21/sept./2019

La encrucijada de Coalición Canaria

La encrucijada de Coalición Canaria

Todo parece indicar, al calor de las encuestas que están haciendo acto de presencia, que el principal partido nacionalista de Canarias sufrirá un duro descalabro en las próximas elecciones autonómicas de 2019. Coalición Canaria (CC), a priori, descendería considerablemente en su apoyo electoral, confirmando la tendencia a la baja que ha venido sufriendo en los últimos comicios. Pero, ¿existe un halo de esperanza para la formación nacionalista? A mi entender, no todo es tan negro como se pinta.

En Canarias, como en otras Comunidades Autónomas, existen dos dimensiones de competición electoral, la dimensión ideológica “izquierda-derecha”, y la dimensión territorial “centro-periferia” (o identitaria). Por tanto,  toda formación política que quiera instalarse en este contexto debe de hacerse la siguiente pregunta ¿qué dimensión es la que me hará conseguir el mayor apoyo posible? A su vez, y siguiendo la pauta propuesta por Sani y Sartori, se deberían de diferenciar entre dos competencias, la defensiva, aquella que se dirige a no perder votantes instalados en “mercados electorales exclusivos”, y la expansiva, que busca ganar votantes en “mercados de competencia” con otros partidos. Los partidos nacionalistas como CC mantendrían una encrucijada si optan por la competencia defensiva, puesto que dejarían el eje ideológico libre en aras de mantener electorado que pondere en mayor medida aspectos territoriales. En cambio, si se decantan por la expansiva se generaría una tensión a la hora de competir en otros mercados electorales, ya que ¿deberían de enfatizar en las similitudes o en las diferencias respecto a sus competidores? La consolidación de NC en el eje territorial ha generado que CC vea peligrar el mensaje distintivo que poseía respecto al resto de partidos, y la aparición de nuevas formaciones como Ciudadanos en la dimensión ideológica les provoca minimizar aspectos socioeconómicos y hacer hincapié en diferencias nacionalistas. Es un juego que se debe resolver pronto si quieren salir de la debacle electoral.

No obstante, toda lucha electoral presenta dos aspectos: la existencia de votantes identificados con partidos concretos, y la existencia de votantes no identificados con ningún partido. La lucha por este último elector es la gran batalla que libran las formaciones, puesto quien consiga atraerlos tiene muchas probabilidades de salir vencedor. Ahora bien, ¿en qué dimensión competitiva debería librarse esta batalla? Teniendo en cuenta que existe un declive hacia lo “nacionalista”, generado en cierta medida por el conflicto catalán, lo previsible es que la competición se dirija hacia la dimensión ideológica, más cuando en el sistema de partidos existe mayoría de formaciones de ámbito nacional. ¿Coalición Canaria se vería afectada negativamente si refuerza el eje ideológico por encima del territorial? A mi entender, no. Su electorado pondera en mayor medida esta dimensión, lo que le deja margen para enfatizar en la misma y no perder apoyo en su sector fiel.

Las medias de la tabla 1, obtenidas del Barómetro Autonómico del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del año 2012, constatan que el votante de CC se siente más cercano a su partido en el eje ideológico que en el nacionalista. La autoubicación personal en esta dimensión es de media 5,38 (en una escala de 1 a 10 donde 1 significa extrema izquierda y 10 extrema derecha), y la ubicación media de los votantes a su partido es de 5,39, prácticamente idénticas. Por contra, en el eje nacionalista el votante de CC tiende a alejar a su partido a una posición más nacionalista que la suya propia, siendo 5,25 para la personal y 6,42 para el partido (en una escala de 1 a 10 donde 1 significa mínimo nacionalismo y 10 máximo nacionalismo). Referente a la totalidad de la muestra, es decir, lo que responden todos los encuestados independientemente a qué partido vote, CC estaría de media en la escala nacionalista en una posición de 6,14, y en la ideológica 5,51.

 

Tabla 1. Medias en la dimensión nacionalista e ideológica.

 

Tabla 1. Medias en la dimensión nacionalista e ideológica para CC

 

Lo que se desprende de esta tabla bidimensional es que, en un contexto electoral donde convergen dos dimensiones a la vez, el votante de CC, a la hora de ponderar cuál es su preferencia para acercarse a su formación, se decanta por aspectos ideológicos por encima del nacionalista. Por consiguiente, este hecho dejaría margen al partido para “descuidar” el aspecto territorial y avanzar en ese eje en busca de nuevos electores. Esto no sería un aspecto peculiar en  perspectiva comparada,  ya que son muchos los estudios politológicos que han resaltado que los partidos nacionalistas han venido dejando al margen los aspectos territoriales o identitarios a favor de enfatizar la dimensión izquierda-derecha.

Así las cosas, la decadencia ordenada que presenta el hegemon canario podría ser apaciguada si la competición electoral la concentrasen de forma expansiva, dirigiéndose a sectores de centro-derecha, a su vez, nichos de Ciudadanos y PP, principales partidos que les restan apoyos en esta dimensión. No obstante, esto no quiere decir que se desproteja el eje nacionalista, dado que NC estaría ojo avizor para recoger al elector que se desprenda de CC. Conviene que el partido de Fernando Clavijo enfatice un discurso transversal, fusionando aspectos políticos de carácter nacionalista con otros ideológicos que le permitan frenar el trasvase del voto conservador.

Con todo, sólo queda esperar a que el reloj electoral se ponga en marcha y que los partidos dejen ver sus estrategias discursivas. Estamos ante un momento crucial en la política canaria, puesto que se podría estar acercando el fin a 25 años de gobierno nacionalista. Que sea fulminante u ordenada depende de lo que CC sea capaz de transmitir a un electorado cada vez más volátil y con mayores opciones políticas a elegir. @ayoze_uam

 

* Notas metodológicas: 1. Las medias partidistas de la tabla 1 se obtienen al valorar los votantes de CC a su partido (media de los votantes). Las medias de la muestra son las valoraciones de todos los votantes a CC y, finalmente, la autoubicación se refiere a la media propia de los votantes de CC, es decir, las propias ubicaciones personales en las dos dimensiones. 2. Haciendo uso de pruebas paramétricas para la comparación de medias, se evidencia que la diferencia en la escala nacionalista entre el electorado y el partido son significativas estadísticamente. 3. Se ha optado por el Barómetro Autonómico para Canarias 2956 por ser el único que presenta, simultáneamente, las preguntas sobre escala ideológica y nacionalista.

Por Ayoze Corujo Hernández. Politólogo por la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Análisis Político por la Universidad Complutense de Madrid.

Comentarios