Tribunales

¿Quién es “Mon”? El empresario de Lanzarote investigado en Madrid por el caso Cuarteles

El Juzgado de Instrucción número 2 de la capital española analiza los trabajos realizados por el contratista Ángel Ramón Tejera en 13 comandancias de la Guardia Civil

El empresario Ángel Ramón Tejera (c), el teniente coronel Carlos Alonso Rodríguez (i) y teniente general de la Guardia Civil Pedro Vázquez Jarava (d)

El Juzgado de Instrucción número dos de Madrid mantiene abierta una investigación por la facturación de obras de rehabilitación y pintura en acuartelamientos de la Guardia Civil en todo el territorio nacional. En el epicentro de la presunta trama están las adjudicaciones que desde el Instituto Armado se otorgaban desde las altas esferas del Cuerpo al empresario de Lanzarote Ángel Ramón Tejera de León y a un socio.

Tejera de León es un contratista de Lanzarote que aparece de pasada en el sumario de la presunta trama de corrupción del caso Mediador, donde no está investigado y que se instruye en Tenerife. Es esta otra causa la que originó que se le rebautizara públicamente como “Mon”. Ese es el apodo con el que se le conocía en el entorno de la Guardia Civil, y que salió a la luz por una conversación entre el exgeneral de la Guardia Civil Francisco Javier Espinosa Navas (el único de los 12 investigados que permanece en prisión privisional) y el propio empresario, plasmada en el sumario del Mediador. 

El caso Cuarteles y un juicio por un presunto delito contra Hacienda

El empresario de Lanzarote mantiene dos frentes judiciales abiertos: el caso Cuarteles (Madrid) y un juicio por un presunto delito contra la Hacienda Pública (Las Palmas). Este segundo delito por presunto fraude fiscal iba a ser juzgado el próximo 12 de abril, pero la causa tuvo que ser aplazada a causa de la incompatibilidad de un letrado para asistir en esa fecha.

La causa de las obras en los acuartelamientos de la Guardia Civil que se sigue en Madrid investiga los trabajos facturados por el empresario de Lanzarote. Ángel Ramón Tejera de León llegó a facturar 3,3 millones de euros al Instituto Armado entre 2008 y 2019 por trabajos "presuntamente sin realizar o realizados a medias".

El contratista se encarga de los trabajos de pintura e impermeabilización de edificios y es administrador de cuatro empresas diferentes. Una de ellas con sede en Madrid, otras en municipios de Lanzarote como San Bartolomé o Teguise. Solocorcho, Canarycork, Impermercork, y Angrasurcor son estas cuatro sociedades, pero no las únicas con las que Ramón Tejera de León facturó obras en los acuartelamientos. 

Estos hechos motivaron a la unidad de Asuntos Internos de la Guardia Civil a abrir una investigación contra Ángel Ramón Tejera, por ser socio y administrador de estas empresas, así como de un trabajador autónomo vinculado a él. 

Ya entonces, la Fiscalía Provincial de Las Palmas investigaba a Tejera por un presunto delito contra la Hacienda Pública, llevado a cabo por la empresa Angrasurcor SL. En el marco de esta operación antifraude se inspeccionaron los importes facturados en la Comandancia de la Guardia Civil de Santa Cruz de Tenerife, Alicante o Algeciras. 

El Ministerio Fiscal sospechaba que “las cuotas supuestamente defraudadas pudieran provenir del cobro de estos trabajos no ejecutados o ejecutados de forma parcial”. En el marco de esta misma causa están siendo investigados dos altos cargos de la Guardia Civil: El teniente coronel Carlos Alonso Rodríguez, que fue responsable de la Comandancia de la Guardia Civil en Ávila en el periodo de las adjudicaciones y el teniente general del Instituto Armado Pedro Vázquez Jarava, exresponsable de la Subdirección General de Apoyo de la Guardia Civil

¿Por qué se investiga a Ángel Ramón Tejera?

La causa que hoy se investiga contra Ángel Ramón Tejera de León partió de una denuncia anónima presentada ante la Secretaría de Estado de Seguridad en la que se señalaban las presuntas irregularidades en la contratación de las empresas a nombre de Tejera de León para las obras realizadas en la Comandancia de Ávila.

Esa denuncia pasó el filtro de la Sección de Operaciones del Estado Mayor de la Dirección General de la Guardia Civil y acabó en la Unidad de Asuntos Internos.

3,3 millones de euros facturados por trabajos "presuntamente sin realizar o realizados a medias"

El caso que comenzó en Ávila por esta denuncia anónima, acabó destapando “prácticas de similar naturaleza” en otras Comandancias de la Guardia Civil. Las diligencias previas fueron llevadas a cabo por el Juzgado de Instrucción número 2 de Ávila, donde se le atribuyeron a Tejera de León los presuntos delitos de malversación y falsedad documental. Además, del posible delito Fiscal investigado en Las Palmas. En total recibió 193 adjudicaciones en obras entre cuatro de sus empresas y los trabajos facturados por el empresario con el que mantenía una relación laboral. El importe de estas adjudicaciones alcanzaba los 2.964.761 euros. 

Solo entre 2008 y 2012, Tejera facturó, entre tres empresas diferentes, cerca de 338.000 euros por obras de los acuartelamientos de la Comandancia de la Guardia Civil de Tenerife.  En total, la cifra asciende a 3,3 millones de euros. En las obras de Tenerife, los trabajos fueron facturados a través de Lancelot Pintura y Decoración SL e Inversiones Andelmar SL.

Un informe elaborado por la Unidad de Asuntos Internos del Instituto Armado destacó que existían “indicios racionales” que indicaban que el modus operandis de Ávila se dio en otras comandancias. En esta línea, señaló que antes de llevar a cabo la contratación, “al menos en determinados casos”, los órganos de la Guardia Civil habían sido dotados de los respectivos créditos presupuestarios, “todo a instancia de la Subdirección General de Apoyo de la Guardia Civil”, dirigida entonces por Vázquez Jarava.

Esta instrucción policial consideró en 2020 que Vázquez Jarava podría haber cometido un presunto delito de tráfico de influencias, prevaricación administrativa y malversación.  

En julio de 2017, Carlos Alonso aún como jefe de la Comandancia de Ávila respondió sobre las obras adjudicadas a Ángel Ramón Tejera de León y justificó que se le otorgó una obra menor por valor de 49.980 euros a la empresa Angrasurcor SL,  a pesar de tener su sede fiscal en Lanzarote, porque “no se encontró” en la provincia de Ávila ninguna mercantil que pudiera hacer las obras "solicitadas con urgencia y con los productos especiales para la impermeabilización".

La amistad del empresario canario con altos cargos de la Guardia Civil no es ningún secreto. Él mismo lo ha reconocido en diversas ocasiones, entre ellas en una entrevista concedida al diario La Provincia.

En ella, aseguró que lleva trabajando desde el año 2000 para la Guardia Civil. “Hasta hoy claro, ya han sacado mi nombre y a partir de ahí ya no puedo hacer nada más”. Al mismo tiempo insistió en que nunca había declarado en sede judicial por el caso Unión, el caso Mediador ni por el caso Cuarteles.

"A mí me juzgó la prensa por ser primo de Isabel Déniz"

Caso Unión

"A mí me juzgó la prensa por ser primo de Isabel Déniz", se defendió Ángel Ramón Tejera durante una entrevista con La Provincia. El empresario es primo de la exalcaldesa de Arrecife, del Partido Independiente de Lanzarote (PIL) y posteriormente de Coalición Canaria, investigada en el marco de la Operación Jable, la última pieza del caso Unión que está pendiente de juicio y que se prevé se celebre el próximo mes de abril.

Esta redacción ha tratado, sin éxito, obtener la versión de Ángel Ramón Tejera de León.