04/jun./2020

La educación y la cultura, prioridad en Madrid

La educación y la cultura, prioridad en Madrid

Es cierto que en Canarias tenemos transferidas estas competencias desde principios de los años ochenta. Competencias realizadas en precario e insuficientes  y que desde entonces  no se han equilibrado.

El Estado tampoco lo ha logrado en las sucesivas leyes orgánicas dictaminadas para la mejora de la educación  del país: La Ley General de 1970, LOECE -1980, LODE- 1985, LOGSE - 1990, LOPEG - 1995, LOCE en el año 2002, LOE - 2006 y la LOMCE vigente desde el año 2013, todas ellas  con la voluntad de avances y vinculadas a la alternancia en el poder de los grupos bipartidistas.

La última, la LOMCE, aprobada sin consenso y muy distanciada de la realidad de las necesidades educativas del país, ha supuesto un franco retroceso.  Por tanto es necesario derogarla y comenzar a trabajar en un nuevo modelo de Ley consensuada con las familias, alumnado y profesorado y que nos coloque en la primera línea del panorama educativo europeo.

La primera tarea, por tanto, será consensuar, alcanzar un gran acuerdo educativo estatal, un gran pacto por la educación, comenzando por la Universidad. La universidad española no puede aparecer solo como un lugar de “expedición de títulos y de master”…

La universidad española se ha descolgado de los principios de Bolonia  y tiene que mejorar su posición en el marco competencial de Europa, diseñando para ello la nueva Ley Universitaria que demandan las exigencias sociales y el conjunto de las universidades del país. 

Trato relevante debe de tener la formación profesional DUAL, una formación flexible y adecuada a la realidad social y a las demandas de los empleadores.

El apartado de becas de ayuda a estudiantes de este país, debe ser revisado. Los condicionantes  familiares económicos no deben frustrar las aspiraciones a los talentos. El modelo de becas  se debe colocar al nivel de los países centroeuropeos.

La crisis económica, junto a la suplantación de valores,  ha llevado a la cultura a niveles penosos. Si hay pacto por la educación, habrá pacto por la cultura. La cultura no es una “María”. Urge un pacto de Estado por la cultura que incentive el consumo de la cultura acompañado de una ley de mecenazgo y que revalorice el trabajo cultural, que se respete la propiedad intelectual. Importante conservar y dar  visibilidad a los valores culturales-patrimoniales. Facilitar la movilidad cultural de proyectos culturales por todo el territorio nacional.

Por último, reivindicar desde la educación y la cultura al Estado que hay que gestionar el futuro a través del conocimiento, la investigación, el desarrollo y la innovación. Las regiones más prósperas del Planeta se sostienen sobre la cultura del conocimiento. Combatir el paro pasa por un cambio de modelo económico. Un modelo que aporte valor añadido a nuestra economía a través de la innovación, el conocimiento y la cultura.

 

Por Carmen Rosa Márquez Aguilar

Candidata al Congreso de los diputados por la provincia de las Palmas

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