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Una agricultora se queja de los expedientes sancionadores del Cabildo: "Hay más problemas que facilidades"

Desde hace algunos meses, la institución está poniendo multas por el mal uso del suelo rústico. A juicio de la denunciante, se está "metiendo a todos en el mismo saco"

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Una agricultora de Lanzarote ha denunciado a La Voz la "persecución", que, a su juicio, está viviendo este oficio en la isla, debido a los expedientes que el Cabildo insular, a través de su área de Medio Ambiente, ha abierto en relación a la ley de suelos rústicos.

La profesional explica que desde hace unos meses están llegando sanciones por incumplir la normativa que están metiendo a todos "en el mismo saco", cuando hay agricultores que solo se dedican "a trabajar para vivir".

"Se quejan de que el sector primario está abandonado, pero es normal. No nos dan facilidades para perpetuarlo", expone.

 

Prohibidos los cuartos de apero, tanques de agua, caravanas y muros

La normativa vigente recoge varias prohibiciones para las fincas de menos de 10.000 hectáreas de terreno, calificadas como suelo rústico.

Entre ellas, está la prohibición de realizar cuartos de apero, a fin de "impedir que la gente los use como alquier vacacional". Respecto a ello, la agricultora indica que "son unos pocos los que hacen esto, pero pagamos todos", y defiende que las autoridades deberían ser más laxas.

"Cuando hace sol es insoportable trabajar sin un cuarto donde sentarte a la sombra a beber algo de agua", explica.

Precisamente, el agua es otro de los problemas. La denunciante comenta que también han recibido sanciones por tener tanques de riego, hecho que indica no comprender sabiendo "el problema que hay en la isla con este tema, donde cortan el agua cada dos por tres".

Junto a ello, señala también que están llegando multas por el uso de caravanas y la construcción de muros de piedra.

 

"Necesitamos soluciones"

Aunque es consciente de que "la administración hace su trabajo", la agricultora solicita que se les de alguna solución.

"La única opción que nos dan es comprar más terreno, pero yo me dedico a la agricultura ecológica y no me lo puedo permitir", critica.

En base a ello, avanza que cada vez serán menos los que continúen esta disciplina en la isla, ya que "hay más problemas que facilidades", concluye.