Tribunales

"Me pegaba, amenazaba e insultaba si no ganaba lo suficiente prostituyéndome"

Una testigo protegido declara en el juicio contra tres acusados de trata que vino de Rumanía "engañada": "No hubiera venido si hubiera sabido que era para ejercer la prostitución"

"Me pegaba, amenazaba e insultaba si no ganaba lo suficiente prostituyéndome"

"Me pegaba, amenazaba e insultaba si no ganaba lo suficiente prostituyéndome". Eso es lo que ha afirmado una testigo protegido que ha declarado este martes en el juicio contra tres acusados de trata con fines de explotación sexual en Lanzarote: el presunto cabecilla de la red y dos "boy lovers", jóvenes que según Fiscalía captaban a chicas en Rumanía haciéndose pasar por sus novios, prometiéndoles una vida mejor en España para luego obligarlas a prostituirse. La joven, que ha declarado tras un biombo, ha asegurado que fue "engañada" y que por eso vino a Lanzarote. "No hubiera venido si hubiera sabido que era para ejercer la prostitución", ha asegurado. 

Según ha señalado ante la sala, esta joven conoció a Alfred Valentin J. en Rumanía cuando tenía 18 años e inició "una relación" con él. Al mes, según ha apuntado, éste le ofreció venir a España, donde le dijo "que trabajaba", aunque "no de qué" y le "prometió" a ella "un trabajo de camarera". Así, "a finales de 2012" asegura que llegó a Lanzarote, aunque "no sabía a qué sitio de España venía". El billete, según le dijo su novio, "lo pagó Gabriel B.", otro de los acusados, dueño del Club Sagitario de Arrecife, donde "a los dos días" comenzó a trabajar como prostituta. "Cuando lo supe, no quería, y me puse a llorar", ha afirmado. 

Sin embargo, esta mujer ha asegurado que su pareja le "gritaba" y le "pegaba" si no se prostituía y que también lo hacía "si no ganaba el suficiente dinero". "También me amenazaba e insultaba", ha añadido. De hecho, Alfred Valentin intentó matarla después de que le dijera "que tenía otra pareja" y que se iba "a otro sitio a vivir", aunque estos hechos ya fueron juzgados y él fue condenado a siete años de prisión, condena que está cumpliendo en estos momentos. También sobre él pesa una condena a cuatro meses de cárcel por un delito anterior de lesiones contra ella. Sin embargo, pese a que en aquella ocasión se fijo una orden de alejamiento, ella siguió con él "por miedo y por pena", según ha declarado. 

La joven también ha relatado que Alfred Valentin "no trabajaba", sino que era ella quien "pagaba el alquiler" y que "no podía salir sola a la calle", teniéndolo que hacer "siempre" en compañía de él. También ha asegurado que "conocía a Julian C., el otro "boy lovers" enjuiciado", aunque "de vista", pero que "tenía una novia en la misma situación" a la que "pegaba en el club". Sobre Gabriel B. ha señalado que lo conoció "ya en Lanzarote", que él "no" le pegó, amenazó ni forzó, pero que "entiende que sabía" que su novio la pegaba porque ellos dos eran "amigos", a pesar de que ha reconocido que "no" contó "a nadie del club ni de Rumanía" nada de su situación y que le "pegaba en casa". 

Después de que Alfred Valentin ingresara en prisión, la chica ha dicho que dejó de trabajar en el Club Sagitario, aunque ha reconocido que siguió ejerciendo la prostitución pero "voluntariamente" en un club de Puerto del Carmen. Esta declaración ha llegado tras insistir en ello la abogada de Alfred Valentin, que ha acabado siendo interrumpida por el presidente de la sala, que le ha pedido que dejara de preguntar por ello. "Ya ha quedado claro que la ejerce, pero es voluntariamente", ha apuntado el magistrado. 

 

La pareja del otro presunto "boy lovers" niega que fuera forzada


Tras ella, ha declarado otra joven que supuestamente fue captada por Iulian C. Sin embargo, ésta ha negado que fuera así, asegurando que vino a España "voluntariamente" a ejercer la prostitución, profesión que ha dicho que ya ejercía en Rumanía. Según ha declarado, llegó a Lanzarote "en octubre y noviembre" de 2012 con Iulian, a quien había conocido "seis meses antes" en Rumanía comenzando igualmente una relación sentimental que ha asegurado que continúa actualmente. "Él se quiso venir para hacer una página web (Club Sagitario) y yo para ganar más", ha explicado sobre cómo y por qué vino a Lanzarote. 

Esta chica ha negado que Gabriel les comprara el billete de avión y que les buscara piso para vivir. "Iulian se pagó su billete y yo el mío", ha afirmado, apuntando que ella fue quien encontró la casa para alquilar "por una amiga". Cuando empezó a trabajar en el Sagitario, ha asegurado que Gabriel "estaba viajando" y que sólo lo vio "dos veces después, que le "saludó y ya". 

 

Conversaciones telefónicas hablando de "palizas"


La joven ha señalado que "entraba y se iba del club" cuando le daba "la gana", que el resto de chicas también tenía "libertad", y ha negado que Iulian la obligara a prostituirse y que le pegara si no lo hacía. "Peleábamos, pero como todas las parejas", ha asegurado, insistiendo en ello a pesar de que la fiscal ha revelado el contenido de algunas conversaciones telefónicas entre ambos que constan en la causa. "Si me sigues hablando así, te pego, y no quiero pegarte de nuevo", "si me cuelgas otra vez, te rompo el teléfono en la cabeza" o "me da la impresión de que se te ha olvidado la última paliza" son algunos de los mensajes que el Ministerio Fiscal ha hecho públicos en el juicio enviados por Iulian a su novia. "Así peleamos nosotros, yo también le insultaba y le gritaba", ha dicho su pareja defendiendo a Iulian y asegurando que "sólo" le pegó "en la cama" porque es "un juego sexual" que les "gusta", a pesar de la insistencia de la fiscal, que también ha revelado un mensaje en el que ella le decía a Iulian que no la insultara ni pegara más. 

Así, además de negar haber sido agredida, también ha dicho que no fue "humillada" ni recibió "amenazas" de Iulian acusando a la policía de "casi obligarle a decir" que éste le "pegaba". "Vinieron tres veces, hasta que no abrí la puerta. ¿Cómo voy a mentir?", ha dicho. 

Una tercera chica que trabajó en el Sagitario también ha declarado este martes como testigo, asegurando que ella "llegó por una amiga", que le "sugirió" venir al club. "Sabía lo que había", ha apuntado, explicando que pagaban por las copas y por el alquiler de las habitaciones. Ella ha asegurado que "ninguna chica dijo que estuviera amenazada" y que a la pareja de Alfred Valentin, aunque "trabajaba más en Puerto del Carmen", "muy maltratada no se la veía". "Se la veía bien", ha señalado, insistiendo en que "nadie obligaba a nadie". "Si se quería dar el servicio y, si no, pasabas del tema", ha sostenido. 

 

La expareja de Gabriel:  "Las chicas estaban voluntariamente"


En esta segunda sesión del juicio que arrancó el lunes con la declaración de los acusados, también han declarado otras dos personas que estuvieron imputadas en esta causa en un principio. La primera de ellas ha sido la que entonces era pareja de Gabriel B., quien incluso estuvo en prisión provisional siendo allí donde conoció a Alfred Valentín y a Iulian según ha asegurado. Según ha expuesto en el juicio, ella "colaboraba en la gestión de los clubes" y los "controlaba" cuando Gabriel B. viajaba. "El Manhattan lo cogí yo, era mío", ha afirmado en referencia al otro club en el que, según Fiscalía, también explotaban a las mujeres que captaban. 

Sin embargo, Mónica N. ha asegurado que "las chicas estaban voluntariamente". "Nunca se forzó ni se obligo a nadie a prostituirse", ha testificado, manteniendo que las chicas tenían "libertad para entrar y salir", que "nadie las controlaba" y que en el Manhattan sólo tenían que pagarle al club "una comisión por las copas". Sobre la pareja de Valentín, ha dicho que trabajó allí y que "nunca dijo que la amenaraza o que le pegara". 

La otra persona que ha declarado ha sido Mihaid, hermano de Mónica, quien "ayudaba" a Gabriel en el Club Sagitario y a su hermana en el Manhattan y quien también ha afirmado que "ninguna chica fue engañada ni forzada" y que tampoco "ninguna dijo que estuviera amenazada".