Tribunales

Un juzgado condena a un vecino de La Graciosa por maltratar a una decena de perros

Se le impone una sanción económica de 1.080 euros además de la prohibición de tenencia de otros animales o trabajar con ellos durante un año

Birgit Wennin y el letrado Don Emilio Cabrera

La Asociación para la Defensa y contra el Maltrato Animal en Lanzarote (Ademal) ha conseguido que la Justicia condene a un vecino de La Graciosa A.T.B. por maltrato animal, según ha informado en nota de prensa. Se trata del caso La Graciosa I, cuya sentencia es firme tras el acuerdo alcanzando entre las partes durante el juicio.

El juzgado le impone una sanción económica de 1.080 euros, además de la prohibición de tenencia de animales o trabajar con ellos durante un año.

La condena ha llegado vía acuerdo entre las partes y supone la primera victoria de Ademal ante los tribunales y "alberga muchas esperanzas en las denuncias pendientes interpuestas que tendrán resolución en un futuro cercano", señala la asociación.

Los hechos se remontan a octubre del año 2020 cuando, a través de las redes sociales Ademal recibió el primer aviso sobre una decena de perros y otros animales de granja que permanecían en condiciones deplorables en La Graciosa. "Poco después, en diciembre, una pareja de visitantes nos hace llegar fotografías en las que se podía comprobar con primerísimos planos las malas condiciones: falta de limpieza, acumulación de basura y materiales de obra, trozos de coches desguazados que servían de degenerado hábitat para varios animales que permanecían encadenados a la pared y a bloques de cemento, muchos sin comida ni agua y en un estado lamentable, visiblemente llenos de parásitos y heridas", relata Ademal.

"Tras numerosas e infructuosas llamadas y mensajes a la alcaldesa pedánea de La Graciosa en aquel momento, Alicia Páez", y a raíz de las denuncias interpuestas ante el Ayuntamiento de Teguise y el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), se decidió incautar varios animales tras una inspección ocular por el peligro que suponía mantenerlos en ese estado de abandono y suciedad.

La podenca Estrella

La podenca de nombre Estrella fue llevada a la clínica veterinaria Qué perro y el informe veterinario era "demoledor" y confirmó lo peor: atrofia muscular provocada por la falta de movimiento al permanecer encadenada durante once años, casi toda su vida, caquexia debida a la deficiente alimentación, anemia, parasitación de pulgas, inflamación de mamas y vulva, enfermedad periodontal y soplo cardiaco grado 2-3.

Estrella fue acogida en casa de una socia de Ademal y tuvo los mejores cuidados y el amor que merecía pero, desgraciadamente, falleció hace apenas dos meses.

Sanción del Ayuntamiento de Teguise

Ademal Lanzarote recuerda que, aunque el Ayuntamiento de Teguise también sancionó con 400 euros al condenado, A. T. B., el castigo municipal fue impuesto por la falta de higiene que sufrían los animales pero no por el maltrato animal, por omisión o negligencia, "algo que se podía comprobar simplemente a través de cualquier informe veterinario que se solicitara en el momento". Hasta la fecha, Ademal desconoce si a través del área de Bienestar Animal de Teguise se ha realizado alguna otra denuncia.

Desde Ademal Lanzarote se congratulan por este paso importante ante la Justicia, cuestión que les anima a seguir su labor, ardua y dolorosa, de denunciar por maltrato a los animales, "entendiendo muchas veces que no siempre se tienen que ver las caras con el típico maltratador de manual sino que, en la mayoría de casos que denunciamos, es la misma ignorancia, la educación o la mal llamada tradición, adquiridas a través de los años y aprendidas de padres y abuelos". La asociación añade que, en muchos casos, "ni son conscientes de que estén tratando mal a los animales. Simplemente repiten comportamientos adquiridos en el seno familiar, sin entender como maltrato el hecho de tener un perro encadenado de por vida y alimentado con pan duro y agua".

Ademal ha conseguido una victoria en los tribunales pero en la asociación son conscientes de que queda mucho trabajo por hacer y mucho que "educar", sobre todo en las zonas rurales de Lanzarote. La asociación agradece públicamente la labor de su abogado, Emilio Cabrera, "por su fiel compañía en esta lucha a favor de los animales".