TAMBIÉN SUBRAYA LOS "RIESGOS" POR LA OCUPACIÓN DE DOMINIO PÚBLICO

El Plan Hidrológico de Lanzarote advierte de la contaminación de aguas costeras y subterráneas y de la falta de control

Cuestiona la ausencia de controles y estudios sobre los recursos hídricos y advierte que "la ocupación del Dominio Público (cauces y litoral), el incumplimiento de la normativa y la falta de vigilancia y sanción" ha creado "situaciones de riesgo" ante fenómenos meteorloógicos adversos...

El Plan Hidrológico de Lanzarote advierte de la contaminación de aguas costeras y subterráneas y de la falta de control
El Plan Hidrológico de Lanzarote advierte de la contaminación de aguas costeras y subterráneas y de la falta de control

El Plan Hidrológico Insular, que salió exposición pública el pasado mes de julio, dibuja un panorama preocupante sobre la evolución de Lanzarote en las últimas décadas, en todos los aspectos relacionados con el agua y el medio ambiente. En el diagnóstico de la situación actual, el documento habla de "contaminación" en aguas subterráneas y en la costa; de situaciones de riesgo ante fenómenos meteorológicos adversos por los excesos urbanísticos; de un sistema de producción de agua potable con unos costes excesivos y plagado de deficiencias; y de un gran desconocimiento sobre la situación real de los recursos hídricos de la isla, ya que no se han ido realizando estudios ni seguimiento de la situación.

En la síntesis del diagnóstico, el Plan advierte entre otras cosas de que "el escaso nivel de recogida y tratamiento de las aguas residuales, y el uso inadecuado de fertilizantes en la agricultura están provocando la contaminación de las aguas subterráneas y superficiales costeras". Además, destaca que "el desarrollo urbanístico y la actividad agrícola están afectando al medio natural (como barrancos, áreas rurales, masa forestal o el litoral), y a las especies y hábitats asociados al mismo".

A estos daños medioambientales se suman también los riesgos que se han creado con determinadas intervenciones urbanísticas. "La ocupación del Dominio Público (cauces y litoral), el incumplimiento de la normativa y la falta de medios de vigilancia y sanción esta conllevando la creación de situaciones de riesgo", subraya el documento. Al respecto, agrega que esto ha producido "alteraciones morfológicas importantes y afecciones a las condiciones ambientales", perjudicando los hábitats y especies vinculadas a los cauces, pero también generando riesgos de inundaciones, tal como queda de relieve con cualquier lluvia de cierta intensidad.

 

Vertidos que "degradan" la calidad del agua costera


Con respecto al agua de la costa, el documento habla de "degradación" de su calidad por "diferentes vertidos". Al respecto, señala que "tanto los vertidos de salmuera", procedentes de las desaladoras, "como los de aguas residuales con tratamientos insuficientes o sin el emisario adecuado, pueden ocasionar afecciones sobre las masas de agua costera y pérdida de hábitat prioritarios". 

Según señala, "estas afecciones van a tener una repercusión significativa sobre los recursos pesqueros y marisqueros, pues la degradación físico-química y/o biológica de estas masas de agua provocará una disminución de la diversidad de especies y de la producción pesquera". Una situación que no afecta a la mayor parte de la costa de la isla, pero sí a los puntos sometidos a ese tipo de vertidos.

Sin embargo, una vez más, el documento advierte de la falta de estudios al respecto "para determinar los impactos producidos por estas fuentes de contaminación, ya que no existe ningún tipo de medidas realizadas en este sentido" y "no se puede determinar si existe alguna masa de agua en riesgo por fuentes difusas de presión". "Al no existir tampoco una red de vigilancia para el estado ecológico de las aguas costeras", agrega el informe, "tampoco se dispone de información contrastada de los impactos que sobre éstas se están produciendo, aunque se sabe que estas actividades producen este tipo de impactos". 

Además, también concluye que "la presión urbana y de otras actividades (industriales, portuarias, dotacionales, etc.) en el litoral está provocando alteraciones morfológicas importantes sobre el mismo, y afecciones a sus condiciones ambientales". 

 

Sin control de las aguas subterráneas


Respecto a las aguas subterráneas, también subraya el desconocimiento que existe sobre su actual estado y señala que "se debe definir una red de control sobre las que articular los programas de seguimiento del estado químico, tanto el control de vigilancia como operativo, y seguimiento del estado cuantitativo".

El Plan Hidrológico detalla que actualmente sólo existe en la isla un único punto de control de las masas de agua subterráneas, "que se muestrea una vez al año", y recomienda crear al menos dos más, uno en la zona de Haría y otro en la zona central (Tinajo, Mozaga, La Asomada, San Bartolomé).

Además, considera que debería realizarse algún sondeo en la zona del Complejo Ambiental de Zonzamas, "para evaluar su posible afección a la calidad de las masas de agua subterráneas". 

En la misma línea, considera que "sería deseable controlar" las aguas subterráneas en los núcleos de Tahiche, Villa de Teguise, Tías, El Calvario, Montaña Roja y Playa Blanca, ya que "de la información contenida en la Encuesta de Infraestructura y Equipamientos Locales (EIEL) del año 2000, se deduce que pueden ser potencialmente contaminantes".

 

Abastecimiento de agua al margen de la "normativa sanitaria"


En cuanto al agua que se distribuye para su consumo, el diagnóstico del Plan hace referencia a aspectos sobradamente conocidos, como el de "la insuficiencia y obsolescencia de la infraestructura de transporte y regulación", que genera cuantiosas pérdidas de agua en la red. Pero además, agrega que "existen diseños, materiales y estado de las infraestructuras de abastecimiento que no se adecuan a la normativa sanitaria vigente y que no garantizan el suministro". 

Respecto a este tema, también cuestiona que "no se informa convenientemente sobre la calidad del agua a los usuarios". Además, advierte de que "las mermas y la falta de control cuantitativo y cualitativo, además de la consideración de los costes ambientales, no están permitiendo llevar a cabo una plena aplicación del principio de recuperación de costes del agua"; y que "la falta de eficiencia y estado de las infraestructuras, así como de concienciación sobre el ahorro del agua, está dando lugar a un nivel de pérdidas de recursos importante". 

Para dar solución a todos los problemas detectados, el Plan Hidrológico plantea tres posibles alternativas en cada caso, de mínimos, de máximos e intermedia, y acaba optando por esta última por ser la más realista."La alternativa intermedia alcanza los mismos objetivos que la de máximos, si bien con una mayor dilación en el tiempo, pero más acorde con los esfuerzos y recursos de los que se puede disponer", sostiene el documento.

Y es que uno de los problemas que plantea y que han generado la actual situación es la "escasa capacidad de financiación pública para llevar a cabo de las infraestructuras que se precisan", así como la "escasa coordinación entre las administraciones y la planificación para el desarrollo de las infraestructuras necesarias" y la "falta de agilidad de la Administración y de la planificación hidrológica". 

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