31/mar./2020

"Ir al invierno sin vacuna es como ir a la guerra sin fusil"

Con la llegada del invierno también comienza la campaña de vacunación para la gripe. Este año se distribuirán 16.000 vacunas en Lanzarote. El año pasado se repartieron 9.000 vacunas y este año se han redoblado los esfuerzos. A partir de ayer, día 3 de octubre, todas aquellas personas que quieran vacunarse pueden hacerlo hasta el próximo 31 de diciembre. Después habrá otro periodo excepcional hasta el 31 de marzo. Sin embargo, el doctor Fernando Jiménez aconseja que nos vacunemos durante el mes de octubre. Para aquellos que se han vacunado con anterioridad, el doctor recomienda que acudan a su enfermería habitual, y aquellas personas que nunca lo hayan hecho o tengan dudas, es conveniente que vayan a su médico de cabecera para que les hagan una pequeña valoración para descartar alergias y donde les receten la consiguiente orden para enfermería.
"Ir al invierno sin vacuna es como ir a la guerra sin fusil"

Según explicó el doctor, la gripe es una enfermedad infecciosa de transmisión respiratoria muy aguda con gran incidencia en Canarias y, tanto su capacidad de propagación, como la gravedad de sus complicaciones, son elementos fundamentales para que nos vacunemos.

"Ir al invierno sin vacuna es como ir a la obra sin caso o ir a la guerra sin fusil. El hombre es un reservorio habitual de estas infecciones y, aunque en la naturaleza existen otros reservorios, como los animales, lo que tememos este año es que no existan combinaciones de gripe y que nos pille bajos de defensas". Jiménez dijo que el pediatra de Teguise asegura que se puede vacunar a los niños a partir de los seis meses de edad, aunque con la mitad de la dosis. Los niños reciben muchos virus y constantemente se resfrían y cogen catarros que contagian en casa a sus padres y abuelos.

Grupos de riesgo

Los más indefensos ante esta enfermedad son los niños y los ancianos. Los pequeños se encuentran más predispuestos a coger la gripe desde los seis meses hasta los dos años, y otro grupo de riesgo comprende a los adultos mayores de sesenta y cinco años, además de todas aquellas personas con enfermedades crónicas, cardiacas, pulmonares, renales, etcétera. También aquellos niños con alergia a la aspirina y otros derivados son potenciales enfermos de gripe. Hay estudios que revelan que con la vacuna puede reducirse en un 40% la mortalidad de aquellas personas mayores que están internadas en residencias. "Si se consiguiera que se vacunara todo el personal sanitario, los pacientes, así como las personas que visitan a los enfermos, nos ahorraríamos un 40% de las disfunciones que se dan en las residencias", dijo.

Eficacia del 80%

La eficacia de la vacuna se ha demostrado superior a un 80% debido a que las cepas se eligen entre nueve y diez meses antes de la temporada. "Nosotros siempre nos vacunamos a sabiendas de cómo ha ido en el otro hemisferio, mientras que ellos se vacunan en primavera, nosotros nos vacunamos en otoño. Lo que hay vigilar es que no cambie el virus, que no haya mutaciones en esos meses de margen", explicó Jiménez. De eso dependerá el grado de eficacia de la vacuna, es decir, a menos mutaciones mayor eficacia, y a la inversa. Hay personas que son reacias a vacunarse porque ya lo hicieron una vez y, a pesar de ello, cogieron la gripe de una forma más virulenta. Ante esto el doctor asegura que las ventajas son siempre mayores que los inconvenientes: Se reduce la hospitalización en un 70%, se reduce la muerte de las personas que se vacunan en un 80%, se reduce la muerte de las personas que visitamos en un 40%. Es muy importante no coger la gripe y no transmitirla.

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