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'Happy Slapping': agresiones y palizas convertidas en contenido en redes sociales para conseguir me gustas

Esta práctica surgió en el Reino Unido en 2005 y es un fenómeno violento que se ha extendido en España durante los últimos años

Niños en una clase. Foto: Pexels

Con el uso extendido de las redes sociales entre los más jóvenes, surgen prácticas peligrosas e ilegales como la Happy Slapping (bofetada feliz), la cual consiste en agredir física, verbal o sexualmente a una persona para publicarlo en redes sociales y ganar "likes".

Hace unos días, la Policía Nacional junto a fundación SOL han lanzado la campaña Somos su Mejor Red para concienciar a la población y proteger a niños y adolescentes en el entorno digital. Con ello, pretenden sensibilizar a los más jóvenes de la violencia digital e impedir su normalización.

Según el Ministerio del Interior, el Happy Slapping surgió en el Reino Unido en 2005 y es un fenómeno violento que se ha extendido en España durante los últimos años.

 

¿En qué consiste exactamente el Happy Slapping?

Esta práctica consiste en la grabación de agresiones físicas, verbales o sexuales y difundirla en internet a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería como WhatsApp, lo que hace que el ataque recorra rápidamente la red y se viralice a una velocidad de vértigo.

El objetivo de esta publicación en redes sociales es conseguir popularidad a través de los likes (me gustas) y los comentarios.

Esto provoca que la persona agredida sufra una doble victimización, ya que por un lado sufre la agresión en sí misma y, por otro, se enfrenta a una humillación pública que puede alargarse en el tiempo y que puede causar secuelas psicológicas.

Según un estudio de la Memoria de la Fiscalía General del Estado 2025, en 2024 hubo 12.563 delitos de lesiones cometidos por menores, lo que supone un incremento del 8% respecto a 2022. Además, en ese mismo año se iniciaron 120 causas por homicidio o tentativa de homicidio cometidas por menores, un 18,8% más que en 2023. La Fiscalía achaca esta evolución a dinámicas de grupo y a una escalada en la gravedad de los comportamientos violentos entre jóvenes.

 

Recomendaciones

Ante esta práctica, la herramienta principal es la prevención, la cual requiere una implicación conjunta de familias, centros educativos y sociedad. La Policía Nacional y fundaciónSOL lanzan una serie de recomendaciones para evitar o mejorar el comportamiento de los niños, niñas y adolescentes:

  • No mirar hacia otro lado: hablar con los menores sobre la violencia que circula en redes.
  • Educar en empatía digital y responsabilidad para que no se acostumbren a verla como algo “normal”.
  • Ayudarles a identificar que detrás de cada vídeo hay una víctima real, con consecuencias emocionales e implicaciones legales.
  • Dejar claro que grabar o compartir una agresión también es participar en ella.
  • Reforzar el mensaje de que no grabar, no difundir y no dar “likes” es una forma activa de proteger.
  • Evitar la exposición continuada a contenidos violentos para prevenir la insensibilización y la normalización de la violencia.
  • Reportar ante las plataformas el contenido para que lo den de baja.
  • Denunciar siempre estas situaciones y cortar su cadena de difusión.
  • Guardar posible evidencia digital antes de reportar el contenido a la plataforma en caso de considerar la denuncia por vía judicial.