10/Dic/2018

EL ACUSADO YA DECLARÓ EN ABRIL Y NEGÓ LOS HECHOS: "NUNCA EN MI VIDA", AFIRMÓ

El juicio contra un acusado de agredir sexualmente a la hija menor de su pareja se reanudará el 10 de diciembre

La vista oral arrancó en Arrecife en abril, pero tuvo que suspenderse al no poder contactar por videoconferencia con la víctima y su madre, así como con las psicólogas forenses, y ahora continuará en Gran Canaria

El juicio contra un acusado de agredir sexualmente a la hija menor de su pareja se reanudará el 10 de diciembre

El juicio contra el acusado de agredir sexualmente a la hija de su pareja cuando ésta tenía 12 años de edad en el municipio de San Bartolomé, que arrancó el pasado mes de abril en Arrecife, pero que tuvo que suspenderse al no poder contactar por videoconferencia con la víctima y su madre, así como con las psicólogas forenses, se reanudará el próximo 10 de diciembre en Gran Canaria, según ha comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. 

Hay que recordar que Fiscalía pide una pena de 15 años de prisión para Ramón Pérez Martín, quien sí llegó a declarar en el juicio en abril, aunque negó los hechos. "Nunca en mi vida, jamás", afirmó el acusado, insistiendo en que los hechos de los que se le acusa "no son ciertos". "Para mí era una hija", señaló entonces Ramón Pérez Martín, quien sí apuntó sin embargo que un día que llegó "con copas" y que estaba "jugando" con la menor, la tocó, aunque aseguró que fue sin querer, "sin finalidad sexual" y que le pidió "perdón", asegurando no recordar dónde había tocado a la niña. 

"No sé si fue en el pecho porque no recuerdo, porque había bebido", manifestó entonces a preguntas de la fiscal, tras ponerse de manifiesto la existencia de una conversación que grabó la madre en la que, al parecer, el acusado reconocía haber tocado a la pequeña.

 

Los hechos según el Ministerio Fiscal 


En concreto, los hechos que se juzgan se remontan a 2013, cuando Ramón Pérez Martín convivió con su pareja entre enero y marzo, con la que llevaba seis años de relación, y con la hija menor de ésta, en una vivienda en el término municipald e San Bartolomé, que era del acusado.

Y aunque éste negó los hechos, el Ministerio Fiscal sostiene que, a principios del mes de marzo, "cuando la menor se encontraba a solas con el procesado", ya que "su madre estaba trabajando", Ramón Pérez Martín se valió de la "especial relación de confianza que mantenía con la menor" y "animado por el deseo de satisfacerse sexualmente y cuando la menor se iba a dormir a su habitación, se acercó a darle un beso en la mejilla y le tocó el pecho". Según el escrito de acusación de Fiscalía, el acusado le dijo que "había sido sin querer", pero "séntandose al lado de la menor en el sofá", le volvió "nuevamente a tocar el pecho". Al día siguiente, el procesado pidió "disculpas a la menor y le dijo que no contara nada a su madre". 

Sin embargo, según Fiscalía, "pocos días después, cuando la menor se encontraba nuevamente en el domicilio" y "a solas nuevamente" con el acusado, pues su madre se encontraba de nuevo "trabajando", Ramón Pérez Martín "se sentó en el sofá junto a la menor y comenzó a tocarle los pechos por debajo de la ropa y sus genitales por encima" de la misma, a la vez que le decía: "Esto no es malo, te tiene que dar gusto, esto cuando trabajo de noche con el taxi lo hago muchas veces a chicas de tu edad". Y al día siguiente, aprovechando de nuevo que el acusado estaba "a solas con la menor después de cenar", comenzó de nuevo a tocarla "de la misma forma que la noche anterior", momento "en que la menor se encerró en su habitación", según se recoge en el escrito de acusación. 

El Ministerio Fiscal también sostiene que, En abril de 2013, aunque la niña y su madre ya "no convivían" con el acusado, "la menor fue a quedarse" en su casa "pues su madre trabajaba" y que, entonces,  Ramón Pérez Martín "la abordó fuertemente por detrás y comenzó a frotar sus genitales contra el trasero de la menor, para luego llevarla a la que había sido la habitación" de la pequeña en el domicilio. Allí, según el Ministerio Fiscal, el acusado tiró "a la menor a la cama" y se echó "encima de ella, a la vez que sujetaba con una mano las manos de la menor". "Con la otra mano le levantó el vestido, le apartó la ropa interior e introdujo su pene en la vagina de la menor, eyaculando dentro", se añade en el escrito de acusación. 

 

Se solicita libertad vigilada tras el cumplimiento de la pena 


Fiscalía considera que estos hechos son constitutivos de un delito continuado de agresión sexual y por ello pide una pena de 15 años de prisión para el procesado, así como que se le imponga la prohibición de acercarse a la víctima o comunicarse con ella durante 18 años. Una vez cumplida la pena, se solicita además que se le imponga la medida de libertad vigilada por un periodo de 10 años. Respecto a ésta, se indica que consistirá en la prohibición de acercarse a la menor y también de acudir "a cualquier parque infantil" y en la "obligación de participar en cursos de educación sexual". 

El Ministerio Fiscal también pide que el acusado indemnice a la víctima con 80.000 euros por los daños morales causados. Y es que, según se recoge en el escrito de acusación, como consecuencia de los hechos, ésta "presenta sentimientos de tristeza, fuertes sentimientos ambivalentes sobre el denunciado, alto y generalizado sentimiento de desconfianza social, sensación de inutilidad y sentimiento de vergüenza, traducido en incomodidad cuando la gente la mira, sentirse cohibida y distante de los demás sin sensación de intimidad con nadie". Esto, se señala, se traduce "en progresivo aislamiento social y en un estado depresivo que precisa tratamiento psicológico". 

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