit. Foto: Cedida

 

Su familia, orgullosa de su esfuerzo

Idir, solo en la isla y siendo tan joven, echaba (y echa) de menos a su familia en Marruecos. Tras llevar varios meses trabajando, pudo viajar a su país para visitarlos y reunirse con ellos.

A lo largo de este duro y complejo camino, su familia le ha demostrado el orgullo que siente por él. "Están muy contentos por todo lo que estoy consiguiendo... cuando fui a visitarles estaban muy felices de verme y yo también de verlos a ellos porque dos años separados es mucho tiempo", cuenta emocionado.

 

"No venimos a buscar problemas, venimos a trabajar"

A pesar de que Tiguit reconoce ni haber sufrido ataques racistas ni xenófobos, la realidad es que la difusión de los mensajes de odio en redes sociales se ha convertido en un grave problema, fomentado por una parte de la clase política.

"En todos los países del mundo hay personas buenas y personas malas, no solo los que vienen en patera", manifiesta. "Nosotros no venimos a buscar problemas ni a quitarle el puesto a nadie, venimos para trabajar y mejorar", ha continuado.

Si echara a la vista atrás y pudiera darle un consejo a ese pequeño Idir Tiguit, el joven cuenta que solo le diría lo siguiente: "sé buena persona y sigue luchando para llegar a donde quieras para que tus padres siempre estén felices por ti".

Tiguit no quiere conformarse con lo que ha logrado hasta ahora, sino que su objetivo es fundar una empresa de aluminio, algo que veía imposible en Marruecos pero que ahora, en Lanzarote, está mucho más cerca de conseguirlo.