El Centro Sociocultural de Caleta del Sebo, de La Graciosa, acogió el pasado 26 de marzo la reunión de la Comisión conjunta de gestión y seguimiento de la reserva marina de interés pesquero de La Graciosa y de los islotes del norte de Lanzarote, un encuentro en el que se alcanzó un acuerdo histórico para el sector pesquero tradicional de ambas islas que permitirá mejorar la gestión del censo de embarcaciones autorizadas para ejercer la pesca marítima profesional en la zona, garantizando los derechos de las embarcaciones actualmente autorizadas y de aquellas con puerto base situado dentro del espacio, a la vez que permite a los profesionales de la Cofradía de Pescadores de Playa Blanca, en el sur de Lanzarote, faenar puntualmente y de forma limitada en el territorio bajo estrictas condiciones de control y seguimiento, incluida la geolocalización de embarcaciones.
En la sesión participaron el director general del Pesca del Gobierno de Canarias, Esteban Reyes, y la subdirectora general de Investigación Pesquera y Recopilación de Datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), Elisa Carbajo, además de representantes de las cofradías de pescadores de La Graciosa, San Ginés (Órzola y Arrecife, Lanzarote), La Tiñosa (Puerto del Carmen, Lanzarote), y el portavoz de la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias, la Federación Nacional de Pesca Artesanal (FENAPA), David Pavón, así como personal técnico de las de las administraciones y de estas entidades. Asistieron también el consejero de Medioambiente, Paisaje, Reserva de la Biosfera, Caza y Pesca del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Samuel Martín, y la concejala de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ayuntamiento de Teguise, Myriam Jorge Camejo.
El director general del departamento, Esteban Reyes, explicó que “este acuerdo beneficia al sector de ambas islas y da respuesta a reivindicaciones que se venían haciendo por parte de los profesionales desde hace muchos años. De este modo, se garantizan los derechos e intereses de todas las partes y se adopta una gestión más inclusiva, sin excluir a los pescadores de ninguna cofradía o puerto de ambas islas, lo que contribuirá a mejorar la percepción del sector pesquero sobre los importantes beneficios de estos espacios marinos protegidos y podría facilitar el establecimiento de nuevas reservas de interés en otras zonas del Archipiélago”.
Dos ejes principales del acuerdo: censo de embarcaciones autorizadas y otra lista complementaria
El acuerdo se vertebra en dos ejes principales: por un lado, el censo de embarcaciones autorizadas para ejercer la pesca marítima profesional en la reserva se dividirá en dos listas, una fija elaborada con criterios de habitualidad y cercanía (conformada, principalmente, por embarcaciones locales habituales con puerto base en Caleta del Sebo (La Graciosa) y Puerto de Órzola (Lanzarote), además de las barcos que configuran el censo actual) y otra lista complementaria constituida por todos los buques con puerto situado en ambas islas que no consten en la enumeración principal y que podrán turnarse semanalmente para faenar en el área. Por otro, se permitirá, por primera vez, a los trabajadores de la Cofradía de Playa Blanca faenar en la reserva marina, al menos de manera puntual y bajo cumplimiento de estrictas medidas de control y seguimiento de actividad.
La propuesta fue elaborada por un grupo de trabajo constituido por los profesionales que desarrollan su actividad en la zona y que comprende al personal de las cofradías de La Graciosa, San Ginés y La Tiñosa, en coordinación con la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias y con el apoyo técnico de la Dirección General de Pesca.
Las reservas marinas de interés pesquero son zonas de protección pesquera previstas en la Ley 17/2003, de 10 de abril, de Pesca de Canarias, y en la Ley 5/2023, de 17 de marzo, de pesca sostenible e investigación pesquera, destinadas a la protección y recuperación de los recursos pesqueros y marisqueros, como medida de apoyo al sector artesanal local y regional, mediante la limitación de los usos y actividades que se desarrollan habitualmente en su interior. Para ello, se establece una delimitación espacial y la adopción de medidas técnicas que permitan garantizar el estado favorable de los recursos y la puesta a disposición de un servicio permanente de control, vigilancia y seguimiento con medios idóneos para realizar la labor de forma eficaz.
De esta manera, todos estos espacios contienen al menos una reserva integral, de máxima protección (donde solo se permiten actuaciones con fines científicos y navegación de paso inocente), zonas de usos restringidos (en la que se puede practicar la pesca altamente selectiva) y zonas de usos moderados con fines más abiertos, además de un censo que regula las embarcaciones que tienen acceso a la reserva. Con todo, este acuerdo asegura la conservación del ecosistema marino y la sostenibilidad de la pesca artesanal insular a la vez que garantiza la protección de los recursos marinos del archipiélago Chinijo y la viabilidad social y económica de este ámbito.
Este acuerdo ha supuesto el eje clave de las reuniones celebradas entre los pasados 23 y 26 de marzo en el marco del Convenio de gestión compartida de las reservas marinas en Canarias suscrito entre la Dirección General de Pesca de la Consejería y la Dirección General de Pesca Sostenible de la Secretaría General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). En estas citas, en las que también participan representantes de las cofradías interesadas y de sus correspondientes federaciones, así como de los Cabildos y Ayuntamientos implicados a nivel territorial, se busca dar respuesta a las peticiones y necesidades del sector.
En este sentido, además de esta última reunión, tuvo lugar un encuentro el 24 de marzo para abordar el estado de la reserva marina de La Palma, gestionada exclusivamente por el Estado debido a que no tiene aguas interiores y a que está prohibido el ejercicio de marisqueo. Asistieron, junto a Esteban Reyes, Elisa Carbajo y David Pavón, representantes de las cofradías Nuestra Señora del Carmen (Tazacorte) y Nuestra Señora de Las Nieves (Santa Cruz de La Palma) y el alcalde del Ayuntamiento de Tazacorte, David Ruiz. Al día siguiente, 25 de marzo, tuvo lugar la reunión de seguimiento de la Reserva marina de la Punta de La Restinga, Mar de Las Calmas, en El Hierro, a la que acudieron representantes de las cofradías Nuestra Señora de Los Reyes (puertos de La Restinga y La Estaca), el presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas, y la concejala de Desarrollo del Sector Primario del Ayuntamiento de El Pinar, Jaisan Morales.
En estas citas, además de profundizar en diferentes propuestas y evaluar las especificidades y necesidades del sector y su sostenibilidad, se puso de manifiesto la necesidad de reforzar la frecuencia de este seguimiento para facilitar la comunicación y agilizar la adopción de medidas clave para impulsar el relevo generacional y mejorar la percepción social de las reservas.
De manera paralela, la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias ha establecido como objetivo a medio plazo el establecimiento de al menos una reserva marina de interés pesquero en cada isla. Además, desde 2021 impulsa varios talleres participativos con los diferentes departamentos (náutico y pesquero, tanto profesional, como deportivo-recreativo) y la realización de estudios científicos y técnicos en el entorno del islote de Lobos y del Estrecho de La Bocayna, entre las islas de Fuerteventura y de Lanzarote, para evaluar el potencial y viabilidad de la zona para la creación de una nueva reserva marina con amplio apoyo social.
Además, colabora estrechamente con la Dirección General de Pesca Sostenible del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la realización de estudios que actualicen la información científica y socioeconómica con el objetivo de establecer nuevas reservas en las islas de La Gomera y de Tenerife mediante encargos a Tragsatec, empresa del Grupo Tragsa y medio propio de las administraciones públicas.