Economía

El IPC pulveriza todas las previsiones y alcanza el 9,8% en marzo, su tasa más alta desde 1985

El incremento es una consecuencia directa de los precios de la electricidad, los carburantes y los alimentos y bebidas no alcohólicas

La Provincia / EKN

La inflación sigue imparable en marzo y ya alcanza una tasa del 9,8% respecto al mismo mes del año anterior, 2,2 puntos por encima de los registrados en febrero (7,6%) y la más alta desde 1985, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Estos datos prácticamente duplican las previsiones de Funcas para el año 2022, que marcaban una escalada del 3,7% y, en el peor de los escenarios, vaticinaban subidas de hasta el 5% en el primer trimestre año, unas cifras muy alejadas.

La subida del índice de precios de consumo (IPC) se debe principalmente al encarecimiento de los costes de la mayoría de sus componentes, especialmente de la electricidad, los carburantes y combustibles, así como los alimentos y bebidas no alcohólicas que ya venían en aumento desde hace 13 meses, pero que se han escalado aún más por la invasión de Ucrania.

"Un 73% de este alza se debe al impacto de la invasión de Ucrania sobre los precios de la energía y los alimentos no elaborados", sostienen fuentes del Ministerio de Asuntos Económicos.

En cuanto a la inflación subyacente, que no incluye ni alimentos frescos ni energía, registró un repunte de cuatro décimas en marzo, hasta colocarse en el 3,4 %, la más alta desde septiembre de 2008. 

Desde el Ministerio insisten en que es necesario poner en marcha cuanto antes el Plan Nacional de respuesta aprobado el pasado martes, que "permitirá revertir esta tendencia alcista, frenar el aumento de costes a empresas y familias e iniciar a corto plazo la reducción de la inflación hasta niveles más moderados".

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