14/nov./2019

La reapertura de la avenida de Arrecife provoca quejas vecinales porque los vehículos pasan "a gran velocidad"

Un ciudadano afirma además que "se ha notado que las terrazas están vacías y sus dueños preocupados por la falta de clientes, que se han mudado a La Plazuela porque la zona ya no es tan atractiva"
La reapertura de la avenida de Arrecife provoca quejas vecinales porque los vehículos pasan "a gran velocidad"

Un vecino de la avenida marítima de Arrecife se ha dirigido a La Voz para denunciar que los vehículos están pasando "a gran velocidad" por esta vía tras su reapertura, a pesar de que la velocidad está limitada a 20 kilómetros por hora. 

"Lo normal es ver velocidades de 40 a 60 kilómetros por hora", asegura este ciudadano, que cree que la decisión de Ástrid Pérez de abrir la avenida al tráfico "ha sido una lucha política en hacer lo contrario que hizo la otra alcaldesa para demostrar su importancia, como se ha hecho con actos similares en la historia de la humanidad, sin importarle el mal que pueda causar a la población".

Este vecino afirma además que "se ha notado que las terrazas están vacías y sus dueños preocupados por la falta de clientes, que se han mudado a La Plazuela porque la zona ya no es tan atractiva", debido a que "es más ruidosa, los humos de los coches y sobre todo los posibles accidentes de tráfico, porque las velocidades de los vehículos son superiores a los 20 kilómetros". 

 

"Ha sido el triunfo del vehículo sobre el peatón"


Además de reclamar que se instalen radares para controlar la velocidad de los coches que circulan por la vía, este lector también se queja de otras cuestiones. "Los taxis de la boca del muelle, cuando salen hacia la Escuela de Pesca, tienen que ir a dar vueltas a la rotonda de la playa del Reducto para volver sobre sus pasos y realizar su trayecto con el ciudadano que ha tomado su carrera, con el consiguiente aumento de precio", apunta. 

Asimismo, a pesar de que por la Delegación del Gobierno y a la altura de Visanta se han instalado señales que dan la preferencia a los vehículos que van hacia El Reducto, asegura que los que van en sentido contrario "no se detienen para darles prioridad y hay discusiones entre chóferes".  

Además, afirma que "no existe vigilancia de policía municipal por la parada de taxis". "Solo un coche policial con las luces encendidas de noche, colocado al revés de su marcha delante de la Oficina Técnica, no se para qué", añade. 

De igual forma, critica la avenida se haya abierto al tráfico sin que se hayan instalado bolardos de protección "que paren el golpe del coche al ciudadano como existen en otras calles de la ciudad". "Pienso que ha sido el triunfo del vehículo sobre el peatón", concluye. 

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