La ganadora del servicio de salvamento estudia iniciar acciones legales contra el Consorcio por haber archivado el concurso

Los ciudadanos de la isla están pagando por servicios de emergencias que no tienen

La ganadora del servicio de salvamento estudia iniciar acciones legales contra el Consorcio por haber archivado el concurso

Los ciudadanos de la isla están pagando por servicios de emergencias que no tienen
Los ciudadanos de la isla están pagando por servicios de emergencias que no tienen

Algo falla cuando esta adjudicación no se lleva a cabo. Quien habla es Óscar Camps, director general de la empresa Proactiva Servicios Acuáticos S.L., que resultó ganadora del concurso para el servicio de vigilancia, salvamento y asistencia en las playas de Lanzarote, que contaba con un presupuesto de 2,4 millones de euros. Este concurso, pese a hacerse por vía de urgencia, no se llegó a adjudicar porque quedó archivado, según manifestaron desde el Consorcio de Emergencias de Lanzarote. La empresa ganadora se muestra indignada y critica además los servicios de emergencias de la isla, a los que tacha de precarios. Por todo ello, estudia emprender acciones legales contra el Consorcio.

Esta empresa catalana se presentó al concurso que se convocó para vigilar las playas de la isla el 29 de junio. Le daban ocho días para realizar el proyecto. A mediados de julio ya se habían abierto todos los sobres de las ofertas y el día 16 de ese mes, la Mesa de Contratación propuso como ganadora a esta empresa, "por haber obtenido la máxima puntuación en cada lote". Entonces le aseguraron que le iban a dar la adjudicación provisional, pero le fueron "dando largas" durante meses hasta que, finalmente, el pasado 22 de octubre se enteró por La Voz de Lanzarote de que el concurso había quedado archivado por problemas económicos. Tres días después, el día 25, la empresa recibió una notificación formal del Consorcio.

En ningún momento, el Consorcio les comunicó nada. Nos dijeron que todo iba para adelante. Pregunté si había algún problema, pero me dijeron que no pasaba nada, afirma. Incluso, la empresa envió alegaciones para saber qué ocurría, pero éstas no fueron contestadas.

Óscar Camps no puede entender cómo se puede publicar un concurso por trámite urgente sin tener atado un presupuesto, y por ello no le convencen las explicaciones del Consorcio. Lo que no considero responsable es que se organice un concurso urgente y no se prevea que puedes perder la mitad del presupuesto en dos meses, teniendo en cuenta además que estaba agosto por medio, que es un mes inhábil, critica.

Los más ventajosos

La propia Mesa de Contratación propuso el 16 de julio adjudicar la totalidad de los lotes a Proactiva Servicios Náuticos por haber obtenido la máxima puntuación en cada lote. Éramos la empresa más ventajosa tanto económica como técnicamente, y pese a ello, el servicio lo siguen haciendo los más caros y los técnicamente menos ventajosos. Porque, según asegura, los ciudadanos de la isla están pagando por servicios que no tienen y que están ofreciendo ONGs.

Mientras Óscar Camps pensaba, porque así se lo habían asegurado, que su empresa iba a obtener la adjudicación provisional, envió a un equipo de Proactiva Servicios Náuticos para comenzar a funcionar en la isla. Entrevistamos a 50 socorristas, preparamos todo, creamos una delegación de Proactiva en la isla, buscamos local y asesoría jurídica. Empezamos a movernos porque se nos iba a dar la adjudicación provisional, señala.

Una situación precaria

Y, en este punto, tacha las emergencias de la isla de precarias, después de haber elaborado este estudio de campo. Había socorristas que venían a las entrevistas de trabajo que supuestamente estaban sin empleo, pero que en realidad trabajaban pero sin contrato, afirma. Si no tienen contrato, no tienen seguridad social y firman como voluntarios cuando trabajan 8 o 9 horas al día. ¿Dónde va a parar el dinero?, se pregunta, mientras defiende que debe haber profesionales, porque es una profesión que implica vidas.

Sin embargo, sostiene que las ONGs de la isla utilizan mano barata, porque una persona que trabaja seis días a la semana en una playa no es un voluntario. Es una injusticia para los que están trabajando en el sector, denuncia.

Socorristas sin título

Cuando realizó entrevistas a los socorristas, asegura que se dio cuenta de que algunos no tenían ni el título y estaban trabajando. Hay diplomas de piscineros de 20 horas que no se sabe ni qué es. Son cosas muy raras, indica.

Y es que el director general de la empresa incluso asegura que en la playa de La Cantería, en Haría, durante una jornada no había ningún socorrista en pleno agosto. Tuvimos que sacar a una bañista inglesa de las rocas, denuncia este empresario.

Óscar Camps asegura que con la anulación del concurso, la isla se ha perdido un amplio despliegue en materia de seguridad. Íbamos a contratar a todo el personal y nos comprometíamos a que fuera de la isla. Queríamos formar a todo el personal, crear una escuela de salvamento y socorrismo en la isla. Íbamos a montar un centro de coordinación en Arrecife y, además, el proyecto técnico incluía la existencia de desfibriladores, así como de cinco embarcaciones que peinaran las costas de la isla, entre otras mejoras. Porque también iba a haber un equipo activo las 24 horas para cualquier emergencia que surgiera, destaca indignado.

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