23/ago./2019

HA DETALLADO CÓMO FRACCIONABAN CONTRATOS SIN QUE ELENA MARTÍN PUSIERA REPARO

Ubaldo Becerra ratifica su confesión e implica a Dimas Martín y a Antonio Machín en el cobro de sobornos

Cinco de los doce acusados han declarado este miércoles y todos han confesado los hechos por los que están acusados. Los empresarios Antonio Gómez Ruiz y José Manuel Martín Brito también han aceptado las penas

Ubaldo Becerra declarando en el juicio. Fotos: Sergio Betancort
Ubaldo Becerra declarando en el juicio. Fotos: Sergio Betancort
Ubaldo Becerra ratifica su confesión e implica a Dimas Martín y a Antonio Machín en el cobro de sobornos

La segunda jornada del juicio de la pieza 12 del caso Unión ha continuado en la tarde de este miércoles con otras tres confesiones, la del ex concejal del PIL Ubaldo Becerra y las de los empresarios Antonio Gómez Ruiz y José Manuel Martín Brito, que han reconocido el pago de comisiones a cambio del abono de facturas fraudulentas desde el Ayuntamiento de Arrecife. Así, los cinco acusados que han declarado en esta segunda jornada de juicio han reconocido los delitos, tras las confesiones realizadas durante la mañana por el ex interventor Carlos Sáenz y el ingeniero Antonio Cárdenas.

Además, Becerra ha implicado directamente a otros dos acusados, Dimas Martín y el también ex concejal del PIL Antonio Machín, en el cobro de sobornos, dando detalles de cómo se repartían las comisiones y también de cómo se fraccionaban contratos para adjudicar obras sin concurso a los empresarios que se sientan en el banquillo en esta pieza del caso Unión. Y todo ello sin que otra de las acusadas, la hija de Dimas y entonces jefa del departamento de Contratación de Arrecife, Elena Martín, pusiera reparo alguno.

En cuanto a Antonio Gómez Ruiz, administrador de Estudio de Arquitectura Paisajística La Palmita, y Jesús Manuel Martín Brito, administrador de Infogelan Construcciones, ya habían alcanzado hace años un acuerdo de conformidad con la Fiscalía e incluso han devuelto parte del dinero que se les reclama en concepto de responsabilidad civil. Además, en el juicio han confirmado que aceptan la pena que solicita para ellos el fiscal, que al formular su escrito de acusación ya incluyó como atenuantes la colaboración con la justicia y la reparación del daño. De esta forma, Gómez Ruiz ha aceptado una condena de 12 meses de prisión, multa de 20.000 euros y 3 años de inhabilitación por delitos de cohecho, malversación, falsedad en documento mercantil y fraude a la administración; mientras que Jesús Manuel Martín Brito ha mostrado su conformidad con una condena de 15 meses de prisión, multa de 100.000 euros y 3 años de inhabilitación por los mismos delitos.

 

La orden venía "de arriba", del "jefe"


Por su parte, Ubaldo Becerra ha reconocido todos los hechos por los que está acusado pero no se ha conformado con la pena que solicita para él el fiscal, que en su caso asciende a 17 años de prisión, multa de 406.000 euros e inhabilitación de 26 años por delitos de asociación ilícita, cohecho, malversación, prevaricación, falsedad en documento mercantil, fraude a la administración, información privilegiada y fraude a la administración. 

Esta situación es la misma que se ha dado con el ex interventor Carlos Sáenz, que también ha reconocido los hechos pero no ha aceptado la pena recogida en el escrito de acusación del fiscal. No obstante, es previsible que esa pena se rebaje al final del juicio, cuando el fiscal eleve a definitivas sus conclusiones. Ahí, al igual que ha hecho con otros acusados que mostraron su conformidad antes de que se presentara el escrito de calificación, podría aplicar también atenuantes por esas confesiones durante el juicio.

En su declaración, Ubaldo Becerra ha explicado que fue el ex concejal José Miguel Rodríguez, que también estaba acusado y también confesó en esta causa, quien le pidió que exigiera comisiones ilegales a distintos empresarios. “Según José Miguel, esa orden venía de arriba". "Y cuando decía de arriba o del jefe, siempre nos referíamos a Dimas”, ha precisado Becerra, repitiendo una declaración que ya se ha escuchado en otras piezas del caso Unión y también en las conversaciones interceptadas por la UCO. En esas conversaciones, los miembros del PIL se referían a Dimas como “el jefe”, ya que seguía dando las órdenes a pesar de estar cumpliendo condena y supuestamente apartado de la política.

 

El reparto de comisiones


El ex concejal también ha detallado los sobornos que recibió de los empresarios que se sientan en el banquillo y ha explicado que una parte era para el partido -para pagar "el mantenimiento de la sede", "fiestas", "cenas" o "colaboraciones con determinados grupos", incluyendo un pago a una murga y una "excursión con comida" para personas mayores- y el resto se lo repartían entre ellos. Respecto a esto último, ha confesado que Antonio Gómez Ruiz le entregó 20.000 euros -como también ha reconocido el propio empresario en su declaración-, de los que él se quedó 10.000 y los otros 10.000 fueron para José Miguel Rodríguez. En cuanto a otro de los empresarios que aún no ha declarado, Manuel Gregorio Reina Fabre, Ubaldo Becerra ha afirmado que le entregó una comisión directamente a José Miguel Rodríguez, que era quien solía “recaudarlas”, y que de ese dinero le dio después a él “1.000 o 1.500 euros”.

Además, tras escucharse en el juicio una conversación entre Ubaldo Becerra y el actual consejero de Turismo del Gobierno canario, Isaac Castellano -cuyo padre fue uno de los denunciantes del caso Unión- el ex concejal también ha explicado cómo pensaban repartirse la comisión de 95.000 euros que le habían exigido a Castellano para autorizar el pago de un millón de euros que este empresario reclamaba al Ayuntamiento, y cuyo pago estaba siendo bloqueado "por orden de Dimas".

De esa comisión, según Becerra, 20.000 euros iban a ir para él, 20.000 para José Miguel Rodríguez, 20.000 para Matías Curbelo y el resto para Dimas Martín. Sin embargo, la entrega de ese maletín estaba siendo vigilada por la UCO, que comenzó las detenciones precisamente en el bar La Taberneta, donde Curbelo había ido a recoger el dinero.

Cabe recordar que tanto José Miguel Rodríguez como Matías Curbelo confesaron también durante la instrucción de la causa e incluso aportaron nuevos datos a la investigación. Sin embargo, los dos fallecieron antes de que llegara el juicio y el fiscal ha pedido este miércoles que se leyeran las declaraciones que realizaron en sede judicial.

 

"Este pacto entre caballeros hay que respetarlo"


En cuanto a Antonio Machín -que es uno de los acusados que no ha confesado y ha centrado su defensa en intentar que se anule la causa-, Ubaldo Becerra ha asegurado que le consta que también recibió sobornos. “No tengo ninguna duda de que Antonio Machín se benefició de las comisiones”, ha afirmado en referencia al dinero que entregó José Manuel Martín Brito. Este empresario, que hasta 2007 no había trabajado para el Ayuntamiento, llegó a cobrar cerca de un millón del Consistorio en menos de dos años, y él mismo ha confesado que luego entregaba un 10 por ciento de ese dinero a los concejales del PIL.

union juicio

Los contratos se realizaron desde el área de Parques y Jardines, que primero estaba en manos de Ubaldo Becerra y luego pasó a Machín, que siguió encargándole obras a esta empresa y fraccionando contratos, para poder adjudicarlas de forma directa y sin concurso. Además, Becerra ha señalado también a otra ex concejal del PIL, Luisa Blanco, que también estuvo imputada en la causa aunque finalmente se archivaron los cargos contra ella. Según Ubaldo Becerra, ella también participó en el reparto de comisiones e incluso encargó obras en su casa a Martín Brito que luego no le pagó.

De hecho, según su declaración, el empresario intentó después descontar el dinero de esas obras de la comisión que le reclamaba el PIL, aunque José Miguel Rodríguez se negó, tal como se ha podido escuchar durante el juicio en una de las conversaciones grabadas por la UCO: "Este pacto entre caballeros hay que respetarlo", reclamaba el edil, pidiendo que se cumpliera con el pago del soborno que habían pactado.

 

Elena Martín, a Ubaldo Becerra: "Dime de estas tres cuál quieres"


El interrogatorio a Ubaldo Becerra, que al igual que el resto de acusados solo ha respondido a preguntas del fiscal, se ha centrado también en el papel que jugó Elena Martín en la trama, como jefa del Departamento de contratación. Al respecto, el ex edil ha señalado que nunca habló con ella de que estaba fraccionando contratos o cobrando sobornos, aunque también ha relatado algunos episodios comprometedores, como cuando Elena Martín debía decantarse por una de las tres ofertas que se habían presentado para realizar una obra.

“Dime de estas tres cuál quieres”, ha afirmado que le dijo la jefa de Contratación. “Yo lo entendí como 'elige la que más te guste a ti'”, ha precisado a preguntas del fiscal. Además, ha reconocido que en realidad las tres ofertas que se habían presentado eran “idénticas” y que detrás de ellas estaba “el mismo empresario”, Antonio Gómez Ruiz. “No fue realmente concurso público” y “Elena lo consintió”, ha declarado Becerra, que no obstante ha añadido después que no le consta que ella conociera que todas las ofertas vinieran de la misma persona.

Además, en el juicio también se ha escuchado una conversación entre Becerra, que también era concejal del Plan General, y la propia Elena Martín, en la que el edil le encargaba un pliego para sacar a concurso el avance de ese documento. En ese momento, tal como puso de relieve la instrucción y ha reconocido Ubaldo Becerra, pretendían adjudicárselo directamente a Pedro Luna. “No va a tener que hacer nada, se lo vamos a dar todo hecho”, explicaba Dimas Martín en una conversación. Y para asegurarse de que resultaba adjudicatario, el plan era sacarlo a concurso por 60 millones para que no se presentara “nadie más”.

En medio de esa operación que finalmente no prosperó se produjo la conversación entre Ubaldo Becerra y Elena Martín. “Lo único que puedo darte es una porquería de pliego”, advertía la técnico cuando el concejal le reclamó un documento que poder presentar en una reunión que tenía al día siguiente. Para atender su petición, Martín propuso utilizar un pliego “básico” y “copiar” las condiciones técnicas que se recogieron para el anterior Plan General, ya que ni siquiera se habían definido los requisitos que debía cumplir el avance.

“Me tienes que decir qué quieres que recoja el avance”, advertía Elena Martín a Ubaldo Becerra. “Yo soy concejal del Plan General, pero como todos los políticos, no sabemos una mierda de nada”, respondía el edil en esa conversación que se ha escuchado en el juicio. “Te lo doy a ver si con eso cuela”, terminaba contestado la funcionaria. "Esto ya lo hablo con el jefe", le había dicho por su parte Becerra, refiriéndose así al padre de Elena, Dimas Martín.

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