24/feb./2020

Rosa admite que solo era dueño del 4% de la finca donde levantó Stratvs y asegura que otra parte la compró “de palabra”

Asegura que la bodega se escrituró en una finca distinta a la real "por error" y descarga la responsabilidad en sus empleados, señalando que ellos hacían los trámites. "Yo no me voy a estar encargando de una ficha catastral”
Juan Francisco Rosa, en el banquillo, junto al que era encargado del Catastro en Yaiza (FOTOS: Sergio Betancort)
Juan Francisco Rosa, en el banquillo, junto al que era encargado del Catastro en Yaiza (FOTOS: Sergio Betancort)
Rosa admite que solo era dueño del 4% de la finca donde levantó Stratvs y asegura que otra parte la compró “de palabra”

Juan Francisco Rosa ha reconocido este jueves durante el juicio que solo era dueño del 4% del terreno donde levantó Stratvs - “se lo compré en 1998 a un señor de Las Palmas”, ha declarado- y ha asegurado que otro porcentaje de la finca lo compró “de palabra” a la familia Negrín. “¿De palabra? ¿Había pagado?”, le ha preguntado la fiscal, que ha recordado que fue casi 20 años después cuando Rosa realizó el pago a los herederos de Domingo Negrín, que le habían denunciado por usurpación y hasta hace un año estaban personados en esta causa como acusación particular.

En su primera respuesta, el empresario ha asegurado que en esa “compra de palabra” no hubo pago sino una especie de intercambio. “Frente a la bodega yo tenía otra finca y el señor Negrín y los hermanos, no sus hijos, la explotaban”, ha asegurado. Sin embargo, tal como le ha recordado la fiscal, el año pasado sí terminó pagando a los herederos, tras llegar a un acuerdo cuando se acercaba este juicio. “He materializado el pago ahora, pero ya lo había comprado”, ha insistido el acusado.

Según Rosa, los Negrín tenían el 18% de esa finca. En cuanto al resto, ha asegurado que otro 4% lo compró también él “en 2001 o 2002” y que lo demás pertenecía a Miguel Ángel Armas Matallana y a su mujer, Piedad del Río, con quien tampoco firmó un contrato de compraventa, aunque asegura que tenían un acuerdo para hacer juntos este proyecto. Armas Matallana, que también fue el arquitecto de la bodega, está acusado junto a Rosa y la Fiscalía pide para él 10 años de prisión.

“Éramos dueños del 100%”, ha asegurado Rosa, que no apareció en ningún título de propiedad hasta muchos años después de haber iniciado las obras. Además, cuando finalmente se registró la escritura de esta obra y se puso su nombre, hicieron constar que la bodega estaba en una finca distinta a la real. Y esa otra finca sí era de su propiedad, aunque no albergaba ninguna construcción.

 

Registraron la bodega en otra finca “por error”


“He sabido después que se cometió un error”, ha declarado Rosa al respecto, asegurando que no fue él quien acudió al Registro, sino una empleada. “Se equivocó. No puedo hacer nada”, ha sostenido el empresario, que en varios momentos del interrogatorio se ha escudado en sus trabajadores, señalando que eran ellos los que hacían los trámites. “Tenemos 1.500 empleados. Yo no me voy a estar encargando de una ficha catastral”, “ imagínese que yo no me voy a estar ocupando de eso”, ha apuntado también con respecto al pago de unas tasas sobre los permisos de la bodega.

Respecto a ese pago, no ha sabido decir a la fiscal a través de qué empresa se pagó, ante lo que ha intervenido con sorpresa el presidente de la Sala. “¿No recuerda qué empresa? ¿Pero cuántas empresas tiene usted?”, le ha preguntado el magistrado. “42, desgraciadamente”, ha respondido Rosa, que después ha utilizado el mismo calificativo para hablar de la cantidad de créditos que solicita a través de esas empresas. “Estamos todo el día desgraciadamente pidiendo créditos”, ha afirmado.

 

“No había intención de defraudar”


Precisamente por la solicitud de uno de esos créditos está acusado también en esta causa de un intento de fraude. El motivo es que como garantía de pago ofreció Stratvs, pero lo que realmente hipotecó fue otra finca. Concretamente, la finca que sí era de su propiedad y en la que, según Rosa, se escrituró “por error” la bodega.

“Si lo firmé fue un error, pero sin intención, porque no había necesidad”, ha asegurado. Además de para pedir un crédito, el empresario utilizó también esa finca donde se había simulado que estaba Stratvs como garantía ante la Agencia Tributaria y para cubrir una deuda del Princesa Yaiza. “No había intención de defraudar. Está todo liquidado y pagado. Admitimos el error, pero BTL no tiene necesidad de dejar de pagar ni de hacer. El crédito se liquidó”, ha defendido.

 

El cambio en el Catastro, en 2013 y un sábado


Años después, cuando ya se había iniciado la instrucción de esta causa, Juan Francisco Rosa dio un paso más y acudió también al Catastro, para poner a su nombre la finca donde realmente se asentaba Stratvs. En ese momento, la bodega llevaba cinco años inaugurada y había pasado una década desde que se iniciaron los trabajos y 15 años desde que se pidieron los primeros permisos, pero el terreno seguía sin estar a su nombre.

Ahí entró en escena el que entonces era encargado del Catastro de Yaiza, Blas Noda, que también está acusado en esta causa de un delito de falsedad en documento público. Noda, que también ha declarado este jueves, ha reconocido que en el año 2013 llevó a cabo ese cambio de titular y ha achacado a su falta de formación el que no tuviera en cuenta los aspectos que hubieran impedido realizar ese trámite. “Tengo estudios de BUP”, le ha respondido a su abogada, tras explicar que su puesto en el Ayuntamiento era en realidad como controlador del Parque Natural de Los Ajaches, encargándose de vigilar los aparcamientos y la zona de acampada y de vender los tickets a la entrada, y que llevaba “escasamente un año” realizando esas funciones.

Blas Noda, juicio a Stratvs (134)

Además, tal como puso de relieve la instrucción, ha confirmado que fue un sábado cuando realizó ese cambio de titular en el Catastro. “Yo trabajaba de lunes a viernes, pero en ese momento había mucho trabajo y para sacarlo también iba por las tardes y algunos sábados”, ha afirmado para justificarlo. Después, este mismo trabajador denegó a la familia Negrín la información sobre el cambio de titular que había tramitado, cuando éstos se enteraron de lo ocurrido y acudieron a reclamar sus derechos.

 

Una boda gratis como pago a otra propietaria


Rosa, por su parte, ha insistido en que tenía un acuerdo con Domingo Negrín, ya fallecido, y se ha referido incluso a una fotografía en la que aparece en la inauguración de la bodega. Sin embargo, no hay escritura de esa compra ni se había realizado un pago hasta hace un año, cuando llegó a un acuerdo para conseguir que varios herederos se retiraran como acusación particular de esta causa. Además, también ha reconocido que ha tenido que hacer frente a reclamaciones de otros dueños de la misma familia. “Vino una señora o señorita que quería hacer una boda en Stratvs”, ha relatado, afirmando que cubrió los gastos de ese evento y así dio por saldada la deuda por la parte de la finca de la que ella era titular.

En cuanto a la parte de Miguel Ángel Armas Matallana y su mujer, ha insistido en que iniciaron el proyecto juntos. De hecho, aunque Rosa ha reconocido que desde el principio era el promotor de la obra, los permisos se pidieron a nombre de Piedad del Río. “La idea de Miguel Ángel era participar con un porcentaje en la bodega. Iba a ser una bodega humilde, pero después pensamos en algo superior y desde 2003 él ya tenía intención de salirse”, ha afirmado.

rosa juicio stratus 2

No obstante, ha señalado que fue Armas Matallana el redactor del proyecto de la bodega, aunque no consta un parte de encargo ni tampoco que le pagara por ello. “Creo que era la aportación de él. El terreno y hacer el proyecto”, ha apuntado Rosa. “Cuando empezó estaba con mucha ilusión, pero cuando se fue encareciendo, desistió. Me dijo: quédate con la bodega y me tendrás en un futuro que pagar los terrenos”, ha asegurado en el empresario. Sin embargo, aunque Matallana sí permitió que Rosa pusiera la bodega y la finca a su nombre, no han aportado documentos sobre la supuesta venta. “No lo recuerdo”, ha respondido el empresario cuando la fiscal le ha preguntado si tampoco entonces le pagó por la redacción del proyecto.

Lo que sí ha asegurado es que en los últimos años ha comprado otras fincas y que actualmente tiene “65 hectáreas de vid y en La Geria 42 o 43”. “Son fincas que estaban abandonadas y daban pena ver. Por eso las compré bastante baratas”, ha precisado. Según él, también la finca donde hoy se ubica Stratvs era “un basurero” hasta que él inició la construcción de esta obra ilegal.

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