Patricia relata cómo era su hijo Iván

Buen padre, amigo y trabajador

"Era muy sociable, muy querido, tenía muchos buenos amigos". Así define Patricia a su hijo, y se le dibuja una sonrisa al recordar que "cuando era pequeño, le decían el cuervo, porque se vestía de ...

14 de noviembre de 2009 (13:44 CET)
Buen padre, amigo y trabajador
Buen padre, amigo y trabajador

"Era muy sociable, muy querido, tenía muchos buenos amigos". Así define Patricia a su hijo, y se le dibuja una sonrisa al recordar que "cuando era pequeño, le decían el cuervo, porque se vestía de negro. Le encantaba ese color".

Iván nació en Tenerife y a los ocho años vino a Lanzarote. Aquí trabajó en varias hamburgueserías y su madre asegura con orgullo que, según todos los jefes que ha tenido, "era el mejor planchista de la isla".

Aunque padecía el Síndrome de Marfan, no se lo habían detectado ni le había dado problemas. "Medía casi 1,90. Notaba que era muy grande, pero yo estaba muy orgullosa", recuerda Patricia, explicando que después supieron que ése es uno de los síntomas de esta enfermedad.

El diagnóstico llegó al nacer la hija de Iván, que padece el Síndrome de Marfan de forma mucho más grave. "Cada seis meses tienen que abrirla, tienen que operarla, para ir regulando, para que no crezca mucho". Pero a pesar de que su vida no está siendo fácil, es el mejor regalo que les ha dejado Iván. "Me está dando mucha vida. Es una parte de mi niño", afirma Patricia, que además tiene palabras de reconocimiento para la madre y la otra abuela de su nieta. "También es una abuela coraje por lo que ha luchado por la niña".

La pequeña es fruto de una relación anterior, y después Iván tuvo una nueva pareja, Loli. "Él la amaba con locura. Seguirá siendo mi nuera siempre. Se fue totalmente enamorado", afirma Patricia, que también se muestra agradecida con los suegros de su hijo. "Él les adoraba. Se portaron muy bien con él. Me consuela que mi hijo por lo menos se fue feliz, porque tuvo una familia maravillosa".

A su funeral y a su entierro, en Tenerife, acudieron amigos de todas partes. "Me emocioné mucho porque jamás me imaginé que iba a ir tanta gente. Ayuda mucho ver que tu hijo era tan querido".

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