Descubre porqué Sevilla tiene un color especial

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Sevilla

“Sevilla tiene un color especial. Sevilla sigue teniendo su duende...” cantaban Los del Río. Y no iban nada desencaminados. La Giralda, la Torre del Oro, el Real Alcázar o La Cartuja. Pero también el Puente de Triana y el Parque de María Luisa y, cómo no, el atardecer en la Plaza de España o a orillas del río Guadalquivir. Y los patios sevillanos, llenos de tradición. 

Si ya te has enamorado de Sevilla, seguro habrás comprobado que esa especie de himno que habla de su color especial, de su duende y de su aroma a azahar es totalmente cierto. No es algo que descubramos ahora, ya lo sabíamos desde hace tiempo. Pero si aún no has podido comprobarlo, te ofrecemos algunos planes para que sepas qué ver en Sevilla

La Giralda y la catedral 

Sin duda alguna, la Giralda y la catedral son dos de los iconos de la ciudad. Atractivos que no puedes dejar de visitar, sea tu primera visita o ya hayas perdido la cuenta. La Catedral de Sevilla, es el templo gótico más grande del mundo y el tercero de la religión cristiana tras San Pedro del Vaticano y San Pablo de Londres. Se encuentra a los pies de la Giralda, comúnmente conocida por los locales como “la señora de Sevilla”. Es la antigua torre de la mezquita sobre la que está edificada la catedral. Tras la reconquista de la ciudad por los cristianos, fue convertida en campanario y hoy en día se ha convertido en todo un símbolo de la ciudad de Sevilla. 

El Real Alcázar 

En pleno corazón de Sevilla, el Real Alcázar es uno de los palacios, en uso hoy en día, más antiguos del mundo. Desde finales del siglo XI ha vivido la influencia de distintas culturas que han dejado huella en la ciudad andaluza. Destacan dentro del palacio, el Patio de las Doncellas, con unos bellísimos zócalos de azulejos, o el Patio de las Muñecas, que cuenta con una interesante colección de capiteles. 

El Museo de Bellas Artes 

Si eres un amante del arte y de la historia, no puedes perderte la visita al Museo de Bellas Artes. Una de las pinacotecas españolas más importantes alberga entre sus muros obras como la escultura de Murillo, un antiguo convento, la tumba de Tirso de Molina, el retrato de Gustavo Adolfo Bécquer, la “Bailaora, Antonia La Gallega” de Zuloaga o “Santas Justa y Rufina” de Murillo. 

Cultura del aceite 

No podemos conocer del todo una ciudad hasta que no nos sentamos en su mesa. Ni la gastronomía de España ni la de la localidad andaluza se entienden sin el aceite de oliva, aquel que enriquece los platos de la tierra como el gazpacho, el pescaíto o la tosta de jamón ibérico con tomate y aceite. Puedes aprender el arte del oro líquido con una visita a una almazara sevillana, donde conocerás el proceso de elaboración de este producto de calidad indispensable en la dieta mediterránea. 

Paseo por el Guadalquivir 

Otra manera de conocer la capital hispalense es navegando por el Guadalquivir, un majestuoso río que cruza la ciudad. Recorrerla por agua te permite admirar lugares emblemáticos como la Torre del Oro, la Plaza de Toros, el Barrio de Triana, los puentes antiguos... Ya sea en kayak, un paseo en yate o a bordo de un barco turístico, aprenderás la historia de los monumentos mientras transcurres por un recorrido que se ha convertido en una calle más de Sevilla. 

Diversión para toda la familia 

Acaba la visita en la capital sevillana con una diversión sin límites en Isla Mágica, el parque temático con un sinfín de atracciones para no parar de gritar de la adrenalina, y Agua Mágica, la playa de Sevilla formada por una zona acuática para toda la familia con piscina de olas, toboganes y playa de auténtica arena. 

Estas son solo algunas de las excursiones en Sevilla que te esperan en el viaje. Descubre la ciudad hispalense y comprueba si es verdad, o no, que tiene ese “color especial”.

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