01/abr./2020

Un Juzgado de Arrecife condena a Abanca a pagar más de 12.000 euros a un cliente por un swap

El Juzgado de Primera Instancia número 3 considera que "no ha quedado en ningún momento acreditado que se informara al demandante del riesgo asociado al swap”
Un Juzgado de Arrecife condena a Abanca a pagar más de 12.000 euros a un cliente por un swap

El Juzgado de Primera Instancia número 3 de Arrecife ha condenado a la entidad bancaria Abanca a pagar 12.627 euros a un ciudadano al que vendió un contrato de permuta financiera (swap) sin informarle del riesgo asociado al mismo. 

En el juicio, según se recoge en la sentencia, testificó el director de la sucursal de Abanca en el momento de la suscripción del swap, que afirmó que “no recordaba el caso concreto, que desconocía la formación financiera del cliente, o si éste tenía concertados otros productos con la entidad demandada". 

No obstante, manifestó que "el swap se ofrecía a todo el mundo con una explicación generalizada, que algunos lo entendía y otros no”. Además, cuestionado sobre si facilitó al afectado algún ejemplo practicó, indicó que no, que "se le dio algo muy básico"

 

"No cumplió con las normas mínimas"


Ante esto, el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Arrecife considera que quedó probado que la entidad no cumplió con sus deberes informativos, pues tampoco lo pudo demostrar documentalmente. "No ha quedado en ningún momento acreditado que se informara al demandante del riesgo asociado al swap”, se señala en la sentencia, donde se apunta que “lo único que se comunicó a los clientes es que este producto financiero les cubriría ante una posible subida de los tipos de interés variables, sin advertirles que en caso, entonces no previsto, de que el Euribor se colocase por debajo del tipo de interés fijo establecido en el contrato, serían ellos los que pagarían al Banco” 

Así, se considera que el banco “no actuó con la diligencia exigible, no cumplió con las normas mínimas que les exigía el mercado financiero, de acuerdo a la normativa, y no permitió que los clientes tuvieran un conocimiento real del producto contratado”. 

Por ello, el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Arrecife ha estimado las pretensiones del cliente y ha condenado a Abanca a pagar más de 12.000 euros en concepto de indemnización de daños y perjuicios por haber incumplido sus obligaciones legales de diligencia, lealtad e información, más intereses y costas procesales. 

En palabras de la letrada Laura Moreno, de Unive Abogados, firma nacional con sede en Las Palmas que defendió a este cliente, “los swaps son contratos complejos que se comercializaron masivamente sin emplear la información y documentación necesaria, lo que nos permite afirmar que en su mayoría los afectados que reclamen verán estimadas sus reclamaciones”. 

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