25/feb./2020

Rosa reconoce que construyó un 55% más de lo autorizado en Stratvs, frente al 1.344% que reflejan las periciales

Tenía permiso para 900 metros y admite que edificó "500 más", aunque el complejo Stratvs ocupa casi 13.000. El empresario no incluye en sus cálculos buena parte de las instalaciones de la bodega, ni tampoco el restaurante, las terrazas, la zona de aparcamientos, el almacén, una sala de reuniones...
Juan Francisco Rosa, durante su declaración (FOTOS: Sergio Betancort)
Juan Francisco Rosa, durante su declaración (FOTOS: Sergio Betancort)
Rosa reconoce que construyó un 55% más de lo autorizado en Stratvs, frente al 1.344% que reflejan las periciales

El empresario Juan Francisco Rosa ha reconocido este jueves que construyó un 55% más de lo que permitía la licencia de la bodega Stratvs, que solo autorizaba una bodega-almacén de 900 metros. “¿Lo construido es lo autorizado?”, le ha preguntado la fiscal durante el juicio. “Ya le dije antes que no. Hay como unos 500 metros más bajo tierra”, ha admitido. La cifra, no obstante, sigue estando muy lejos de lo que realmente abarca el megacomplejo que Rosa levantó en pleno corazón de La Geria, en suelo protegido. De hecho, las pruebas periciales aportadas a la causa señalan que solo la bodega ocupa más de 2.300 metros y el conjunto casi 13.000, es decir, 14 veces más de lo permitido (un 1.344%, frente al 55% que ha reconocido).

Sin embargo, la defensa del empresario solo incluye en sus cálculos la planta principal de la bodega, pero deja fuera la entreplanta y otras instalaciones vinculadas, como la sala de máquinas y la cámara de frío. Y tampoco cuenta el restaurante, las terrazas, la zona de aparcamientos, el almacén, una sala de reuniones... “Eso no son metros de obra”, ha sostenido Rosa refiriéndose a las rampas y a los accesos que pavimentó. “Para acceder a la bodega se tenía que hacer una rampa. Si no, se tenían que dejar caer en globo”, ha añadido después su abogado, José Antonio Choclán Montalvo.

En cuanto a la terraza grill -que alquilaba para eventos y donde organizaba conciertos dentro de este espacio protegido-, tampoco considera que deba computarse como superficie construida. “Es una terraza como la de mi casa, que tiene un pavimento puesto”. Y la cocina, según Rosa, “está bajo tierra y dentro de esos 500 o 600 metros de más” que admite que construyó.

 

Reconoce que no presentó proyecto ni pidió licencia para el restaurante


Respecto al restaurante, ha reconocido que no estaba dentro del proyecto que presentó al Ayuntamiento, por lo que tampoco tiene ningún tipo de cobertura legal. “Es un aljibe recuperado bajo tierra. Restaurado y adecentado”, ha respondido, confirmando que ni presentó proyecto ni pidió siquiera licencia. Al respeto, ha alegado que era “una adecuación” del aljibe que “encontraron” durante las obras. “Precioso, por cierto”, ha apostillado. “Yo estaba entusiasmado".

rosa juicio stratus 2

Aunque para hacer un restaurante en ese aljibe no solicitó permisos, sí lo hizo para rehabilitar la casa que ya existía en la finca, y que era un inmueble protegido. Según la Fiscalía, en lugar de restaurarla lo que hizo fue derribarla y construir una estructura nueva y de mayor tamaño, donde ubicó la tienda. 

“Más que antigua, yo diría que era una vivienda vieja. Allí no entraba nadie. Era un abandono, un derribo y una escombrera esa casa”, ha respondido a la fiscal. “Qué pena que si tenía esa protección que usted dice, las autoridades no la hayan conservado”, ha añadido, tras afirmar que no entendía qué quería decir la representante del Ministerio Público con “valores etnográficos”. “Lo que estaba en pie se quedó en pie y lo que estaba en el suelo se quedó en el suelo”, ha agregado.

Además, también ha defendido que no deben computarse como metros construidos los aparcamientos. En este caso, ha alegado que “era suelo del Cabildo”. “Son aparcamientos públicos. Los hice porque era necesario hacerlo”, ha defendido. “¿Necesario para ir a su bodega, no?”, le ha replicado la fiscal. “Como en cualquier Plan Parcial”, ha contestado Rosa, que ha recordado que por la ejecución de los aparcamientos se enfrentó en su día a un expediente de la Apmun, aunque ha asegurado que después consiguió “legalizarlos”.

 

“Qué lío para hacer una obra, ¿eh?”


En su declaración, que ha durado más de hora y media, Rosa también ha reconocido que comenzó las obras en el año 2003 sin haber presentado siquiera el proyecto de ejecución en el Ayuntamiento. “Creo que se entregó más tarde”, ha reconocido, justificándolo en que “no hay una disciplina” y en que “muchas veces no se entrega en el mismo día”. En este caso, ese proyecto se presentó dos años después, y cuando el Consistorio ordenó paralizar las obras por no estar autorizadas.

Sobre ese decreto de paralización, Rosa ha afirmado que no recuerda si se lo notificaron. “Yo no estaba todos los días en la obra”, ha comenzado señalando, ante lo que la fiscal ha insistido en preguntar si recibió o no esa notificación. “Pues lo habrán notificado, supongo”, ha añadido entonces.

“Qué lío para hacer una obra, ¿eh? ¿Todas esas cosas hay que tener en cuenta? ¡Dios mío de mi alma!”, ha exclamado Rosa en otro momento del interrogatorio, ante lo que el presidente de la Sala le ha llamado la atención. “No sé, es que me hace preguntas que igual me equivoco respondiendo”, se ha justificado Rosa. “El Tribunal percibe que usted entiende perfectamente las preguntas”, le ha respondido el magistrado, ante lo que el empresario ha pedido disculpas y ha continuado contestando.

No obstante, no han sido las únicas alusiones directas que ha hecho a la representante del Ministerio Fiscal, a la que se ha dirigido reiteradamente como “señorita”. “Si usted me conociera mejor, sabría que soy delicado para hacer las cosas bien”, le ha dicho cuando le estaba preguntando por el sistema de vertidos de Stratvs. Según los informes emitidos en su día por el Consejo Insular de Aguas, esos vertidos tenían altos parámetros de contaminación, por lo que se le denegó el primer permiso que solicitó. “No lo recuerdo, señorita”, ha respondido a varias preguntas.“Señorita, ¿me permite que termine la respuesta? Porque si no me quedo a medias”, ha interrumpido el otro momento.

 

“No creo que se dé licencia a nadie si no se puede dar”


En su declaración, Juan Francisco Rosa también ha asegurado que no sabe si La Geria es un espacio especialmente protegido. “Mire, para eso estaban los técnicos. Desconozco si era espacio protegido o no. A mí me dieron la licencia. No creo que se dé licencia a nadie si no se puede dar”, ha sostenido el empresario, pese a que él mismo ha construido sus principales negocios con licencias ilegales. De hecho, en el banquillo se sienta junto a él como acusado el ex alcalde de Yaiza, José Francisco Reyes, que actualmente está cumpliendo condena por haber concedido entre otras las licencias del hotel Princesa Yaiza, del Son Bou y del puerto deportivo Marina Rubicón, los tres propiedad de Rosa.

En el caso de la licencia para la bodega Stratvs -a la que luego ni siquiera se ajustó, según ha reconocido él mismo-, la Fiscalía también sostiene que es ilegal. De hecho, por su concesión están siendo juzgados junto al empresario el propio Reyes, el ex concejal de Urbanismo de Yaiza, un ex aparejador del Ayuntamiento -que también tiene ya una condena anterior por prevaricación- y un ex director general y dos técnicos del Gobierno de Canarias.

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