11/Dic/2017

TAMBIÉN SE LE HA IMPUESTO UNA ORDEN DE ALEJAMIENTO

Condenado a 2 años y medio de cárcel por abusar sexualmente de una niña de 12 años

Pedro Benito Alfonso Hernández, de 57 años y nacido en Arrecife, llegó a mandar hasta 187 mensajes por Whatsapp a la menor

Imagen del juicio de Antena 3 Canarias.
Imagen del juicio de Antena 3 Canarias.
Condenado a 2 años y medio de cárcel por abusar sexualmente de una niña de 12 años

La Audiencia Provincial de Las Palmas ha condenado a Pedro Benito Alfonso Hernández, de 57 años y nacido en Arrecife, a dos años y medio de prisión por un delito de abusos sexuales contra una niña que tenía entonces 12 años. Según considera probado la sentencia, el condenado llegó a meterse en la cama de la menor “con ánimo libidinoso” y “arrojándose sobre ella”, aunque finalmente la niña “logró zafarse”. Además, llegó a enviarle hasta 187 mensajes por Whatsapp.

Los hechos comenzaron en diciembre de 2014 en el domicilio donde residía la víctima, en Las Palmas de Gran Canaria. El acusado acudía allí a realizar labores de mantenimiento, ya que el casero era su suegro, y en una ocasión en la que se quedó solo con la menor le propuso “un juego consistente en pedir cada uno un deseo, pidiendo él un abrazo”. Inicialmente la niña accedió pero, según considera probado la sentencia, él “pegó muchísimo su cuerpo con el de la menor”, lo que provocó que ella se apartara y “se negara a continuar el juego, saliendo el acusado de la vivienda”.

Dos meses después, en febrero de 2015, el acusado regresó al domicilio para arreglar el termo y volvió a quedarse a solas con la menor en casa, ya que ésta se encontraba enferma. Fue entonces cuando se introdujo en su cama, “empezó a moverse encima de ella frotando su cuerpo con el de la menor, logrando la niña zafarse, dándole varios empujones y advirtiéndole de que su madre estaba a punto de llegar”. Después, comenzó a enviarle mensajes a su teléfono móvil durante meses, “preguntándole si estaba sola” o “insistiéndole para que pusiera una foto suya en el perfil sola”.

 

Una amiga dio la voz de alarma


Fue una amiga de la niña quien vio uno de esos mensajes de Whatsapp y se lo contó a una profesora. Ésta a su vez habló con el director del colegio, que llamó a la madre de la víctima para contarle lo que estaba ocurriendo, presentando después la denuncia que ha terminado en esta condena.

En su escrito de acusación, la Fiscalía sostenía que existió un delito continuado de abusos sexuales, al incluir también el primer “abrazo” que Pedro Benito Alfonso Hernández dio a la niña. Sin embargo, la sentencia sostiene que en ese caso “no está acreditado” que hubiera “ánimo libidinoso” y que “un abrazo no tiene por qué tener una connotación sexual”. “Teniendo en cuenta lo que ocurrió después, pudiera presumirse que el abrazo tenía una intencionalidad perversa para ganarse la confianza de la menor, pero a la vez nos surgen dudas sobre la existencia de ánimo libidinoso en este abrazo”, señala la Sección Segunda de la Audiencia, que concluye que “estamos ante un solo delito de abuso sexual (el ocurrido cuando se introdujo en su cama) y no ante un delito continuado”.

Además de imponerle una pena de 2 años y medio de prisión, la sentencia le impone la prohibición de aproximarse a menos de 200 metros del domicilio de la menor, colegio o cualquier lugar que frecuente, así como comunicarse con ella por cualquier medio, por tiempo de 3 años y 6 meses.

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