Política

Sanidad garantiza la continuidad del modelo geriátrico de Lanzarote y deja en el aire el edificio

Oswaldo Betancort asegura en el Parlamento canario que el anuncio del traslado ha generado una "inquietud legítima" en la sociedad lanzaroteña

Oswaldo Betancort en el Parlamento de Canarias. Foto: Cedida.

El diputado de Coalición Canaria por Lanzarote y presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, ha interpelado este martes en el Parlamento de Canarias a la consejera de Sanidad acerca del traslado de la actividad sanitaria de carácter geriátrico del Hospital Insular de Lanzarote al Edificio Polivalente del Hospital Doctor José Molina Orosa, así como sobre el futuro del propio centro insular y las garantías del Gobierno para preservar un modelo de atención que forma parte de la identidad de la isla.

Ante las preguntas del parlamentario lanzaroteño, la consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, ha señalado que si no fuera viable la reforma integral del actual Hospital Insular, "se optaría por la construcción de un nuevo módulo".

Aunque ha asegurado que “la prioridad del Gobierno de Canarias es mantener y potenciar el modelo de atención geriátrica. No se va a desmantelar ningún servicio, como se ha afirmado de manera totalmente irresponsable. Todo lo contrario”, ha mantenido Monzón.

En su intervención, Betancort ha puesto en valor el papel histórico del Hospital Insular, recordando que se trata de “un centro profundamente querido por la ciudadanía y sostenido durante años gracias al compromiso, la profesionalidad y la vocación de su plantilla, que ha sabido suplir carencias técnicas y estructurales con humanidad y excelencia en el cuidado”.

Betancort ha defendido que el modelo geriátrico desarrollado en este hospital “es único en Canarias, especializado, cercano, integral y profundamente arraigado a la realidad social de Lanzarote, con una atención centrada en la persona mayor frágil y en su dignidad”.

 

Un modelo de cuidado que forma parte de la identidad de Lanzarote

El parlamentario nacionalista ha asegurado que el anuncio del traslado ha generado una "inquietud legítima" en la sociedad lanzaroteña, tanto por el impacto en pacientes y familias como por el futuro de los profesionales y del propio centro. “Para muchas personas”, señaló, “el Hospital Insular no es solo un recurso sanitario, sino un espacio de confianza, acompañamiento al final de la vida, rehabilitación funcional y recuperación de la autonomía personal, formando parte de la geografía emocional de la isla”.

Desde esa responsabilidad compartida con el Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Betancort preguntó al Gobierno cuáles son exactamente las actuaciones previstas en relación con el traslado, cuál es la cronología tanto para la actividad geriátrica como para el futuro del Hospital Insular y qué garantías reales ofrece el Ejecutivo para que Lanzarote no pierda su modelo de atención geriátrica, reconocido como referente en la comunidad autónoma.

Betancort ha asegurado que "defender el Hospital Insular es defender tanto el legado de quienes lo han hecho grande como el derecho de Lanzarote a seguir cuidando a sus mayores con dignidad y cercanía". “Proteger el Hospital Insular es proteger la gratitud a sus profesionales y el anhelo legítimo de toda una isla por seguir cuidando a sus mayores como se merecen”, ha añadido Betancort.

 

Respuesta de la consejera

En su respuesta, la consejera de Sanidad del Ejecutivo regional, Esther Monzón, recordó que el Hospital Insular se integró en el Servicio Canario de la Salud el 1 de enero de 2019 y que ya entonces presentaba un deterioro relevante en sus infraestructuras, situación que se vio "agravada por un incendio y un fallo eléctrico grave", según ha asegurado el Cabildo en un comunicado. Explicó que, ante esta situación, se decidió trasladar la actividad asistencial al nuevo Edificio Polivalente del Hospital Doctor José Molina Orosa “para garantizar la seguridad de pacientes y trabajadores”.

La consejera detalló que el edificio ya ha sido ocupado por el Servicio Canario de Salud y que "se están llevando a cabo labores de limpieza y adecuación" que podrían prolongarse al menos seis meses, aunque en aproximadamente un mes se dispondrá de "un cronograma de puesta en marcha". Añadió que el traslado se realizará de manera ordenada y progresiva cuando las instalaciones lo permitan, siempre priorizando el cuidado y la seguridad de los pacientes.