José Luis relata cómo intentó buscar a su hermana durante años

"Hace un mes supe que mi padre tenía cáncer y fui al hospital. Me dijo que Verónica tenía un novio y que se había ido a Fuerteventura"

Hace un mes, José Luis se enteró de que su padre, imputado por el homicidio de su hermana Verónica, estaba ingresado en el hospital. Supo que tenía cáncer y que su estado era grave y ...

Hace un mes supe que mi padre tenía cáncer y fui al hospital. Me dijo que Verónica tenía un novio y que se había ido a Fuerteventura
Hace un mes supe que mi padre tenía cáncer y fui al hospital. Me dijo que Verónica tenía un novio y que se había ido a Fuerteventura

Hace un mes, José Luis se enteró de que su padre, imputado por el homicidio de su hermana Verónica, estaba ingresado en el hospital. Supo que tenía cáncer y que su estado era grave y decidió ir a visitarle. Las últimas veces que se habían visto, el padre prácticamente no había querido ni hablar con él, pero José Luis sentía que tenía que ir a verle al hospital.

Necesitaba, además, volver a preguntarle por su hermana. José Luis quiere dejar claro cómo intentó buscar a su hermana durante años, pese a que era muy joven y no tenía a nadie que le ayudara. Ni siquiera un hogar. Nunca obtuvo una respuesta clara por parte de su padre.

José Luis cree que su hermana lleva "más de un año muerta". No tiene ninguna pista que le lleve a pensar esto, es sólo "una impresión". Cuando piensa en todo lo que ha pasado, en los últimos acontecimientos descubiertos por la Policía, aunque mantiene la calma, a veces es inevitable que le entre la rabia, sobre todo, contra su madrastra y hermanastros.

En aquella visita al hospital, hace tan sólo un mes, le preguntó a su padre de nuevo por Verónica. "Me dijo que tenía un novio y que se había ido a Fuerteventura. Me dijo que no conocía ni tan siquiera al novio", relata.

Una semana después, José Luis interpuso una denuncia ante la Policía Nacional por la desaparición de su hermana. "No había renovado el DNI en ocho años. No había ido al médico. Nada. Sin rastro. A los policías les pareció raro. Nos dijeron que cualquier novedad que hubiera me la comunicaban", señala. La comunicación llegó el pasado lunes, día 18, cuando los agentes encontraron en la vivienda familiar en Tinajo una bolsa con huesos humanos.

La infructuosa búsqueda de Verónica

El hermano de Verónica ha tratado de encontrar a su hermana en varias ocasiones, desde que tenía 18 años. La primera vez que le preguntó a su padre por ella no fue hace un mes en el hospital, sino mucho antes, cuando salió del centro de menores. Jamás obtuvo una respuesta clara, incluso en una ocasión su padre acabó renegando de él y tuvo que marcharse.

Después de su periplo infructuoso por la península en busca de su familia materna, regresó a Lanzarote hace más de cinco años. Volvió a Tinajo a preguntar por Verónica y no le abrieron la puerta. José Luis acabó malviviendo prácticamente en la calle, hasta que su "salvador", un lanzaroteño al que conoció, le ofreció un hogar donde vivir.

La búsqueda de su hermana comenzó de nuevo en noviembre de 2012, cuando le notifican la herencia de su abuela materna. En primer lugar, acudió junto a su amigo a la vivienda familiar en Tinajo. "Mi padre me miró como si hubiese visto a un fantasma. No me echó. Le pregunté por Verónica y me dijo que vivía en Arrecife con un novio. Luego, en otra ocasión, me dijo que vivía en Fuerteventura. Yo empecé a sospechar, no que estuviera muerta, pero sí que la querían ocultar", lamenta.

En aquella ocasión, en noviembre de 2012, José Luis fue junto a una abogada al Ayuntamiento, donde "supuestamente no la veían desde hace años". "Fuimos a la asistenta social y nos dijo que no la veía desde hace tiempo. Lo mismo en el instituto", explica.

Este joven también preguntó a los vecinos de Tinajo por el paradero de su hermana. "Cuando íbamos a Tinajo, nadie sabía nada, pero la familia de mi madrastra vive ahí detrás. Seguro que tenían que saberlo", insiste.

Una relación protectora

José Luis siempre ha tratado de proteger a Verónica, más débil que él debido a su discapacidad del 68 por ciento. No obstante, deja claro que ella "entendía las cosas perfectamente". "Igual necesitaba un refuerzo para los estudios, pero se desenvolvía bien", asegura.

Esta semana, José Luis ha rememorado toda la pesadilla que lleva tratando de olvidar más de cinco años. El jueves, tuvo que aportar su ADN a la policía para que comprueben que los huesos encontrados en una bolsa corresponden a su hermana. "A mí aún no me han notificado nada, ni que sean huesos humanos. Todo esto lo estamos viendo en los periódicos, incluso cómo ha podido morir ella. No sé nada, absolutamente nada y eso me está fastidiando", lamenta este joven.

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