15/Dic/2018

FUE UN AGENTE, SUBORDINADO SUYO, QUIEN PRESENTÓ LA DENUNCIA

La Fiscalía pide 4 años de cárcel para la sargento del Seprona por una causa iniciada en 2016 por falsedad documental

Pide la apertura de juicio contra Gloria Moreno por haber presentado un escrito contra un compañero con “afirmaciones mendaces” y “a sabiendas de que no se correspondían con la realidad"

Gloria Moreno, sargento del Seprona en Lanzarote (Foto del diario La Provincia)
Gloria Moreno, sargento del Seprona en Lanzarote (Foto del diario La Provincia)
La Fiscalía pide 4 años de cárcel para la sargento del Seprona por una causa iniciada en 2016 por falsedad documental

La Fiscalía ha pedido la apertura de juicio oral contra la sargento del Seprona en Lanzarote, Gloria Moreno, para la que pide 4 años de cárcel, 3 años de inhabilitación para empleo o cargo público y una multa de 3.600 euros por un presunto delito de falsedad en documento oficial. Esta causa penal, que no había trascendido hasta ahora, se inició hace dos años y se suma a los expedientes abiertos en los último años contra ella dentro de la Guardia Civil.

Los hechos por los que la Fiscalía ya ha presentado escrito de acusación comenzaron en noviembre de 2015, cuando la sargento Moreno envió un escrito al capitán jefe de la compañía de la Guardia Civil en Costa Teguise denunciando supuestas irregularidades por parte de un compañero y subordinado suyo en el Seprona, al que acusaba de haber avisado a un cazador furtivo de pardelas de una inspección que se iba a realizar en Alegranza.

El escrito de Moreno dio lugar a una investigación interna en la Guardia Civil y también a diligencias judiciales, pero ambas terminaron siendo archivadas al concluir que no existían “indicios de la posible comisión del ilícito denunciado” por la sargento. Fue entonces cuando el afectado denunció a Gloria Moreno, que ahora se sentará en el banquillo por estos hechos.

 

“Afirmaciones mendaces” y “a sabiendas”


En su escrito de calificación, la Fiscalía sostiene que la sargento del Seprona realizó esas acusaciones contra un compañero “a sabiendas de que sus manifestaciones no se correspondían con la realidad” y que eran “afirmaciones mendaces”.

Concretamente, Moreno aseguraba que un colaborador de la Estación Biológica de Doñana fue quien le trasladó la información. Según la versión de Moreno, este científico le contó que uno de los cazadores furtivos –que después fue denunciado por el Seprona- le contó que había recibido un llamada de un guardia civil, avisándole de la actuación que se iba a realizar en Alegranza.

En el escrito que presentó en su día al capitán, la sargento afirmaba que le había preguntado al agente si conocía a esta persona y que le dijo que sí, que eran “amigos desde hace tiempo”, pero que “no recordaba” si le había llamado o no”, y que “en alguna ocasión le había dicho que cualquier día se iban a llevar un susto y les iban a pillar”, pero que él “no llamó para avisarle”.

Sin embargo, tras la investigación que se realizó de estos hechos, la Fiscalía concluye que la sargento incluyó afirmaciones falsas “a sabiendas”, por lo que ahora le acusa a ella de falsedad documental. Además de incorporar pruebas documentales, la fiscal pide que en el juicio declaren como testigos tanto el agente que había sido acusado por Moreno como el cazador denunciado y la persona que supuestamente le informó de que había habido un ‘chivatazo’.

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