Tribunales

Una heredera de los Negrín relata el "sufrimiento" que les causó Rosa: "Es muy difícil ir contra este señor"

La testigo ha explicado que ningún abogado "quería hacerse cargo" del caso cuando descubrieron que el empresario había usurpado sus terrenos para construir Stratvs y ha hablado de las "grandísimas mentiras" que han tenido que soportar durante estos años

Una heredera de los Negrín relata el sufrimiento que les causó Rosa: Es muy difícil ir contra este señor

Una de las legítimas dueñas de la finca donde se levantó la bodega Stratvs ha declarado este miércoles en el juicio relatando los años de "sufrimiento", de "grandísimas mentiras" y de impotencia que ha sufrido su familia al intentar enfrentarse al empresario Juan Francisco Rosa, que ocupó terrenos de su propiedad para construir este macrocomplejo. 

"Al principio, cuando empieza el asunto, nadie quería hacerse cargo. Este señor tenía mucho poder", ha explicado Olga María Ramos de Paiz, recordando las consultas que sus hijos y ella hicieron con distintos abogados para iniciar acciones en defensa de sus derechos sobre ese suelo. "Todos ponían una disculpa para no hacerse cargo del asunto. Es muy difícil ir contra este señor", ha insistido.

Además, ha explicado que también tardaron varios años en emprender medidas legales porque no tuvieron conocimiento de que se estaba ocupando su propiedad hasta mucho después. "Nos enteramos muy tarde. Además, no pasábamos por allí porque la carretera estaba en obras y estaba cortada", ha explicado. De hecho, la testigo ha sostenido que si Rosa "pudo hacer todo eso sin que nadie se enterase, fue porque la carretera estaba cortada".

 

"Me enteré cuando la obra ya estaba casi terminada"


En su declaración como testigo, Olga María Ramos ha explicado que ella heredó una parte de esa finca de su marido, José Negrín Armas, y que además había otros propietarios, incluyendo a dos hermanos de su esposo y otros miembros más lejanos de la familia, como Miguel Ángel Armas Matallana. Este arquitecto, que también está acusado en la causa, fue quien se puso de acuerdo con Juan Francisco Rosa, que inició las obras sin ostentar ningún tipo de titularidad sobre esa finca.

Por su parte, Armas Matallana reconoció que él solo era dueño de una parte de la finca y aseguró que Rosa se había comprometido a comprar el resto del terreno a los demás propietarios. Sin embargo, no consta que se firmara ninguna compraventa y Juan Francisco Rosa sostuvo en su declaración como acusado que las había adquirido "de palabra". En cambio, la viuda de José Negrín ha declarado que ni siquiera contactaron con ella para informarle de que iban a iniciar obras en la finca. "Me enteré cuando la obra ya estaba casi terminada", ha cuestionado.

Fue entonces cuando lo puso en conocimiento de sus hijos y empezaron a contactar con abogados, al principio sin éxito, hasta que finalmente acabaron personándose como acusación particular en esta causa, denunciando la usurpación de sus terrenos. Sin embargo, hace poco más de un año, cuando estaba a punto de celebrarse el primer juicio de Stratvs, Rosa llegó a un acuerdo con ellos y les pagó finalmente por esos terrenos, consiguiendo con ello que se retiraran de esta causa.

 

"¡Mi hija nunca quiso casarse en su bodega!"


"Fueron muchos años y un sufrimiento grande. Apareciendo constantemente en la prensa, cosa que nosotros no queríamos para nada", ha recordado la testigo, que se ha referido también a las "mentiras" que en este tiempo han tenido que soportar. Entre ellas, la que afirma que Rosa lanzó al declarar en este juicio, cuando reconoció que una de las herederas había ido a reclamarle. "Vino una señora o señorita que quería hacer una boda en Stratvs", sostuvo el empresario, que aseguró que cubrió los gastos de ese evento y así dio por saldada la deuda por la parte de la finca de la que ella era titular. 

"Eso es parte de las grandísimas mentiras que él ha vertido por ahí. ¡Mi hija nunca quiso casarse en Lanzarote, y menos en su bodega!", ha señalado con indignación la testigo. "Nunca hemos pisado su bodega para nada. Ni siquiera de curiosos", ha puntualizado a continuación.

Respecto a los acuerdos a los que Rosa hubiera podido llegar con otros hermanos de su marido, ha señalado que lo desconoce. No obstante, en contra de lo afirmado por el empresario -que sostuvo que con Domingo Negrín llegó a un acuerdo, dejándole a cambio explotar una finca colindante que sí era de su propiedad-, Olga Ramos ha declarado que no es cierto que se hubiera estado cultivando esa parcela, ni por parte de Rosa ni de ningún miembro de su familia política.

 

"Nos dijo que no tenía dinero para comprar nuestra parte"


"Tuvo ocasión de solucionar las cosas fácilmente", ha lamentado la testigo, recordando los años y el "sufrimiento" que han tenido que pasar para poder cobrar por su parte de la finca. "Solo queríamos quitarnos esa propiedad, que ya estaba en manos de él", ha recordado al explicar las gestiones que iniciaron tras tener conocimiento de la obra que Rosa había llevado en esa finca.

"Se habían apropiado de lo que era nuestro y mis hijos se pusieron en contacto con todos los propietarios, pero nadie hizo nada", ha lamentado, explicando que entonces "hablaron varias veces" con Miguel Ángel Armas Matallana, sin que les diera una solución: "Decía que lo solucionáramos nosotros como pudiéramos".

Fue entonces cuando enviaron un requerimiento formal, y quien contestó entonces fue Juan Francisco Rosa. "Nosotros queríamos que nos comprara nuestra parte, de la que él se había apropiado, pero nos dijo que no tenía dinero", ha explicado la testigo. "¿Les dijo que no tenía dinero?", ha subrayado con sorpresa la fiscal.

Según la testigo, lo que les ofreció entonces el empresario es que entraran en la sociedad, pero ellos se negaron. Así acudieron a la vía penal, personándose como perjudicados en esta causa, hasta que en diciembre de 2018, una década después de haberse inaugurado Stratvs, Rosa por fin les pagó por su parte de los terrenos.

 

Intercambio de fincas y presunto fraude a Hacienda


Durante la jornada de este miércoles también ha declarado como testigo una prima de Juan Francisco Rosa, en relación a otro de los delitos que se juzgan vinculados a la titularidad del suelo. Y es que al no ostentar la propiedad del terreno donde realmente se levantó la bodega, la terminaron inscribiendo en otra finca, haciendo ver que estaba en un lugar donde realmente no había ninguna construcción. Después, esa finca donde se simuló que estaba Stratvs se puso como garantía ante la Agencia Tributaria, para cubrir una deuda de más de 300.000 euros que tenía la sociedad Princesa Yaiza con Hacienda.

Quien realizó formalmente la gestión fue Rosa María Rosa, que en ese momento era presidenta del Consejo de Administración de Princesa Yaiza SA. En su declaración como testigo, Rosa María Rosa ha explicado que inicialmente ofrecieron como garantía a la Agencia Tributaria cinco fincas que pertenecían a esa empresa, pero ha añadido que después hubo "diferencias entre los socios" y que finalmente uno de ellos, Juan Francisco Rosa, ofreció esa finca de su propiedad, donde supuestamente se ubicaba Stratvs. "Ni idea", ha respondido la testigo, cuando la fiscal le ha preguntado si conocía las alteraciones que se habían hecho en la inscripción de la bodega.

Lo que sí ha señalado es que después se volvió a cambiar la garantía ante la Agencia Tributaria, poniendo las cinco fincas que habían ofrecido inicialmente, y que después la deuda se terminó pagando. Sobre por qué se volvió a hacer ese cambio, se ha limitado a señalar que porque entonces sí se había conseguido llegar a "un acuerdo entre los socios".